Que me salgo en las noches, a llorar mi locura, y a contarle a la luna, lo que hiciste de mi, que a pesar de tu engaño, le platico mis penas, como aquellas parejas del oscuro jardín, si me llaman el loco, el mundo es así, la verdad si estoy loco, pero loco por ti, loco, debo estar loco, debo estar loco. La Castañeda – El Loco
El Manicomio General la Castañeda era un enorme complejo, construido durante los últimos momentos del Porfiriato, con la finalidad de dar asilo y tratamiento a los enfermos mentales de la época, sin importar su sexo, edad, raza o religión; también fue un lugar que se aprovechó para la enseñanza mediante clínicas psiquiátricas. Debido a su gran capacidad, La Castañeda se convirtió rápidamente en el hospital psiquiátrico más importante del país; un lugar en el que los enfermos y algunos activistas políticos eran tratados y maltratados por sus médico.
Este manicomio, que se encontraba en las inmediaciones de Mixcoac, fue construido para tratar a un número cercano a los mil pacientes, pero con el paso del tiempo su capacidad máxima se vio rebasada y se recluyó a más de tres mil enfermos mentales. ¿Cuántas historias no se habrán dado desde que el presidente Porfirio Díaz lo inauguró en 1910 hasta que Días Ordáz lo mandó cerrar pocos días antes de las Olimpiadas de 1968 con la “Operación Catañeda” ¿Cuántas anécdotas podrían ser contadas si se desempovalan los archivos de La Castañeda?
Para darnos una probadita de las historias que se desarrollaron en éste impresionante manicomio, el Museo Archivo de la Fotografía, en colaboración con el INAH, nos presenta la exposición “La Castañeda, Imágenes de la locura, 100 años después”, una extensa muestra fotográfica en la que se muestran alguno de los mejores momentos de este hospital psiquiátrico, así como de la comunidad que vivía en él; todo acompañado de un gran número de datos interesantes para ayudarnos a conocer mejor la forma en la que se vivía en el manicomio más importante de México.
Algunas de las imágenes que se pueden apreciar en esta exposición son verdaderamente interesantes, ya que muestran la ingenuidad y tristeza de muchos de los inquilinos, también nos dejan apreciar la manera en la que el inmueble se fue deteriorando fuertemente, después de vivir una época de belleza arquitectónica sin igual. Ésto, aunado a los datos que se pueden apreciar durante el recorrido, crea un excelente recorrido histórico que vale la pena conocer.
Para entrar debes cruzar por un Punto de Control. Primero cruzas un arco con el que detectan todo el metal que traes en tu cuerpo, justo como en los aeropuertos; si el detector suena, te revisarán de nuevo con un detector manual. Todo esto mientras las bolsas y bultos son revisados con una máquina de Rayos X. Después de la revisión, te encuentras con dos metralletas, dignas de videojuego, que salen de la pared y se pierden con el color de la misma, blanco.
Avanzas. Ves un muro lleno con identificaciones de todo tipo, principalmente Credenciales del IFE, y licencias de conducir de Nuevo León y Texas. Si te acercas a ellas te das cuenta que no son credenciales comunes; todos los nombres y fotografías han sido alteradas. Después, más pistolas, pero esta vez camuflajeadas en el suelo. Poco más adelante llegas al Muro de la Verguenza, una pared hecha con cajas de cartón que dividen el lugar en dos lados, el mexicano y el estadounidense. Cuando logras cruzar la frontera te encontrarás con un pequeño cuarto oscuro, totalmente negro; la única luz que se ve es la que pasa a través de varios agujeros ocasionados por balazos y escopetazos.
Sigues tu camino, caminando entre casquillos tirados en el suelo, sólo para encontrarte con varias prendas tiradas en el suelo, calcetines, playeras, pantalones y ropa interior que pertenecieron a hombres y mujeres, niños y adultos, que trataron de cruzar la frontera; trapos que fueron encontrados en algún lado entre el Río Bravo y las ciudades fronterizas de EE.UU. La crudeza se muestra de una manera muy tenue y, aun así, es sorprendente. El recorrido acaba a con un cargamento de chalecos rojos y azules y un instructivo gráfico de como contrabandear drogas en éstos.
Todo ésto, y algunas otras piezas más, forman parte de la exposición Revisión: Checkpoint / Punto de Control en el Museo de Arte Carrillo Gil, una interesante, divertida e impactante muestra en la que, a través de diferentes instalaciones e intervenciones se muestra la crudeza de la vida del migrante, desde el arduo camino hacia “el otro lado” hasta la discriminación que viven allá. A pesar de que, en momentos es un poco perturbadora (especialmente si eres muy sensible), una excelente exposición, digna de conocer.
