Category : Cafés
Cada que veo Volver al Futuro, o alguna otra película ambientada en los cincuenta y sesenta, se me antoja visitar las típicas cafeterías y fuentes de soda que nos muestran con jóvenes disfrutando de una deliciosa malteada, un refresco, una hamburguesa o unas papas a la francesa. Me dan ganar de acercarme a la rocola, seleccionar alguna canción de la época, probablemente Surfin’ Bird de The Trashmen, ordenar una malteada de chocolate y ponerme a disfrutar del ambiente “rocknrollero“.
Todas aquellas personas que, como yo, desean vivir y revivir la experiencia de visitar una cafetería tradicional de los sesentas pueden hacerlo en un pequeño restaurante que se esconde en la calle de Nuevo León, pueden hacerlo en el Barracuda Diner. Un mesón que, con su marquesina de neón con letras futuristas, te invita a transportarte, aun antes de entrar, a la época en la que Elvis seguía siendo el Rey y James Dean asombraba a las adolescentes.
En cuanto entras al Barracuda Diner, te recibe un Teddy Boy (chico de los cincuenta/sesenta, amante del Rock n’ Roll) muy casual que te saluda e invita a sentarte en una de las mesas del lugar, o, si lo prefieres, en una de las periqueras que da a la barra. Mientras revisas el menú, el viaje en el tiempo se complementa mientras escuchas una basta selección de canciones de la época. A pesar de que la carta no tiene muchos platillos, no puedes decidirte inmediatamente, pues no sabrás si probar una rica Hamburguesa Nuevo León (Queso manchego, tocino, guacamole, cebollas crunch y salsa Barracuda), la Onasis (Queso feta y jitomate rostizado), la de Pollo BBQ (Queso manchego, cebollas caramelizadas y salsa BBQ) o la Vegetariana (Queso de cabra, hongo portobello y germinado de alfalfa). Si hace calor, probablemente se te antojará un té helado, una Lynchburg Lemonade (Limonada mineral con Jack Daniel‘s) o un Tinto de verano. De postre, no falta el antojo de malteada, que son una de sus especialidades.
El tiempo pasa volando entre la plática, el placer gastronómico, la música y el ambiente relajado del Barracuda Diner, por lo que hacer el viaje en el tiempo es una excelente oportunidad para disfrutar de una buen momento en compañía de la familia o amigos.
Datos Generales
Dirección: Avenida Nuevo León #4-A, Colonia Condesa, Ciudad de México
Precio promedio por persona: $200 pesos
Teléfonos: 51-11-94-80 y 52-86-16-36
Horarios: Lunes a Viernes de 13:00 a 2:00hrs., sábados de 12:00 a 2:00hrs. y domingo de 12:00 a 24:00hrs.
Página web: www.barracudadiner.com
Facebook: www.facebook.com/barracuda.diner
Twitter: www.twitter.com/#!/barracudadiner
Bow Wow, para muchos es únicamente una onomatopeya utilizada para describir el sonido que hacen los perros al momento de ladrar, pero para otros es un lugar en el que pueden sentarse a platicar por horas en compañía de un rico té o café; un pequeño, pero cómodo y agradable local en la Colonia Roma que fue adaptado para dar servicio de café.
Desde que te acercas alcanzas a ver algunas mesas de madera que esperan en la acera a que alguien se siente, ordene algo de comer y se dedique a platicar. Una vez adentro, te recibe un gran perro de barro que, con su mirada firme, te invita a sentarte en tu mesa. Ya en tu cómodo asiento, será hora de decidirte por un té o un café y, si tienes hambre, algún pastel o refrigerio.
En Bow Wow Deli se permiten mascotas, por lo que tu perro podrá acompañarte en todo momento, sin tener que dejarlo afuera. Y, entre la compañía (humana o canina), la decoración, el café y el servicio, el tiempo pasa sin que te des cuenta, permitiéndote relajarte y alejarte del estrés del día a día.
Al final, Bow Wow Deli te ofrece una agradable experiencia sin gastar mucho dinero, siendo un excelente lugar para la plática o para trabajar.
Datos Generales
Dirección: Medellin #40-A, Col. Roma
Precio promedio por persona: $30 a $70 pesos
Horarios: Lunes a viernes de 9:00 a 21:00 hrs. y sábados de 10:30 a 18:30 hrs.
