La Romita: Un barrio lleno de historia, cultura y arte urbano

Caminaba por Av. Cuahutémoc en dirección al Jardín Pushkin, cuando, una o dos calles antes del Alicia, me encontré con una mujer pálida, con expansiones en las orejas, una cabellera larga y negra y lo que parecía ser sangre que salía de su cuello; era un grafiti bastante modesto, pero en el que se notaba el esfuerzo de los artistas. Unos pasos más adelante me encontré a otra mujer con la cara pintada de catrina y mostrando su espalda desnuda. Estos dos pequeños murales señalaban la entrada a la calle Real de Romita. No lo pensé dos veces, y haciendo caso omiso a alguna plática con mi padre sobre lo peligroso de la zona, me adentré en La Romita.

En aquella plática que había tenido con mi padre, me contó que, hace ya varios años, La Romita era una zona bastante peligrosa, pues era un pueblo marginado en el que se vivían varios de los delincuentes de la Ciudad. Y tenía razón. De hecho, Luis Buñuel eligió la plaza de La Romita, donde se encuentra la capilla de Santa Maria de la Natividad de Aztacalco (del náhuatl: lugar de las garzas) para filmar varias escenas de Los Olvidados (1950); por ejemplo, es justo en esta plaza en donde “El Ojitos”, el niño indígena, es abandonado por su padre.

Por otro lado, cabe mencionar que La Romita es la zona más tradicional y con más historia de la Colonia Roma. Pues cuando los españoles arrasaron con la gran Tenochtitlán, muchos indígenas se refugiaron en las orillas de la capital del imperio mexica, muchos de ellos en lo que hoy conocemos como La Romita. Años después, en 1530, se alzó la capilla de Santa María de la Natividad de Aztacalco. Y fue justo en esta iglesia en la que entraban los maleantes, principalmente del barrio de Tepito, a pedir perdón a Dios por sus pecados, antes de ser ahorcados en uno de los cuatro enormes ahuehuetes.

El nombre de Romita se debe a que uno de los caminos al pueblo e Chapultepec se parecía, por su arbolado, a uno que se encontraba en la ciudad de Roma, Italia. Y este mote quedó grabado en los documentos del Ayuntamiento desde 1752, llamándose oficialmente La Romita. Varios años después, en los últimos años del Porfiriato, la Ciudad de México empezó a expandirse  permitiendo que en los alrededores de La Romita se construyera un fraccionamiento habitacional (en 1903), para la clase alta, que fue nombrado como Colonia Roma.

Mientras caminaba por La Romita, me sentí como en un pueblo perdido, en el que todo mundo se conoce entre sí, y en el que todo es tranquilidad. Ya no es ese pueblo marginado y peligroso que era en los años cincuenta, pero sigue siendo un poblado particular. Es un lugar en el que se respira un ambiente único en la Ciudad de México; un viaje en el tiempo y espacio a un México más sencillo.

Además, justo al llegar a la esquina de Plaza Romita y Callejón Romita, descubrí que todos los edificios que se encuentran en ese estrecho pasillo se encuentran llenos de color, gracias a la intervención de diferentes artistas urbanos de la zona. Un callejón viejo y devorado por el tiempo, que tomó un segundo aire, al funcionar como un enorme lienzo en el que los artistas pueden expresarse mientras reviven un espacio avejentado y abandonado. Un callejón surrealista en el que puedes convivir con el Santo y Blue Demon, con el Chavo del Ocho y otros personajes de la cultura pop mexicana, así como otros religiosos como la Virgen María y San Judas Tadeo.

Por si fuera poro, a unos pasos de la capilla de Santa María de la Natividad de Aztacalco se encuentra el Huerto La Romita, un pequeño espacio comunitario dedicado a la agricultura urbana, en el que se pueden encontrar todo tipo de productos (orgánicos) para crear un huerto en casa; y en el que, además, se imparten diferentes clases y talleres sobre agricultura urbana. Un lugar al que cualquier persona puede acercarse a conocer las diferentes técnicas de agricultura, para poder tener su pequeño huerto en casa. (Para más información de este lugar, pueden visitar http://www.huertoromita.com y https://www.facebook.com/HuertoRomita ).

La Romita es, definitivamente, un lugar único en la Ciudad de México; un barrio lleno de historia (e historias), magia y cultura; un punto obligado para conocer en cualquier recorrido por la Colonia Roma.

¿Cómo llegar?
La Romita se encuentra entre Puebla, Durango, Morelia y Cuauhtémoc (Eje 1 Poniente). Pueden llegar por Guaymas, Real Romita o Callejón de Durango.


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Rodrigo Delgado

Coordinador y Editor de MX-DF.net. Comunicólogo Organizacional interesado en el mundo del internet.

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4 Responses to “La Romita: Un barrio lleno de historia, cultura y arte urbano”

  1. Memo Servin says:

    Que chido esta tu reportaje pero yo que vivo en EL BARRIO DE ROMITA y los Romanos que asi nos decimosa todos lo que vivimos en el barrio, decimos que no es LA ROMITA. sino el Barrio de Romita.
    Saludos

  2. Obed Aquileo says:

    Muy buen post y las fotos estan sensacionales, reflejan mucho la cultura de mexico, me gusto mucho donde esta el luchador en la pared, creo que es blue demon

  3. RUCA MODERNA says:

    Hoy visité Plaza Romita, la verdad aparte de lo histórico, que es muy interesante, la Parroquia es muy hermosa, pero los alrededores de la circunferencia de la plaza están terribles, sucios con botellas de cerveza por todos lados, los vecinos se ve que son indiferentes y no les importa el lugar donde viven lo que se trasluce en sus ventanas cubiertas por trapos, lo que da muy triste imagen. Las fachadas de casa y edificios muy deterioradas, se deprime uno de ver lo que tanto se ensalsa. Qué lástima!

  4. Alex Muñiz says:

    Curiosamente yo soy originario del municipio de Romita en el estado de Guanajuato, y por estar cerca de la calle de Salamnca supuse que el nombre se relacionaba con los de estos municipios guanajuatenses, sin embargo es interesante conocer el origen de este nombre en este pequeño rincon magico de la Ciudad.

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