“Di por qué, frente al ropero donde hay, tantos retraros, di ¿por qué, lloras a ratos? Dime abuelita, ¿por qué?” Cri-Cri
Desde la edad media se empezaron a usar retratos para mostrar poder y estatus social; por eso los grandes reyes y las familias nobles mandaban pintar espectaculares pinturas sobre ellos mostrando sus mejores poses y atuendos; por si fuera poco, estos retratos eran hechos por los más reconocidos pintores de la época. Los años pasaron y los retratos cambiaron junto a las corrientes artísticas que se iban desarrollando en las diferentes etapas de la historia.
“El retrato es la cumbre de la apariencia y, de acuerdo con el canon de las expresiones faciales, la dignidad y el señorío son el genuino árbol genealógico.” Sin Datos
Con la llegada de de la fotografía, la idea de los retratos como símbolo de estatus social y exclusividad se acabó, pues era mucho más barato tomar una fotografía que mandar pintar un espectacular cuadro. Sin embargo, se buscaron nuevas formas de demostrar el dinero de las familias retratadas. En este punto se podían ver imágenes de personas realmente acaudaladas vestidas con finos trajes y joyería, y a personas que habían ahorrado mucho tiempo para poder tener su propio retrato y pasar a la posteridad.
Tiempo después, se empezó a ver a los retratos (fotográficos y pintados) como una manera trascender nuestros tiempos y ser recordados por amigos, familiares, seguidores (en caso de ser alguien famoso) o, incluso, el presidente.
Definitivamente, los retratos nos dicen mucho de nuestra sociedad pasada y presente; es por eso que, para mostrarnos la evolución que ha tenido el retrato en México, el Museo del Estanquillo creó la exposición llamada Te Pareces Tanto A Mi. Esta colección consiste en un gran número de fotografías, pinturas, maquetas, litografías, grabados y juegos en los que se muestra gran parte de la historia mexicana, retomando a los revolucionarios, a los artistas, luchadores y familias.
Esta es una excelente manera de entender a nuestra sociedad actual a través de un interesante recorrido visual por el México de Porfirio Díaz, Tongolele y María Felix. Además, si quieres conocer un poco más sobre los retratos que se muestran en la exposición, puedes tomar el recorrido que dan dos extravagantes señoras del porfiriato.
Datos Generales
Lugar: Museo del Estanquillo (Isabel la Católica #26, esquina con Av. Madero. Centro Histórico)
Precio: Cooperación voluntaria
Horario: De Miércoles a Lunes de 10:00 a 18:00 hrs.






















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