Teléfono: 52-08-41-71
(Algunas imágenes fueron sacadas de www.memoriasdeunbarista.com)
Este lugar ya cerró
El Barrio Coreano es una zona en la que se suele ver mucho movimiento entre semana, ya que se encuentra a unos pasos de Reforma, Chapultepec y la Zona Rosa; todos los días, miles de personas pasan por los este peculiar lugar, sin fijarse mucho en sus alrededores. El ruido y el movimiento se incrementan exponencialmente en horas pico; sin embargo, algunos de los recovecos del Barrio Coreano funcionan como un pequeño oasis que te aísla del caos urbano.
Un excelente ejemplo de ellos es The Dessert Café Mong; un pequeño café que se encuentra en la calle de Hamburgo. Desde que llegas, una persona se te acerca muy amablemente y te da la bienvenida. Inmediatamente después te invita a sentarte; una decisión difícil, pues puedes elegir sentarte en los sillones vintage, en la banca de madera, en las sillas tradicionales, o en las sillas que parecen sacadas de una película del Santo.
Una vez en tu lugar, te llevan la carta de comida y la de bebida. En cuanto a comida, puedes pedir una baguette, una ensalada o un bagel, entre otras cosas; y en bebidas, puedes elegir una soda italiana, algún té negro o verde (no tienen muchas variedades), un smoothie o un café.
Mientras esperas a que traigan tu orden, puedes relajarte y escuchar el rock clásico y tranquilo que suena en el sonido local; a nosotros nos tocó escuchar todo un disco de The Smiths y de Deepache Mode. Una vez que llegan tus alimentos y bebidas te darás cuenta de que tu dinero fue bien invertido, ya que es una porción muy generosa y rica.
Entre la plática o un buen libro, la buena música y un rico té, puedes perderte por algunas horas en la comodidad de The Dessert Café Mong. Por un momento, puedes escaparte a este pequeño oasis urbano y relajarte por en una zona conflictiva de la Ciudad de México.
Este lugar ya cerró
Datos Generales
Dirección: Hamburgo #171, Colonia Juárez, Delegación Cuauhtémoc
Precio promedio por persona: de $50 a $100 pesos
Teléfono: 55-33-81-53
¿Sabes lo que es el pan al vapor? Un pan elaborado con harina de trigo, agua y levadura que se cuece al vapor, dándole una textura y “esponjosidad” única. Además, estos panes suelen estar rellenos con diferentes mermeladas e ingredientes que van, desde el chocolate hasta los frijoles dulces. A pesar de que este platillo es muy popular en varias regiones del Oriente, en México es prácticamente imposible de conseguir. En ningún restaurante oriental suelen ofrecer el pan al vapor como parte de su carta, tampoco los encuentras en las tiendas de productos orientales. Una verdadera lástima.
Pero, escondido en las afueras de la Zona Rosa, hay un pequeño lugar dedicado a difundir el arte del pan al vapor, un pequeño local que se dedica únicamente a vender este platillo (y sus variantes). En la puerta de O’mandu te recibe un amigable mayordomo de plástico que te ofrece un jugo de uva importado. Te acercas al mostrador y verás la gran cantidad y variedad de panes que ofrecen.
Si tienes dudas, las personas que atienden el local te darán la mejor recomendación posible, para que tu experiencia sea buena. Una vez que elegiste, puedes sentarte a disfrutar de tu pan mientras ves a la gente caminar por la calle de Estocolmo, una experiencia muy relajante.
Además del delicioso sabor y la gran variedad de los panes que ofrece O’mandu, este pequeño café/panadería cuenta con un excelente servicio, pues siempre están dispuestos a ayudarte y mejorar tu experiencia. Por si fuera poco, para todos los amantes de la cultura oriental, en éste lugar, podrán escuchar todos tipo de canciones, actuales, de aquella región del mundo. Al final, la experiencia que ofrece O’mandu, así como sus precios, hace que una visita a este lugar sea un pretexto perfecto para salir de casa a comer algo dulce o salado.
Datos Generales
Dirección: Estocolmo #18-A, Zona Rosa, Col. Juárez, Del. Cuauhtémoc
Horarios: De lunes a Sábado de 9:00 a 20:30 hrs.
