Category : Lo Que Se Ve
Por @VaneBanderville
Bailar o ver bailar a alguien, puede llenarnos de distintas emociones, es una actividad que se disfruta en esencia misma y la satisfacción que da es incomparable.
En el baile hay energía, expresión, alegría, y toda una gama de sensaciones presentes en las puntas de los pies.
Bailar es descubrir el mundo al girar, es equivocarse, compartir, aprender, descubrir.
Tiene la maravillosa virtud de poder transportarnos a otras épocas con tan solo escuchar un ritmo y saber interpretarlo. Tal es el caso del Rockabilly y el Rock and roll que se encarga de recrear Boppin Cadaver’s Jive Stuff cada sábado, cuando el Legendario Salón Bombay le pertenece al Rock & Roll. Remontándonos a momentos del pasado, reflejando lo que durante los años cincuenta fue baile, energía y juventud.
Llevar a cabo esta actividad en un espacio como el Legendario Salón Bombay y con compañeros como los que aquí encuentras, hace que le tomes especial cariño y fascinación a este lugar y actividad, y aún más cuando sabes que, esos mosaicos blanco con negro en el piso, y esas pinturas en la pared que, parecen cambiar de forma por si solas, han sido testigos de tu goce al bailar.
Es fácil encariñarse de un lugar como este, cuando descubres, que es un claro ejemplo, de la gran diversidad de expresiones artísticas, en esta la Ciudad de México. Es fácil encariñarse con un espacio que está lleno de historia, de sonidos, de enseñanzas, de expresiones, de sonrisas y sobre todo, de buenos momentos.
En un ambiente sano y muy divertido, la pandilla del Bombay los invita a las clases, que se imparten todos los sábados, de 11 a 13 horas. Para aprender o para afinar los pasos ya conocidos, y que mejor que con un ritmo como lo es el Rock and roll.
Por @VaneBanderville
Datos Generales
Lugar: Salón Bombay (Eje Central Lázaro Cárdenas #99, col. Centro, Ciudad de México, Distrito Federal)
Horarios de clases: Todos los sábados de 11:00 a 13:00 hrs.
Costo: $50 pesos por pareja o $30 por persona
Teléfono: 55-29-03-39
Facebook: www.facebook.com/pages/BOMBAY/132723463503498
Por @VaneBanderville
Las tardes en la Ciudad, son una buena oportunidad para conocer gente, y sobre todo gente que nos deleita con su música en las calles. Cierto viernes recuerdo caminar sobre Avenida Juárez, junto a mi hermano Diego Alan, cuando él se percató de un sonido, que bien supo identificar como “flamenco”, música originaria de España (de la cual Diego es entusiasta).
Nos detuvimos para escuchar y decidimos sentarnos junto al “tocaor”, que apenas comenzaba a preparar su equipo.
Así coincidimos con “Don Víctor”, músico de guitarra flamenca, que, ese mismo día, acababa de llegar de Querétaro, para talonear un poco en la Ciudad.
La plática se fue construyendo sola, cuando Don Víctor impresionado por los conocimientos de mi hermano en el género, le pregunto de donde era:
- ¿De dónde eres tú qué sabes de flamenco?
- De aquí del D.F., pero me gusta mucho España- Fue la respuesta de Diego.
Por un momento creí entonces que Don Víctor era de otro lugar, no me quede con la duda y le pregunte.
– Nací en la colonia Guerrero – Nos platicó. – Ya no vivo ahí, ahí nací, pero he andado de vagabundo toda mi vida, recorriendo un resto de partes ¡Entonces, aprendí flamenco!-.
Nos contó, que empezó estudiando con los gitanos, y que también aprendió tango, luego por petición nuestra, toco un poco de tango y justo a mitad de la canción se escucharon unas palmadas, que hacían el acompañamiento perfecto a esos acordes. Al terminar la pieza, el responsable de las palmadas y dos chicos más, saludaron a Don Víctor. – Ellos también son amigos- Nos dijo – Y también tocan en la calle.
Estas calles de mi Ciudad los han hecho conocerse. Y ese día le pidieron a Don Víctor clases de guitarra para tocar “rumba flamenca”, Don Víctor da clases y esta vez lo único que pidió a cambio fue, un café.
Nos siguió contando un poco de él, antes solía salir con su esposa, ella canta y toca otros instrumentos, de hecho trae un disco que grabaron los dos juntos, ese disco no tiene precio fijo, simplemente es “lo que gusten cooperar”.
Por esos días se iba a Guanajuato y luego a la Feria de San Marcos en Aguascalientes para luego regresar a estas calles de su querida Ciudad de México.
