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Santiago de Querétaro, tierra de historias…

Por su cercanía, su ambiente, su arquitectura y su cultura, Querétaro es uno de mis destinos favoritos para escaparme de la Ciudad. Es un lugar místico lleno de tradiciones y leyendas que te atrapan mientras recorres las calles del centro de esta urbe. Historias de héroes y traiciones, de amores y desamores, de fantasmas y demonioshistorias reales e invenciones para turistas; a fin de cuentas, relatos que hacen que una caminata por Santiago de Querétaro sea única. A continuación algunas de las historias que se cuentan en este lugar:

Cuenta la leyenda que una mujer Zacatecana engañó a su esposo, quien debido a su trabajo se ausentaba constantemente de casa; cuando éste se enteró de lo que sucedía, ella lo mandó matar. Como era de esperarse, las historias de traición y amorío empezaron a correr por la ciudad, por lo que la Zacatecana asesinó también a su amante. Tiempo después, el cuerpo de la mujer fue encontrado descuartizado afuera de su casa. Dicen que fue una venganza sobrenatural y que, desde ese día, la casa ha estado embrujada… es la historia de la Casa de la Zacatecana.

Un día, en el Convento de San Francisco, el seminarista más destacado vio a una mujer bellísima. Pero, al ofrecer su vida a Dios, rezó toda la tarde para olvidarse de ella; pero él no lo logró. Una noche, mientras rezaba en su habitación, vio a la mujer acercarse a él. Mientras más se acercaba se revelaba su verdadera figura, era el diablo, quien quería alejarlo de la fe. Sin embargo, sus compañeros, al oir los ruidos en el cuarto, empezaron a rezar muy fuerte, hasta que escucharon una explosión. El demonio salió volando por el techo, dejando un hoyo que ahora se le conoce como el Agujero del Diablo.

Cada año, en su cumpleaños, Don Bartolo brindaba diciendo: “Brindo por la señora mi hermana, por mi ánima y por el 20 de mayo de 1701”. Siempre señalaba una fecha que aun no pasaba, nadie sabía por qué lo hacía. De pronto, el 20 de mayo de 1701, se escuchó una fuerte detonación en la casa de Don Bartolo. Los vecinos, preocupados, llamaron al alcalde para abrir la casa a la fuerza. Al entrar, descubrieron el cuerpo inmóvil de la hermana del segoviando, con quien mantenía relaciones incestuosas (según la leyenda), al parecer él la había asesinado; pero al momento de voltear la cabeza al techo, encontraron el cuerpo de Don Bartolo carbonizado. En su rostro, se podía ver una expresión de horror. Después de llamar a un exorcista, para que con rezos bajara el cuerpo del segoviano, encontraron un contrato que había sido firmado con el diablo. Don Bartolo había cambiado su alma por sus riquezas y su gloria, y el contrato vencía el 20 de mayo de ese año.

Como estas hay miles de historias de terror y de héroes en Querétaro; además, este lugar cuenta con una gran número de atractivos turísticos como el Cerro de las Campanas, el Panteón de los Queretanos Ilustres, el Convento de la Santa Cruz (donde hay árboles cuyas espinas crecen en forma de cruz), el Acueducto, entre muchos otros. Para enumerar todos los atractivos de esta ciudad, y sus alrededores, se podrían escribir libros de varios tomos, pero, por espacio, no lo podemos hacer….

Pero si quieres conocer más de Querétaro, puedes entrar a www.mx-qro.net y descubrir los recovecos que esconde esta gran ciudad colonial.

Oaxaca, tierra de cultura y mezcal…

Dicen que Oaxaca es una Ciudad mágica; un lugar en el que converge el misticismo de la tradición prehispánica, con la magia arquitectónica de la Colonia y los placeres de la vida moderna. Una urbe en la que se pueden encontrar varios de los más grandes placeres gastronónmicos de México, como los chapulines y el mezcal. Un lugar en el que chicos y grandes pueden maravillarse con los impresionantes sitios arqueológicos e iglesias barrocas cercanas a Oaxaca de Juárez, así como divertirse con la vida nocturna que se vive en el centro de la Ciudad.