Datos Generales Lugar: Museo de Arte Carrillo Gil (Av. Revolución #1608, esq. Altavista, Col. San Ángel) Costo: $15 pesos y $10 para estudiantes y adultos mayores Horarios: De martes a domingos de 10:00 a las 18:00 horas Vigencia: Hasta el 8 de agosto Teléfonos: 55-50-62-60 y 55-50-39-83
Hace algunos siglos el único tema en el que se podía enfocar la creatividad era la religión y la naturaleza, tiempo después se pasó a las ideologías políticas y más adelante se buscó crear formas de expresión más surrealistas. Una gran ventaja de los tiempos modernos en los que estamos viviendo es que podemos enfocar nuestra creatividad a cualquier tema que nos llegue a la mente, ya sea sexo, drogas, música, política, religión, sociedad, etc. Vivimos en una época en la que el arte no tiene límites y en la que podemos dejar que el tatuaje, las patinetas, la moda y la música influyan en la forma en la que creamos.
Una excelente muestra de esto es la exposición Draw que se encuentra en el Museo de la Ciudad de México; en las dos salas que ocupa Draw se pueden apreciar cientos de dibujos, ilustraciones y collages con los más diversos temas y estilos posibles, mostrando un interesante mundo en el que la creatividad y la urbanidad moderna se ven reflejados. Algunas piezas son bastante sencillas, unos cuantos trazos y ya, pero, aun así, logran llamar tu atención por el contenido o las criaturas que se crean; otras son más elaboradas, tanto que dejan impresionado a todos los que visitan la exposición.
Los artistas que exhiben su obra en Draw son de Nueva York (New York), por lo que el estilo que se puede observar en las piezas es un poco agresivo, por decirlo así, y muestra de manera un poco cruda la realidad que se está viviendo en aquella concurrida ciudad.
Recorrer la exposición es una oportunidad única ya que, además de conocer trabajos muy distintos a los que se suelen exhibir en los museos tradicionales, genera un gran número de sensaciones en el espectador. Además, de que una vez ahí se puede visitar la enorme exposición de Pierre Soulages y la de Paisajes de Cielo y Tierra.
Datos Generales Lugar: Museo de la Ciudad de México (Pino Suárez 30, Centro Histórico, Delegación Cuauhtémoc) Costo: $20.5 pesos al público en general y $10 a estudiantes y maestros. Horarios: Martes a Domingo de 10:00 a 18:00 hrs. Vigencia: hasta el 15 de agosto
Artistas: Chris Johanson, Terence Koh , Dan Colen , Raymond Pettibon, Aurel Schmidt , Benjamin Cho , DAZE , R. Crumb, Alex Grey, HR Giger, Clive Barker, Robert Williams, Mark Ryden, Tom Sachs, Wes Lang , Eric White , Rich Jacobs, Barry McGee , Rick Griffin, Swoon, Ron English, Neck Face, Tim Biskup, Ed Templeton, Karen O (Yeah Yeah Yeahs), Mark Gonzales, Derek Hess, David Byrne, Mark Dean Veca, Gerard Way (My Chemical Romance), Kevin “Spanky” Long, Hank Williams III, WK Interact, Jose Manuel Schmill , Shawn Barber, Doze Green, Kevin Llewellyn, Tara McPherson
Mucha gente opina que el Graffiti es vandalismo, otros creemos que puede ser una verdadera obra de arte, una pintura que decora el paisaje urbano de la Ciudad. Sin embargo, yo creo que el graffiti puede llegar a considerarse arte o vandalismo, dependiendo del contexto y el grado de técnica que se utilice.
A continuación una pequeña galería con los murales que se pueden encontrar en el Museo de los Ferrocarrileros; definitivamente una muestra de el graffiti que se puede considerar un arte.
Estos días, el Palacio de Bellas Artes se encuentra en un pequeño trabajo de remodelación, por lo que, para no dejarnos ver la construcción, han puesto unas bardas de madera al rededor de las obras (por todo el costado derecho). Normalmente este tipo de obstrucciones visuales, aunque son bien intencionadas, suelen romper con toda la estética del lugar en el que se encuentran. Sin embargo, estas bardas se encuentran decoradas con un gran número de elaborados Graffities, dando como resultado es una interesante exposición de arte urbano, que todos los que pasan por la zona se detienen a contemplar.