Su interés es quedarse aquí en el D.F. – Forever –. Nos dijo: – Yo la regué porque hace como 15 años estuve aquí, y he andado y andado, y no he encontrado un lugar más maravilloso que aquí. Y a lo mejor, si hay chance de quedarme a vivir, si me quedo en la Ciudad de México- Termino.
Don Víctor lo dijo; y no pudo haberlo dicho mejor; él es como un tipo de vagabundo, pero no común. Y en estos días ya no hay tantos como él, un vagabundo en extinción.
Nos regaló una tarjeta con sus datos y nos fuimos, escuchando a los lejos una Rumba Flamenca, que Don Victor tocaba con su guitarra del rol.
Hoy en día, es posible encontrar a Don Víctor alegrando el paso de los peatones en diferentes calles de la Ciudad de México y otras ciudades del país; y, vale mucho la pena detenerse un rato a escuchar su música.
Por @VaneBanderville
Contacto:
Don Víctor (Rumba Flamenca. Eventos y Clases)
Teléfonos: 044-55-23-23-65-73 y 044-55-23-82-41-51
Mail: gypsybahlke@hotmail.com

La foto es del momento preciso en el que Don Víctor enseñaba el golpeo para poder tocar rumba, me emociona ver mucho como los conocimientos en la ciudad se pasan por generaciones y hacen mantenerlos vivos.
Un tema fascinante que siempre ha interesado a la humanidad es el de esta exposición que se presenta en Venustiano Carranza #62, junto a la de “El Mal”.
Las brujas han existido en todas las sociedades desde tiempos inmemoriales, aunque a veces hayan recibido otros nombres. En ocasiones se llamaba así a las curanderas, a las personas que tenían actividades poco comunes o, simplemente, a las mujeres viejas y sabias que podían dar consejos sobre diversos temas. Esta muestra nos da algunos datos sobre sus actividades, y exhibe objetos, plantas y supersticiones relacionados con ellas.
Interesante es la colección de plantas: adormidera, belladona, hongos de diversos tipos, cicuta, etc., cuyos efectos van desde adormecer a quien la recibe a causarle poderosas alucinaciones y hasta la muerte, sin olvidar los efectos medicinales que algunas tienen.
Hay una serie de animales relacionados con las brujas: un dragón, una arpía (águila con cabeza de mujer), un basilisco, una serpiente con dos cabezas, un lagarto con cabeza de gallo, y hasta la momia de una sirena. Una cajita contiene los restos de un gnomo muerto; otra, el cuerpo momificado de un hada con alas de unos cuantos centímetros de altura; en otro lado se exhibe un ángel muerto por los pecados de los hombres. La exposición dice que la mayoría son hábiles mixtificaciones, pero que algunos han dejado asombrados a sus mejores restauradores; lo malo es que no dice por qué ni señala cuáles son. Hay ungüentos, pociones e instrumentos de tortura. Se describen aquelarres que terminaban, indefectiblemente, en orgías; y se habla de los bebedizos que necesitaban ingerir los pocos hombres asistentes para atender a la gran cantidad de brujas presentes. Se exhibe algún método que usaban para satisfacer sus apetitos sexuales y los instrumentos que para ello habían ideado.
Mención especial merece la historia de Mary Lacasta, una dama inglesa de origen mexicano que estaba empeñada en engendrar al Anticristo. Lo único que logró fue tener tres hijos que de humanos tenían casi nada, y que vivieron muy poco.
En otro lado se habla de las promesas que hacían algunas mujeres de embarazarse cada cincuenta días y de abortar, uno tras otro, los fetos que habían engendrado, llenando así el infierno de almas condenadas.
Y la historia de Violeta, una mujer de rostro igual al de el hada momificada que está en la muestra. Se trata de una mujer que vivió en Venecia, en Nápoles, en Londres y en Barcelona, misteriosa y escurridiza, que recibía en su casa la visita de damas extranjeras que luego se iban sin decir nada, y que es responsable de la gran atención que se dio a la brujería a principios del Siglo XX.
En suma, se trata de un recorrido por todo lo que se sabe de las brujas. Pero no hay limpias, ni folklorismo ni ganas de hacer una película de terror. Es un recorrido serio, con algunos testimonios interesantes y extraños. De lo único de que se puede acusar a la exposición es de algunas fallas en la continuidad. Pero eso es “pecata minuta”.
Datos Generales
Lugar: Venustiano Carranza #52, Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $65 pesos entrada general y $45 pesos para estudiantes con credencial vigente
Horarios: De lunes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.