Probablemente, uno de los puntos más interesantes e importantes de Oaxaca es Monte Albán, un sitio ceremonial olmeca, que data del siglo VII antes de Cristo, en el que se pueden diferentes edificaciones religiosas prehispánicas. El edificio que más resalta en el complejo es los Danzantes, ya que cuenta con impresionantes bajorelieves de personas bailando; otro punto de interés en el lugar es la, por llamarla de algún modo, cancha donde se practicaba el mítico Juego de Pelota. Por último, cabe mencionar que en Monte Albán se encontró una impresionante tumba en la que descansaba uno de los personajes más importantes de la idiosincrasia olmeca.

Un excelente atractivo a visitar en las cercanías de Oaxaca es Matatlán, un pequeño poblado que se encuentra dentro de la Ruta del Mezcal, en el que, cada 10 metros puedes encontrar una destilería de mezcal artesanal; si te acercas a estas destilerías, puedes pedirles que te den un recorrido por la misma y te hablen del proceso con el cual se fabrica esta deliciosa bebida mexicana; además, podrás probar todo tipo de mezcales y cremas de mezcal.

Otro sitio arqueológico de interés es Mitla, un impresionante centro ceremonial zapoteco considerada la morada de los muertos, según la tradición de aquella tribu prehispánica, y donde vivían los sacerdotes. Además de la carga cultural y religiosa del lugar, Mitla es realmente impresionante por las grecas que decoran todas las edificaciones del complejo.

En el mero centro de la Ciudad de Oaxaca, se encuentra una de las más impresionantes construcciones barrocas en México; es la iglesia de Santo Domingo. Un edificio que, por fuera, se ve muy sencillo (hasta cierto punto), pero con una magnífica arquitectura, que armoniza con el jardín de maguey que lo rodea. Una vez adentro es cuando se puede admirar la impresionante bóveda recubierta con oro e impresionantes detalles ultrabarrocos.

Otro de los más característicos lugares de Oaxaca es el árbol de Tule, un enorme árbol, que parecería ser inspiración de personajes de famosas películas como Pocachontas y Avatar. Un árbol verdaderamente impresionante que nos cuenta su historia a través de las diferentes formas y detalles de la corteza de su tronco.

En la noche, la Oaxaca se llena de vida. Si caminas por las calles del centro, podrás encontrar un gran número de bares y antros de todos los estilos y para todo el público, en donde se puede pasar un rato muy agradable escuchando música, platicando, bailando y bebiendo los famosos litros de diversos cocteles.

Se podría seguir hablando de Oaxaca y mencionar todos los museos de arte barroco y contemporáneo que hay en esta ciudad, hablar de todos los recovecos de Oaxaca podría tomarnos miles de párrafos y palabras; es por eso que, lo único que queda es invitarlos a visitar esta impresionante Ciudad y sus alrededores para sorprenderse y conocer nuevos lugares con cada visita.

La Peña de Bernal y sus alrededores…

La minería fue una de los principales actividades del México colonial; un gran número de ciudades fueron creadas cerca de minas y las zonas prosperas para obtener minerales y piedras preciosas. Algunas de estas poblaciones crecieron exponencialmente, como es el caso de Guanajuato, otras se convirtieron en Pueblos Fantasmas gracias a la guerra de Independencia y la Revolución, como Mineral de Pozos, otras siguieron con su rumbo y se convirtieron en pueblos llenos de magia, como ejemplo de ello está San Sebastián Bernal.

En 1642, varias familias españolas se adueñaron de las tierras (chichimecas) que se encuentran en los alrededores de a Peña de Bernal, principalmente, a la minería. Lo mejor del lugar es que el tiempo nunca pasó, se quedó inmóvil en  la historia; es por eso que, al caminar por las calles de Bernal puedes transportarte al siglo XVII y apreciar las increíbles y coloridas construcciones coloniales que reciben amablemente a todos los turistas.

Por otro lado, la Peña de Bernal (nombre de origen árabe, que significa gran peñasco), el tercer monolito más grande del mundo, sólo antecedido por el Peñón de Gibraltar en el mar mediterráneo y el del Pan de Azúcar en Río de Janeiro, le da al pueblo un toque especial, pues a donde voltees puedes ver el impresionante monolito que vigila el lugar. Además, si te tienes ganas de un gran paseo, puedes subir la Peña de Bernal por los senderos o llegar a la cima con una escalada vertical. Sí, es un excelente lugar para practicar escalada en roca y, por lo mismo, rappel. También es un punto de encuentro para recibir energía el 21 de marzo, con la llegada de la primavera.