En un inicio, el Breakdance funcionaba como una forma de resolver conflictos entre barrios o “crews”; de esta manera, los rivales participaban en una clase de competencia de baile en la que ganaba quien tuviera más destreza y habilidad al momento de bailar, mientras se burlaban de sus contrincantes. Como era de esperarse, y por la necesidad de impresionar más, los breackdancers empezaron a incorporar nuevos y mejores movimientos, como el Air Flair o el Windmil, a sus actos.
Como era de esperarse, este baile urbano empezó a popularizarse desde los años ochenta y se crearon competencias formales de Breackdance, razón por la cual se buscaron movimientos aun más impresionantes. Además, este estilo dancístico fue adoptado, junto a la cultura del Hip-Hop que lo acompaña, en todo el mundo.
Hoy en día, se puede disfrutar de un increíble espectáculo gratuito de Breackdance en el Centro Histórico, cortesía de Los Primos LP Breackers. Un grupo de personas que, de jueves a domingo impresionan con sus acrobacias al bailar y contagian a todos con su buen humor; a cambio, lo único que piden es una pequeña cooperación voluntaria.
“Su esfuerzo ha ayudado a Los Primos para consolidarse, mostrando a la juventud que, pese a estar en la calle, es posible vivir alejados de las drogas. Es algo que el breakdance les ha enseñado, así que lo disfrutan y lo comparten con la comunidad”. Alfredo Sánchez en TVA
Si quieres ver a los primos puedes hacerlo de jueves a domingo, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, a un lado de la Catedral, casi en la esquina con República De Guatemala.
Después del gran temblor que sacudió al Distrito Federal en el 85, la situación en la Ciudad de México era caótica. Dicen que, el Gobierno decidió aprovechar esta confusión para limpiar el Centro Histórico, desalojando a todos los pobres que ahí habitaban. En ese contexto, preocupado por no poder pagar la renta y sus deudas, un inquilino de peralvillo fue iluminado por una luz roja y amarilla entra por su ventana diciéndole “Tú eres Súper Barrio, héroe y representante de los inquilinos pobres y el azote de los caseros y las autoridades corruptas”.
Este personaje enmascarado decidió llevar la Lucha Libre a las calles y luchar contra los malvados opresores, caseros, policías y políticos corruptos, durante el final de la década de los ochenta y los noventa. Súper Barrio se convirtió rápidamente en un icono para todos los pobres, especialmente de los que vivían en las colonias centrales de la Ciudad; llegó a tener tanta popularidad que incluso se junto a grandes personalidades como Noam Chomsky. Durante varios años permaneció presente en los medios mexicanos y extranjeros; pero, de pronto, desapareció.
Amado por muchos y odiado por otros, este polémico luchador social ha vuelto desde hace algún tiempo. Por el momento no ha sido muy mencionado en los medios, pero su símbolo (una SB roja y amarilla, a manera del de Súperman) se ha empezado a ver en diferentes edificios de colonias como Santa María la Ribera, Tabacalera y zonas aledañas.
¿Realmente volvió este mítico personaje?
Los dejo con un video en el que se cuenta toda la historia de Súper Barrio.
El Metal es uno de lo géneros musicales más controversiales dentro de la música contemporánea; esto se debe a que muchos grupos cantan en torno a monstruos, demonios y espíritus, además se visten de negro, se dejan creer el pelo y, en ocaciones, se pintan la cara o utilizan spikes (picos) y estoperoles. Pareciera que los metaleros no son más que un montón de adoradores del diablo, sea cierto o no. Esto ha hecho que muchos fanáticos religiosos alcen sus voces en contra de este género musical y de sus seguidores.
Pero… ¿Qué pasaría en una Ciudad en la que el catolicismo es muy importante? Puebla es una ciudad como esta, de hecho, se dice que es el municipio con más iglesias per cápita en el país. En este sentido sería muy fácil pensar que no existe un verdadero movimiento juvenil que gire en torno al Metal; sin embargo, esta aseveración sería un error. Como es sabido, en los lugares con más represión moral es en los que se dan movimientos juveniles de manera más fuerte, aunque probablemente más escondidos. En este caso, desde hace varios años se ha ido consolidando una escena muy fuerte de este estilo musical.
