El día de ayer se llevó a cabo el tan esperado concierto de la banda británica Oasis en el Palacio de los Deportes, como parte de la gira Dig Out Your Soul. Con localidades agotadas desde hace ya varias semanas, yo no tenía muchas expectativas de poder asistir, ya que, aunque me gusta la banda (no me considero fan-from-hell, pero sí fan), y ya habiéndolos visto anteriormente en otro foro, esta vez no tuve la visión (o el dinero) para apresurarme y conseguir entradas recién salieron a la venta. Hasta que una llamada a las 5 de la tarde de un cuate con boletos cambió radicalmente mis planes para el resto del día (y, demás está decirlo, me hizo la semana), haciéndonos a mi novia a y a mí cambiar el rumbo hacia el domo de cobre. Gracias al infalible tráfico de la ciudad, por mero no llegamos a tiempo.
El ambiente, inmejorable para un concierto en el Palacio. Puedes reconocer cuando existe expectativa para ver a un grupo por la cantidad de asientos vacíos antes de empezar el show. Me ha tocado ver a grupos legendarios en diferentes géneros musicales, que, por motivos que aún no entiendo del todo, no llenan las localidades, y entonces el foro les queda grande. No fue este el caso, en el que antes de salir al escenario, realmente se apreciaba el lleno total.
Al salir la banda a escena, aunque con la misma fórmula concertística propia de estos eventos (luces apagadas, sonido al máximo, efectos de iluminación), gritos desenfrenados de los fans. Liam y Noel salen a escena. Rock ‘n’ Roll Star. Gran rola, buena para abrir… ¿Nos querrán decir algo? El setlist, como se esperaba, excelente. Liam, con una actitud altanera, pretenciosa… en fin, es lo que se espera de él, se puede dar esos lujos, después de todo, ¿qué sería Oasis sin sus gestos y sin su ego? Su micrófono estaba a un volumen más fuerte que el del resto de los instrumentos, incluso más fuerte que el de su hermano. Noel, más centrado, enfocado en la guitarra, haciendo lo suyo. Los momentos de la noche: definitivamente Lyla, Songbird, Morning Glory (un viaje de regreso a la secundaria). Más fórmulas: el nuevo sencillo I’m Outta Time, seguido de la rola más famosa, Wonderwall, todo el Palacio coreándola. Y el encore… Liam no sale de regreso al escenario, lo hace Noel, nos regala otro momento clímax: Don’t Look Back In Anger. Noel guarda silencio, deja cantar a la gente, seguramente satisfecho de que en estos países tropicales también sepan la letra de su canción. Regresa Liam con mi favorita personal, Champagne Supernova (por la cual me he quedado afónico), creo que ahí hubiera terminado todo. Dicen que esta banda no respeta a nadie, aunque para finalizar, demuestran que saben que hay ciertas cosas que sí hay que respetar… I Am The Walrus.
Un gran concierto, para recordar, para todos los fans de Oasis. Nada nuevo bajo el sol, dirán algunos, pero de cualquier forma, memorable. Son una banda que, te guste o no, tarde o temprano terminas escuchándola. Definitivamente hay que verlos en vivo.

7 respuestas hasta ahora ↓
1 Diego // dic 1, 2008 at 12:40 pm
La verdad sin ser nada fan me gustó mucho el concierto, se nota la madurez musical, cosa que les falta en su vida profesional y personal. No puedo creer que aún después de tantos años no comprendan (al menos Liam) que es su público quien le ha dado lo que tiene y que es por ellos que sigue adelante. Ojalá nunca me lo encuentre en la calle porque lo atropello.
Fuera de la mamonería y egolatría hay que aceptar que son buenos músicos (me parecen buenos a secas) y que en efecto vale la pena verlos en vivo para contagiarse de la histeria colectiva que despiertan.
2 Rodrigo // dic 1, 2008 at 12:42 pm
Yo siempre me negaría a ir a un concierto de esos tipos… realmente odio su actitud, se las crería si fueran una verdadera leyenda del rock, alguien como LEd Zeppelin, Juda’s Priest, The Beatles, Rolling Stones o Sex Pistols (Entre muchos otros)…
Deberían entender que ellos trabajan para nosotros, el público, y nuestra existencia no esta basada en ellos (aunque si hay muchos que se entregan a las bandas)…
3 *els* // dic 1, 2008 at 11:11 pm
Una banda como esa no “es” si no tiene attitude issues… Algo así como Billy Corgan; parte de la fama de Oasis viene de saber que son insoportables…
Ir o no ir a verlos y gustar o no de su concierto depende de la concepción que cada quien tenga de lo que un rockstar debe dar en el escenario.
4 Diego // dic 2, 2008 at 1:22 am
Aquí hay algo con lo que no concuerdo: Billy Corgan es un artista hecho y derecho que sabe lo que su público quiere y lo que él mismo quiere proporcionarle; al menos en vivo agradece los aplausos y se le nota la sonrisa al saber que lo quieren.
Estoy de acuerdo con los “attitude issues”, pero estos mismos se acabaron con el concepto del rockstar, el cual me parece que ya no existe como existió en su momento; ya no cierran pisos de hoteles o incluso hoteles enteros para recibirlos, ya no es bien percido ese desprecio por la vida y por el público, incluso el concepto de groopie ya dejó de existir. Veámoslo por este lado, los últimos rockstars que demostraron “attitude issues” reales se han suicidado, imaginemos a un Kurt Cobain envidiando a Freddy Mercury por soportar la fama y a su público o a un Ian Curtis harto del día a día de la fama solo por nombrar a dos de ellos.
Ahora bien, “parte de la fama de Oasis viene de saber que son insoportables…”, esto se puede equiparar con gente como Marilyn Manson, quien robando una frase ajena dijo: “No me importa que hablen bien o mal de mí mientras lo hagan”. La pose es importante, claro, siempre la será, pero es distinto tener una pose a mostrar un verdadero desprecio por todo y falta de respeto al público y a sus colegas músicos….
5 Carlos // dic 2, 2008 at 11:14 am
Jaja!!
Son buenos músicos, cierto. Su vida personal es un des*madre, cierto. No son una leyenda, bueno… pues hay de leyendas a leyendas, y si se quiere hablar de la música británica de los 90′s, se tiene que habler de ellos. Pero, quedándose en la música, sus letras son buenas, y tienen buenos arreglistas. Por lo demás, en gustos se rompen géneros. Yo lo disfruto mucho.
6 *els* // dic 18, 2008 at 7:33 pm
Sí, sí, sí… y yo adoro a los Smashing Pumpkins, lo cual no quita que Billy Corgan se haya portado medio nefasto e irrespetuoso con el público en su última presentación acá en Mty, en la que estuve y me consta.
Oasis es otra liga, cierto, pero eso también es subjetivo porque no se puede dudar que algún fan de hueso colorado esté en desacuerdo con nosotros.
Digamos que sigue habiendo issues pero ya no son ni remotamente tan escandalosos y profundos como antes. No hay suficiente profundidad para el vacío existencial.
7 wallas // mar 8, 2009 at 4:23 pm
DEFINITIVAMENTE EL MEJOR CONSIERTO DEL 2008…AHORA HABRA QUE ESPERAR OTRA VEZ 2 AÑOS MAS PARA KE VUELVAN..EN FIN…AHORA PARA EL 2009 LE TOKARA A OTRAS BANDAS MAS PONER DE SU GRANITO DE ARENA (RADIOHEAD) PAR AQUE HABLEN DE ELLOS TODO LO KE RESTA DEL AÑO…CHIAO
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