En los alrededores de este Pueblo Mágico hay varios viñedos y cavas (como Freixenet), donde podrás ver cómo se elabora el vino mexicano y degustar las variedades del mismo, así como comprar botellas a precios muy bajos; en esas cavas, también se realizan varios eventos como la vendimia, catas de vino, conciertos, etc.

Aunque puedes recorrer Bernal y sus alrededores en un día, siempre es una excelente opción trasnochar en este lugar, pues las noches tranquilas te invitan a relajarte y olvidarte del estrés, ya sea en un hotel o en alguna de las zonas de camping del lugar.

Al final, entre la arquitectura, la comida, las tradiciones, las artesanías, las zonas arqueológicas, los recorridos ecoturísticos, los eventos, etc. San Sebastián Bernal es una excelente opción para pasar un fin de semana relajado, sin ir muy lejos de la Ciudad de México.

¿Cómo llegar? Primero se toma la carretera México-Querétaro y luego a la derecha en la desviación a Bernal, por la carretera federal # 120 (A 54 Km. de la ciudad de Querétaro y 2 horas de la Ciudad de México)

Conoce más de Bernal en: www.pueblosmexico.com.mx

Atlixco, donde Puebla se llena de flores…

Probablemente Atlixco no es una población que todo mundo reconozca por sus artesanías, o por la comida, por sus tradiciones o su arquitectura; quizá la gente no catalogue a esta pequeña Ciudad como una central financiera o como una gran exportadora de materia prima; tal vez no piensen en Atlixco como un pueblo que resalte por ser pieza clave en la historia de México; sin embargo, no se puede negar que Atlixco es una excelente opción para pasear un rato y olvidarse de los problemas de la Ciudad de México.

Desde que llegas a Atlixco, descubres un pueblo pintoresco y amigable que te recibe con sus antiguas casas llenas de color y sus pequeñas iglesias. A lo lejos, lo que más llama tu atención es una pequeña iglesia que se encuentra en la cima de un cerro. ¿Se podrá subir a ese templo? Pregunta que llega a tu cabeza mientras te acercas al centro de la ciudad, descubriendo que, cada metro será más difícil estacionar el carro. Una vez cerca de la alameda central logras ver un enorme kiosco que te invita a acercarte y entrar. Es una cafetería de dos pisos y con terraza, con forma de kiosco tradicional.

La iglesia en el cerro vuelve a llamar tu atención. Decides subir. Para llegar debes pasar por algunas colonias viejas y otras humildes, bordear casas y gallineros, escuelas y algunos caminos especiales. Es un largo camino, pero una vez arriba, la recompensa es grande. Llegas a la Capilla del Cerro de San Miguel, una pequeña construcción que data del siglo XVII. En la entrada del templo se puede leer la inscripción:

Capilla del Cerro de San Miguel. Data del s. XVII, Construcción de Estilo Popular. La tradición oral de la región relata que el cerro de Macuilxochiltépe (Dios del canto y la música – 5 flor), actualmente consagrado al arcángel San Miguel, originalmente albergaba un ‘Teocalli’ (casa de dios) dedicado al Dios del VientoQuetzalcoatlLa serpiente emplumada’”

La vista en el cerro de Macuilxochiltépe es increíble, pues puedes ver toda la región y hay muy pocos turistas, por lo que nadie te molesta si quieres tomar fotografías o dedicarte a ver el paisaje en absoluto silencio. Después de descansar bajas el pequeño cerro con mucha satisfacción. Lo primero que llama tu atención son las nieves que se encuentran en la esquina, justo frente a la alameda central, realmente deliciosas. Si se hace tarde, puedes comer en alguno e los restaurantes o fondas que se encuentran en Atlixco.

Realmente, Atlixco es un excelente opción para distraerse un sábado o domingo con la familia y pasear un rato por los recovecos que ofrece México.

¿Cómo llegar? Atlixco se localiza a 40 km de la ciudad de Puebla, por la carretera núm. 190.