Teléfono: 29-78-50-11
Página Web: http://omandu.com
E-Mail: hola1004@dreamwiz.com y ricorico@omandu.com
**Cuenta con servicio a domicilio en la Zona Rosa**
Perdido entre las calles de Coyoacán hay un pequeño patio andaluz que invita a todos los que pasan por ahí a sentarse y relajarse por unos minutos y disfrutar de un rico té, café, pastel o, incluso, una comida en forma, en compañía de buenos amigos o un libro. Desde que llegas debes elegir en cuál de los patios quieres sentarte o si prefieres una mesa en el interior, donde está la librería y la galería.
Después de la difícil decisión es el momento de revisar la carta. Si vas en la mañana puedes ordenar un omelet, unos chilaquiles o unas enchiladas, mientras que en la tarde la decisión oscilará entre pastas, ensaladas, carnes y pescados. Mientras te sirven la comida, o tu café, la mejor opción es darse una vuelta por la librería-galería y ver los artículos que se encuentran en venta; si no llevas compañía, puedes comprar alguno algún libro en venta, que normalmente son de cocina, diseño y best sellers.
Tu órden llega a la mesa y es momento de olvidarse por completo del resto del mundo, olvidarse del estrés de la Ciudad y sumergirse en un mundo de tranquilidad, pues como su nombre lo indica, en La Pause, puedes darte un tiempo para ti, en un pequeño oasis de Coyoacán.
Datos Generales
Dirección: Francisco Sosa #287, Col. Santa Catarina, Coyoacán
Precio promedio por persona: de $180 a $220 pesos
Teléfonos: 56-68-67-80 y 55-68-68-91
E-Mail: restaurante_la_pause@hotmail.com
Página Web: www.restaurantelapause.com
Caminábamos por las calles de Coyoacán. Teníamos unas horas libres y un hambre feroz; buscábamos algún lugar en el que pudiéramos sentarnos a comer y que estuviera lo suficientemente tranquilo para platicar y pasar un rato a gusto sin prisas. Íbamos por la calle de Francisco Soza cuando, justo en la esquina que da con el Centro de Coyoacán, encontramos un restaurante que llamó nuestra atención, llegamos a Moheli.
Caminamos entres las mesas que se encuentran al aire libre, sobre la banqueta, con una vista a la plaza principal; entramos. A nuestra derecha había una surtida tienda de delicatessen en la que ofrecían todo tipo de productos gastronómicos, desde pastas hasta vinos, pasando por tés e infusiones, panes, alguno que otro platillo preparado y unos cuantos regalos. A nuestra izquierda había un pequeño salón con varias mesas, que me recordaron los cafés de Francia.
Nos sentamos. Después de un rato eligiendo el platillo que queríamos, una elección un poco difícil pues todo se nos antojaba, decidimos iniciar con una plato árabe, una entrada preparada con jocoque y mermelada de aceitunas negras. Como plato principal ordenamos una ensalada griega y una pizzeta de anchoas. Deliciosa.
Terminamos nuestros alimentos, pero nos quedamos a platicar y disfrutar del té con manzana y el helado flotante que llevaron a nuestra mesa; mientras platicábamos, el lugar se empezó a llenar de gente, familias que iban a comer con sus hijos, señores que hablaban de política, parejas jóvenes que disfrutaban de una copa de vino, intelectuales que leían a Nietzsche, etc.
La comida estaba realmente buena y el ambiente tan ameno nos permitió platicar sin preocuparnos por la hora; además, nunca sentimos que los meseros nos apresuraran, por lo que el buen tiempo se disfrutó mucho mejor, y sin prisas. La experiencia fue ideal para la tranquila tarde de sábado que vivimos.
Datos generales
Dirección: Francisco Sosa #1, Coyoacán
Precio promedio por persona: de $120 a $180 pesos
Horario: de domingo a miércoles de 8:00 a 22:30 hrs. y de jueves a sábado de 8:00 a 23:00 hrs.
Teléfono: 55-54-62-21
E-mail: moheli_1993@yahoo.com
La Calle de Pino, en Coyoacán, es una calle antigua, de esas características de la zona; la diferencia es que ésta un poco lejos de la plaza principal, por lo que no está llena de gente; al contrario, es una calle muy tranquila en la que se puede pasear y disfrutar de una tarde lejos del bullicio. Y… ¿qué mejor que disfrutarla tomando un rico Té negro o verde orgánico acompañado un pastel o alguna ensaladas.