En la exposición Metal-Publa de Zaragoza (1980-2008) se muestra una recopilación de fotografías, recortes de periódicos, volantes (flyers), videos y canciones que muestran la forma en la que se vive el Metal en Puebla. A pesar de que el espacio es muy limitado, es muy interesante poder revisar todos los documentos que se recopilan en esta sala de exposición, pues se pueden encontrar muestras de lo que fue este movimiento en sus comienzos (los ochentas) y cómo es hoy en día.
Datos Generales Lugar: Sala de Arte Pública Siqueiros (Tres Picos #29, Col. Polanco) Precio: $10 Estudiantes, maestros y jubilados entrada libre, con credencial vigente.
Domingos entrada libre para todo el público. Horario: Martes a domingo 10:00 a 18:00 horas. Vigencia: 28 de junio del 2009 Página Web: www.siqueiros.inba.gob.mx
Tengo una importante entrevista de trabajo, hice bien al salir con bastante tiempo de sobra para evitar los retrasos tan usuales debidos al tráfico de esta ciudad. Veo a lo lejos el edificio al que me dirijo y volteando al reloj de mi coche veo que tengo bastante tiempo para encontrar un lugar donde estacionarme e incluso, tal vez, de sentarme a tomar un café mientras llega la hora en que debo presentarme. Doy algunas vueltas por las calles cercanas solo para darme cuenta de que no hay un solo lugar libre y decido buscar dónde dejar mi coche un poco más lejos debido a que en el estacionamiento cobran demasiado y por el momento no puedo permitirme pagarlo. Un poco más lejos encuentro una calle donde hay bastante lugar libre, pero me encuentro con un problema, hay cajas de madera, cubetas e incluso postes bloqueando el espacio junto a las banquetas. Busco a mi alrededor y no veo a nadie cerca.
Dar la vuelta para regresar a esta calle me toma bastante tiempo, no conozco bien la zona y además las calles están bastante enredadas, pero logro regresar al mismo lugar, noto que ya no me queda mucho tiempo y decido bajarme a mover una cubeta para estacionarme. En el mismo instante se acerca un señor con una franela roja y me dice que con gusto puedo dejar mi coche en ese lugar, pero que la cooperación (sí, así le llama él, cooperación) es de veinte pesos. Le digo que, desgraciadamente, solo tengo diez pesos en la bolsa, pero que me urge estacionar el coche porque tengo poco tiempo para llegar a una entrevista, su única respuesta fue: “Huy, jóven, rásquele porque al rato llegan los clientes habituales…” Al no encontrar ni un centavo más tengo que volverme a subir al coche y buscar otro lugar, el cual encuentro unas calles más lejos, pero ahora el tiempo que me queda es muy poco y tendré que correr a mi entrevista, espero que entiendan que uno llegue un poco sudado y resoplando.
Historias como ésta no son poco comunes en una ciudad donde los franeleros se han apoderado de muchas calles, sobre todo en las zonas comerciales o empresariales. ¿Quién no ha tenido que aportar una pequeña cooperación para poder estacionar su vehículo? El problema es que somos nosotros mismos quienes fomentamos esto, en ocasiones por comodidad, cuando uno trabaja en cierto lugar es fácil encontrar a un franelero de confianza que nos guarda un lugar en “su calle” y “nos cuida” el coche por una módica cantidad diaria. Digo esto porque así se muestran ambas caras de la moneda, la de quien aprovecha su existencia y la de quien termina perjudicado por ella.
Esto es algo totalmente ilegal, pero dada la frecuencia con que se encuentra la gente ya se acostumbró a este “modus operandi” y al salir de casa considera la cantidad a darle al “cuidador”, aunque yo me pregunto, ¿esta gente hará algo si en realidad alguien tratara de robarse un coche?
Desde hace varios años, la Ciudad se ha visto invadida por esténciles, estampas, impresiones y murales. En algunos casos, la justificación de estos actas intervenciones urbanas es el arte y la expresión; en otros casos el vandalismo y la expresión.
A continuación podrás encontrar una serie de fotografías en torno a este fenómeno, con el propósito de responder la controversial pregunta ¿Arte Urbano o Vandalismo Urbano?
Monitos 1
Monitos 2
Monitos 3
Palomas y Soldados
Pistola en Mano
¿Madonna?
Chaplin
Mural
Niña Paseando
Sátiro en las Águilas
Anarquía
Ejemplos
Blanca
EZLN
Preso
Marley
Obrero
Nota: Esta entrada es la continuación de la serie ¿Arte o Vandalismo?. Para ver los posts anteriores da clic aquí Primera Parte, La Exposición.