Puedes ver mapas de cómo llegar en: www.escapateatlixco.com

Visita su página web para conocer todo lo que puedes visitar y los eventos que se realizan: www.atlixco.org

Puebla, una ciudad de ángeles…

Para el siglo XVI, la necesidad de una ruta corta entre la Ciudad de México y el puerto de Veracruz, orilló a que Don Sebatián Ramírez de Fuenleal, presidente de la Segunda Real Audiencia de México, se planteara idea de fundar una nueva ciudad dedicada al descanso y el comercio de los españoles. Es por eso que encomendó a fray Toribio de Benavente, Motolinía, a buscar un sitio adecuado para la fundación de dicha localidad…

La leyenda cuenta que, durante un sueño, el entonces obispo de Tlaxcala, Julián Garcés, vio un campo atravesado por un río y delimitado por otros dos, con flores, hierbas y manantiales, así como dos ángeles que le marcaban, con cuerdas, los límites del lugar. Según esta tradición, el obispo despertó y fue a buscar, junto a otras personas, dicho terreno para fundar la Ciudad de los Ángeles. Así es como el 16 de abril de 1531 se fundó, a 5 leguas de Tlaxcala, la ciudad que hoy conocemos como Puebla de Zaragoza*.

La herencia católica, la arquitectura, la historia, los mitos y las leyendas de la Ciudad de Puebla ofrecen a todos sus visitantes una experiencia enriquecedora en todos los sentidos posibles. Entre la casa en la que murió Aquiles Serdán, mientras se defendía de los disparos; los Fuertes de Loreto y Guadalupe, donde se libró parte de la histórica Batalla de Puebla; la Casona de la China Poblana y el Templo de la Compañia, lugares clave de la leyenda y la vestimenta conocida como China Poblana; la Casa de Alfeñique, una impresionante construcción que ahora es museo; la Casa de los Enanos, donde se supone que habitan enanos que nadie ha visto; y las iglesias, el recorrido por esta urbe es realmente único.

Una de las mejores opciones para visitar en la Ciudad de los Ángeles es el Complejo Cultural Universitario, donde se realizan decenas de actividades culturales diarias, como presentaciones de danza tradicional y contemporánea, performances, conferencias, obras de teatros, shows de arte clown y malabares, etc. Además, se presentan interesantes exposiciones de arte moderno y contemporáneo (a veces también clásico) y se proyectan cientos de películas que vale la pena ver.

Si quieres recorrer todos los recovecos, museos, galerías, iglesiasconstrucciones y puntos de interés que ofrece Puebla de Zaragoza, tendrás que tomarte más de un día, pero si únicamente quieres ver lo indispensable, es probable que te alcance el tiempo de visitarlo en un día, por lo que no tendrás que gastar en hospedaje. Además, una excelente recomendación, una vez en Puebla, es aprovechar y visitar Cholula y los demás poblados que se encuentran en las cercanías de Puebla de Zaragoza.

Si planeas quedarte a dormir en la Ciudad de los Ángeles, y cuentas con bastante presupuesto, lo ideal es hospedarse en el Hotel boutique La Purificadora (de Grupo Habita), una impresionante edificación antigua que fue renovada con elementos modernos, logrando una excelsa mezcla; y, si lo que quieres es no gastar mucho dinero, lo ideal es visitar el Hostal San Andrés de la UDLAP, en Cholula, pues las habitaciones son bastante económicas y cuentan con desayuno continental.

*Esta es una de las tantas historias sobre la fundación de Puebla.

Escapando de la Selva de Concreto: El Oro, Estado de México

El Oro no es un poblado en el que podrás recorrer los museos más importantes del mundo, probablemente no podrás recorrer más de uno pequeño. Tampoco podrás festejar en los antros más exclusivos del planeta, con los mejores DJ’s. Es más, probablemente ni siquiera podrás visitar impresionantes iglesias góticas o barrocas construidas durante la Colonia o la Independencia. Definitivamente no es el principal atractivo turístico de México. Sin embargo, este poblado perdido en el Estado de México en la frontera con Michoacán ofrece a todos los que lo visitan un gran número de actividades ideales para descansar y olvidarse de todo el caos que se vive día a día en al Ciudad de México.

Desde que te acercas a El Oro, el verde paisaje captura tu atención e invita a olvidarte de la selva del concreto en la que vives. La vegetación y el aire fresco te obligan a relajarte y dejar a un lado todas las preocupaciones. Una vez en el centro, te encuentras con el Palacio Municipal, un impresionante edificio neoclásico europeo, con algunos tintes de art noveau, un estilo que se ve muy poco en México. A un costado del inmueble alcanzas a ver otro edificio del neoclásico francés que llama tu atención, es el Teatro Juárez.