La Ruta de la Seda, es un pequeño local que se especializa en Tés negros y verdes con diferentes aromas (aunque también tienen Rooibos y Oolong, entre otros) y pasteles caseros de todo tipo, desde pastel de Té verde, hasta panecillos de betabel, pasando por pay de maracuya y demás sabores. El lugar es muy sencillo; cuenta con unas cuantas de madera vieja en la parte de adentro y otras mesas, un poco más modernas, externas, justo frente a una pequeña y tranquila plazuela.
Mientras estás en La Ruta de la Seda, el mundo exterior deja de existir, por unos minutos te olvidas del estrés, el ruido y el tráfico de la Ciudad de México. Por si fuera poco, en el lugar convergen todo tipo de personas y de todas las edades, desde una pareja de adultos mayores que quieren disfrutar de una bebida caliente, hasta el grupo de niñas jóvenes que quieren platicar sin ser interrumpidas. Es un ambiente de respeto.
Debido al ambiente, la tranquilidad, el menú y los precios que ofrece La Ruta de la Seda, una visita a éste pequeño café de Coyoacán es una excelente opción para disfrutar la tarde de sábado. Además, una excelente opción para pasar una tarde amena, sin salir de casa, es entrar a su página de Facebook y preparar alguna de las recetas que comparten en ella.
Datos Generales
Dirección: Aurora 1 esq. Pino, Santa Catarina, Coyoacán
Precio promedio por persona: $50 pesos (dos tés y un pastel)
Horario: De Lunes a Sábado de 8:00 a 22:00 hrs.
Teléfono: 38-69-48-88
E-Mail: info@caferutadelaseda.com
Página Web: caferutadelaseda.com
Blog: rutadelaseda.wordpress.com
Facebook: www.facebook.com/pages/Cafe-Ruta-de-la-Seda/136354159221
Cuando me hablaron del Café Bizarro me imaginé que sería un pequeño lugar con paredes blancas y/o negras, en el que los meseros estarían disfrazados de personajes extraídos del siglo XIX o XVIII y que lo único que se escucharía en el sonido local sería música de Bauhaus, Lacrimosa, Gottes Erben y demás grupos del ambiente gótico/dark. Ésto lo pensé porque me habían dicho que era un lugar pensado en la gente que disfruta de éste modus vivendi. Algún tiempo después me llevaron y descubrí que me lo había imaginado muy mal.
Entras al lugar y te topas con una barra de madera rústica y unas periqueras hechas con materiales reciclados, volteas a las pocas mesas que se encuentran en la planta baja y descubres que son del mismo estilo, pero que todas cuentan con un poster de algún grupo de rock; en las paredes hay algunas fotografías relativas a las subculturas urabanas y, al fondo, hay unas escaleras de caracol metálicas que te permiten subir a un piso un poco más oscuro. En la parte superior de la pared podrás ver algunas artesanías macábras que reciben a todos los que suben.
Una vez que te sientas puedes pedir café o chocolate oaxaqueño, smoothies, sandwiches, pasteles (recomiendo el de queso con manzana) o la especialidad de la casa, las Bizarradas, un Smoothie elaborado con cerveza. Mientras disfrutas de una buena plática, una cerveza o café y la comida escucharás un buen rock variado que va desde Metallica hasta Bauhaus, pasando por Sex Pistols y Led Zepellin y demás corrientes musicales.
Por otro lado, el ambiente es realmente relajado y, por lo menos las veces que he ido, se respira una sensación de tolerancia casi absoluta; una vez que entras al Café Bizarro se borra todo lo que pueda identificarte como alguien diferente y entras a un mundo en el que la tolerancia impera. Entre el ambiente, la música, la decoración y las bebidas, una visita al Café Bizarro puede convertirse en una experiencia muy agradable y digana de repetirse.