Cuando el hambre empieza a reclamar tu atención, alcanzas a percibir un olor que, al seguirlo, te conduce hasta un antiguo vagón de tren. Entras para descubrir que es un pequeño restaurante de comida y antojitos mexicanos. No lo piensas dos veces y te sientas a comer. Al terminar continúas tu camino por lo que alguna vez fue considerada la zona con las Segundas Minas más ricas del mundo.

Una vez que recorriste el centro de El Oro, es momento de conocer la presa Brockman, un impresionante paisaje en el que la gente acostumbra practicar la pesca deportiva; si no eres una persona que acostumbra pescar,  el sentarse a las orillas de la presa a observar la naturaleza y olvidarse del mundo es una actividad realmente ideal.

Mientras estás en el El Oro, también puedes visitar el Museo de la Minería del Estado de México, que está en el límite de El Oro y Tlalpujahua (Michoacán), las capillas de Santa María de Guadalupe, La Magdalena, Tapaxco y Santiago Oxtempan, todas del siglo XVII; también puedes conocer  las ruinas de los tiros, molinos y talleres de las compañías mineras que se establecieron ahí.

Aunque no lo parezca, El Oro (Estado de México) ofrece varias actividades ideales para perderse un fin de semana, disfrutar de la arquitectura, la comida y, sobre todo, la naturaleza. Una buena opción para salir de la Ciudad sin tener que ir muy lejos.

¿Cómo llegar? Periférico con dirección a Constituyentes en el entronque Reforma Constituyentes tomar la dirección de La Marquesa (015D), tomar la desviación hacia San Cayetano (015) y seguir hasta la dirección a Ixtlahuaca (055D) y al llegar a Atlacomulco, en el entronque, tomar la desviación (05) a El Oro (tomar la autopista Toluca-Atlacomulco y en esta ciudad continuar por la desviación a El Oro).

¿Dónde dormir? Hay varios hoteles muy baratos; puedes consultar sus teléfonos y tarifas en la página oficial del gobierno de El Orowww.eloromexico.gob.mx/turismo.html

Tlalpujahua: Pueblo mágico navideño

Perdido entre los verdes paisajes de Michoacán, casi en la frontera con el Estado de México, hay un pueblo mágico en el que todos los días del años se respira, de una u otra forma, el ambiente navideño. Una pequeña población que ha conseguido mucha fama porque es el principal productor de esferas de navidad en todo México. Un pueblo mágico. Tlalpujahua, Michoacán.

Es un pueblo muy sencillo, alejado de los grandes comercios de las metrópolis. Una población en la que, prácticamente, en cada esquina puedes pararte a comprar esferas y diferentes artículos navideños de todo tipo y a muy buen precio. Un lugar cuyos paisajes y tranquilidad permiten alejarse totalmente del estrés de la vida diaria en la Ciudad de México.

La mejor actividad en Tlalpujahua es, definitivamente, descansar. Alejarse del mundo, mientras recorres a pie todas las calles empedradas. Además del descanso y los increíbles paisajes, en este pueblo hay varios lugares de interés que se pueden visitar. Un ejemplo es el Museo de Minerología e Historia, que se encuentra en las afueras del pueblo, o el Museo Casa Hermanos López Rayón, en el mero centro. Además, aprovechando el viaje, se debe visitar la Casa de Santa Claus, una enorme  tienda en la que sólo se venden artículos navideños. Por si fuera poco, hay varias iglesias que vale la pena conocer, así como algunos parques y presas que son ideales para diferentes actividades al aire libre, desde acampar hasta tirarse de la tirolesa.

Dos actividades extras que se pueden realizar en Tlalpujahua es ir a ver a las Mariposas Monarca, que, a finales de septiembre, viajan a los santuarios que están en los alrededores para sobrevivir al frío invierno. Y, si te gustan las películas de terror, puedes darte una vuelta a principios de noviembre, para disfrutar del Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror Mórbido.

Al final, Tlalpujahua es un excelente destino para alejarse del día a día y descansar en medio de increíbles paisajes y disfrutando varias actividades.

¿Cómo llegar? Hay que tomar la México-Toluca y tomar la desviación a Morelia. Una vez encaminados a Morelia habrá letreros con la desviación hacia El Oro y Tlalpujahua.

¿Dónde dormir? Hay varios Hoteles en el poblado, aquí una lista con varios http://tlalpujahua.mx/category/hoteles

Tepotzotlán, un Pueblo Mágico junto a la Ciudad

Me acuerdo muy bien de la primera vez que fui a Tepotzotlán, yo no tenía más de diez años y mis papás querían mostrarle a unas visitas del extranjero las riquezas que se pueden encontrar en los alrededores de la Ciudad de México; esa semana de verano me tocó ir a Teotihuacan, Tula, Querétaro y cerramos en broche de oro , literalmente, en Tepozotlán. Me acuerdo que mi papá me dijo que íbamos a ver una iglesia que estaba hecha de oro; como era de esperarse me sorprendí muchísimo y no puse un solo “pero”.

Desde aquella vez he tenido la fortuna de regresar a ese pueblo mágico en varias ocasiones, ya sea por huéspedes o por la escuela, y casa que voy termino con un gran sabor de boca; me encuentro con un pequeño poblado que, se podría decir, fue devorado por la zona metropolitana de la Ciudad de México, pero que sigue manteniendo su aroma de tranquilidad. Además, cada que vuelvo siento que, por lo menos el centro, se encuentra en mejor estado.

El principal atractivo de Tepotzotlán es el Museo Nacional del Virreinato, un antiguo convento jesuita que se encuentra en muy buen estado y que, además, sobrevivió a los saqueos durante la Reforma y la Guerra Cristera; en él se puede encontrar una enorme colección de artículos que datan del periodo de la conquista y la vida del México colonial. Por si fuera poco, se puede visitar el templo de San Francisco Javier, una iglesia cuyos retablos barrocos están recubiertos de oro, algo realmente excepcional y único.

Saliendo del museo, en el que puedes estar varias horas, puedes salir al mercado que se encuentra en la plaza principal, jugar un poco de tiro al blanco o disfrutar de algún platillo en los puestos de comida; también puedes alejarte un poco de la plaza y comer antojitos mexicanos en las pequeñas fondas que se encuentran en los alrededores. Aprovechando el viaje, también puedes visitar la Presa de La Concepción, La Concha, y pasar una noche bajo las estrellas o disfrutar de la naturaleza en un día de campo. O, también, puedes visitar los poblados y cañadas cercanas.

Al final, una visita, a Tepotzotlán no te quita mucho tiempo, pero te llena de satisfacciones y te aleja del bullicio de la Ciudad sin tener que ir muy lejos.

¿Cómo llegar?
Sólo debes tomar Periférico hacia el norte y seguir todo derecho hasta la primera caseta (Caseta de Tepotzotlán), justo antes de éste debes dar vuelta a la derecha, para tomar el puente que cruza la carretera y el camino te llevará derecho al centro.

Más información
Página web: www.tepotzotlan.gob.mx
Página en Facebook: www.facebook.com/ayuntamientotepotzotlan
Twitter: @Tepotzotlan0912

Página del Museo del Virreinato: www.virreinato.inah.gob.mx

Cholula: Entre pirámides, iglesias y contenedores…

Desde que te encuentras por la UDLAP se puede ver una vistosa iglesia que mira al mundo desde la cima de lo que parece ser un cerro; buscando llegar a ese llamativo templo pasas por varias calles y paisajes que oscilan entre lo colonial y lo contemporáneo. Una vez que llegas a las faldas del monte descubres que realmente estás al pie de lo que solía ser el Templo de Tláloc (Chiconquiáhuitl), una de las pirámides más grandes en el mundo.

Empiezas a subir y en el camino te encontrarás, si vas en sábado, a la tradicional quinceañera con su vestido pastel retratándose antes antes de su fiesta de quince años. Una vez arriba te encontrarás ante una iglesia colonial de arquitectura barroca y, por si fuera poco, podrás observar el paisaje; desde el mirador se pueden contar varias iglesias de las 365 que hay en Cholula, según cuenta la leyenda. También se pueden ver las instalaciones de la Universidad De Las Américas Puebla y el patio de un manicomio que se encuentra justo al lado de la pirámide.

Una vez que bajas puedes recorrer los largos pasillos y cuartos que se han descubierto dentro de la pirámide y visitar la zona arqueológica de Cholula en la que se aprecian varios vestigios prehispánicos y coloniales, así como una pequeña capilla que se encuentra dentro. Al terminar el recorrido puedas darte una vuelta por el centro de Cholula y admirar a los voladores de Papantla.