Datos Generales
Sucursal Coyoacán
Dirección: Cuauhtémoc 168-A, Col. Del Carmen, Coyoacán
Teléfono: 56-59-84-53
Sucursal Roma
Dirección: Alvaro Obregón #10, Esq. Yucatán, Col. Roma
Teléfono: 52-64-34-11
Precio promedio por persona: De $100 a $250 pesos
Página web: http://www.cafebizarro.com
MySpace: http://www.myspace.com/cafebizarro
La palabra alfajor se deriva del término hispano-árabe “al-hasú” que quiere decir “el relleno”; lo usamos para denominar un dulce tradicional de la región de al-Ándalus (las zonas de la Península Ibérica que fueron ocupadas por los musulmanes. Originalmente era una galleta rellena de una especie de turrón típico de la región. Hoy en día, el alfajor que conocemos en América es una reinterpretación que se realizó en Argentina, al utilizar dulce de leche para elaborarlo.
Para todos los que disfrutamos de los sabores dulces y/o del dulce de leche, el alfajor nos parece una delicia. Es por eso que cada me he dedicado a buscar este postre en diferentes restaurantes argentinos; algunos buenos y otros caros, pero el problema es que no puedo únicamente ir a comer alfajores, o comprarlos para llevar. Por suerte, hace poco me llevaron a un interesante café en el que puedo atascarme de estos dulces, mientras disfruto un café o té y veo la vida pasar a un costado de una de las calles más bellas de la Ciudad, Mazaryk.
Desde que llegas puedes ver las diferentes presentaciones de alfajores marca Havanna (una de las más conocidas) que se venden. Te acercas al mostrador para poder elegir uno o varios tipos de postre diferentes. Después debes elegir una mesa, puedes sentarte en la terraza o adentro; te toman la orden y no tardarán mucho en llevarte un rico café y tus dulces. Una vez con tu bebida las el mundo exterior desaparece, puedes pasar un muy agradable rato platicando o leyendo, ya que el ambiente es muy tranquilo. Mientras estás en el Café Havanna se par a el tiempo se detiene para que disfrutes una agradable tarde lejos de las preocupaciones y el estrés laboral.
Datos Generales
Dirección: Presidente Masaryk 76, Col. Polanco
Teléfonos: 52-54-26-09 y 25-54-26-08
Precio promedio por persona: $100 pesos
Facebook: www.facebook.com/pages/Havanna-Mexico/51753824037
Lo que más recuerdo de los largos viajes en coche con mis papás es que la música de fondo siempre era Óscar Chávez y Chava Flores; en todas las excursiones en las que salíamos de la Ciudad mi madre ponía los únicos dos cassettes que, al parecer, tenía. Cuando crecí un poco, cada que escuchaba alguno de esas antiguas cintas me imaginaba un pequeño café bohemio en el que se reunía la gente para platicar de política mientras jugaban ajedrez.
Algunos años más tarde me encontré con el lugar que me imaginaba al escuchar la música que, ahora, tantos recuerdos me trae. De lejos parece un café común y corriente, de esos que son baratos y cómodos para pasar el rato, pero cuando entras te das cuenta de que estás en una interesantísima tienda de discos alternativos; una tienda de discos en la que se puede encontrar discos de independientes de Omara Portuondo, Óscar Chávez, El Tigre, La Castañeda, Los De Abajo, etc. Todo tipo de música y géneros, predominantemente en México.
Frente a los estantes de discos (y cassettes) hay unas pequeñas mesas para que te sientes a disfrutar de un rico té o café, así como algo de comer, mientras juegas ajedrez (que te prestan ahí) y escuchas alguno de los discos que se venden; de hecho, si lo deseas, puedes pedir que te dejen escuchar uno de los discos exhibidos. Ahí se vive un ambiente de amigos y cultura, ideal para pasar una tarde disfrutando de la vida y en compañía de amigos o un buen libro.
Además, del agradable momento y la rica comida que te ofrece La Vitrolla, el servicio es excelente, por lo que es una opción ideal para pasar la tarde de un sábado o domingo… además de que es uno de los pocos lugares donde se puede conseguir música interesante mexicana (y de algunos otros países).
Datos Generales
Dirección: Córdoba y Coahuila, Colonia Roma, Delegación Cuauhtémoc (cerca del metro Hospital General)
Precio promedio por persona: de $50 a $100 pesos
Horario: Lunes a viernes de 8:30 a 21:00 hrs., sábados y domingos de 9:00 a 18:30 hrs.
Teléfono: 55-64-05-03