Cuando llega el hambre lo ideal es llegar a las calles más cercanas a la UDLAP, pues ahí hay un gran número de restaurantes de todos los conceptos, y siempre económicos. Es en esas mismas calles donde se encuentra Container City, un pequeño centro comercial y de restaurantes creado totalmente con contenedores de trailers, por lo que los restaurantes, las tiendas y bares se encuentran dentro de las cajas de los camiones; es un concepto realmente interesante, y que sólo se ha hecho en Londres y New York.

Para la noche podrás encontrar en Cholula un gran número de bares ya antros de todos los estilos, por lo que tendrás de dónde escoger para divertirte… Además, es muy probable que haya un “bailongo” en alguna fiesta patronal. Y, para pasar la noche, puedes escoger entro los diferentes hoteles de todas las categorías que hay en la zona, pero lo más recomendable es hospedarte en el Hostal San Andrés, de la UDLAP, donde podrás pasar la noche en una buena habitación y contarás con desayuno gratis por un precio muy bajo.

A pesar de que Cholula es un poblado pequeño  ofrece un gran número de actividades para aprender y divertirse sin invertir mucho dinero; es por eso que es una excelente opción para pasar el fin de semana sin ir muy lejos… Además, ya estando ahí puedes visitar la ciudad de Puebla.

Mineral de Pozos, un pueblo fantasma con mucha vida…

En tiempos de la Colonia, Mineral de Pozos era una de las poblaciones más prosperas de Guanajuato, debido a la gran explotación que se le daba a las minas que se encontraban en la zona. Gracias a las grandes riquezas minerales que se podían explotar en la región, miles de personas, entre trabajadores mexicanos y gente noble extranjera, empezaron a asentarse en los alrededores. Pero con el inicio del Movimiento de Independencia también se dio inicio a la decadencia de este lugar.

Con los conflictos independentistas se volvió muy complicado el comercio de oro, plata, mercurio y cobre (entre otros), por lo que la producción de las minas decayó mucho. Para 1844 ya habían parado prácticamente todas las actividades mineras; sin embargo, durante el gobierno de Porfirio Díaz, Mineral de Pozos revivió y se convirtió en una población muy próspera. Incluso se dice que llegó a ser habitada por más de 80,000 personas.

Pero, al igual que con la Guerra de Independencia, la Revolución Mexicana le hizo la vida imposible a este poblado; la gente empezó a abandonar sus casas en busca de un mejor lugar para vivir y trabajar y, poco a poco, Mineral de Pozos pasó de tener miles de habitantes a unos cuantos cientos (se estima que 200). Se volvió un pueblo fantasma, pues las construcciones existían, pero nadie vivía ahí.

Cuando yo escuché de este lugar decidí que no quería morir sin antes visitarlo y, por azares del destino, regresando de una boda en un poblado de Guanajuato, nos encontramos con Mineral de Pozos. Una verdadera y fascinante casualidad.

Mientras vas entrando al pueblo ves varios edificios que el tiempo se ha ido comiendo poco a poco; las puertas y ventanas, o lo que queda de ellas, están tapadas con ladrillos o cemento. Nadie puede entrar o salir de las casas. Empiezas a adentrarte y logras ver a algunas personas caminando por las calles, al parecer el pueblo ya no está tan abandonado; aun así, se respira una tranquilidad casi absoluta en el ambiente.

Puedes dedicarte a caminar por las calles de Mineral de Pozos y ver cómo las ruinas conviven en perfecta armonía con las casas y negocios reconstruidos, visitar la iglesia principal o ir a las afueras a caminar por las ruinas más lejanas. También, si lo deseas, puedes dar un recorrido por algunas de las minas que ahora son una de las más grandes atracciones de la región; además, una de las familias que se quedó en la zona se dedicó a fabricar instrumentos musicales prehispánicos, por lo que puedes darte una vuelta por su taller y ver cómo los fabrican.

Visitar Mineral de Pozos es trasladarte a un México totalmente diferente al que vivimos día a día, es viajar a un lugar tranquilo e interesante en el que se puede conocer mejor la historia de este país.

Si lo deseas, puedes quedarte a dormir en algunos de los tres hoteles boutique que se encuentran en el pueblo o si quieres gastar poco, ir a San José Iturbide y hospedarte ahí o en Querétaro, que queda a una hora aproximadamente de Mineral de Pozos.

Cómo llegar: Hay que tomar la carretera que va de Querétaro a San Luis Potosí y desviarse hacia Dr. Mora; poco más adelante encontrarán la desviación a Mineral de Pozos.