Teléfonos: 55108762 y 55126986
Facebook: https://www.facebook.com/pages/ExpoCanter/195164587164074?fref=ts
Imágenes tomadas de:
http://periodicoopciones.com/conoce-la-maldad-en-su-maxima-expresion-a-traves-de-las-exposiciones-el-mal-los-mas-crueles-de-la-historia-y-brujeria/
El Ejército Rojo llegó a México. No en plan ofensivo, sino a presentar un espectáculo de canciones y danzas rusas.
Rusia (o lo que comúnmente llamamos Rusia, constituída por todos los países de la antigua Unión Soviética) es el país más grande del mundo. Sus tierras van de un continente a otro, y se extienden casi hasta los confines del mundo. Por lo tanto, alberga muchas naciones, muchos idiomas y muchas manifestaciones artísticas.
El Ejército Rojo ha ido atrayendo a mujeres y hombres, amantes de la música y el baile, para presentar el espectáculo que se ofreció en el Auditorio Nacional: “Coros, Orquesta y Ensamble del Ejército Rojo”, un conjunto de canciones y bailes tradicionales y folklóricos de diversas regiones rusas.
La presentación es muy sobria: la orquesta y el coro en la parte trasera del escenario; y en el frente, el espacio para los bailarines y para los solistas. Nada de escenografía, nada que distraiga al espectador de lo que va a presenciar. Lo primero que hace la orquesta es tocar los himnos de los dos países (México y Rusia), y luego empieza el espectáculo propiamente dicho.
La compañía trae varios solistas, seis hombres y una mujer, que interpretan con magníficas voces las canciones escogidas por el director. Entre ellas destaca la que acaso sea la canción rusa más conocida en el mundo: “Ojos Negros”. Y cuando cantan “México Lindo y Querido” en español, ya tienen al público en el bolsillo.
Los bailes son muy atractivos por el colorido del vestuario y por la originalidad de los pasos y evoluciones de los bailarines. Estos bailes tienen tanto de danza como de gimnasia y de acrobacia, y asombran por lo complicado de los movimientos y la habilidad con que los ejecutan. Son, desde luego, producto de un largo entrenamiento, tanto físico como mental. No en balde Rusia ha conquistado tantas medallas en la especialidad de Gimnasia en los Juegos Olímpicos. Es algo que ese pueblo lleva en la sangre.
Un punto álgido en la función fue la interpretación del conocido “Tema de Lara”, que la balalaika acentúa con sus sonidos suaves y cadenciosos.
Y para terminar, “Cielito Lindo”, también en español, cantada por toda la compañía. El entusiasmo del público llega al máximo, y un gran aplauso premia el esfuerzo y el talento de este singular “Ejército Rojo”.
“Gira Mundial por la Paz” es el sub-título de esta exposición que se presenta en Plaza Capuchinas, un antiguo edificio sito en Venustiano Carranza 55, re-habilitado con el propósito de presentar eventos de este tipo.
Lo primero que aparece ante nuestros ojos es un gran Buda dorado en el centro de la sala, y los estandartes o banderines que adornan las paredes, con representaciones de la mitología budista. Luego, una breve ceremonia que consiste en verter tres cucharadas de agua coloreada de amarillo sobre la cabeza de un pequeño Buda; ésto tiene el doble propósito de lavar nuestro espíritu de tantas impurezas que acumula y de pedir por otras personas amigas nuestras.
La reliquia consisten en cenizas, pedazos de hueso, retazos de hábitos, etc., de grandes maestros del budismo tibetano. Algunas tienen ya mil años, y otras son bastante recientes; pero todas pertenecieron a grandes religiosos preocupados por la espiritualidad del hombre que con sus enseñanzas y ejemplo influyeron en sus congéneres. Los relicarios son de distintas formas y tamaños, y a veces se exhiben también las fotografías de los maestros. Es curiosa la semejanza que ésto tiene con el catolicismo: en todas nuestras iglesias hay reliquias semejantes de algún santo. Esto, que aparentemente es una coincidencia, podría tratarse de algo más hondo, de una creencia hondamente arraigada en el Ser humano que consiste en creer que el contacto con cosas que pertenecieron a un hombre (o una mujer) santo o sabio nos ayuda a emularlos. ¿Indicio acaso de que tenemos un origen común?
En otra sala hay un altar, y ahí aprovechan los adeptos a la religión budista para hacer oración y meditar en silencio y tranquilidad.
Para rematar la visita, una monja imparte la bendición a quien así lo desee (no es obligatorio). Y durante el resto de los días en que esté la exposición (del 11 al 19 de mayo), se impartirá también la bendición a las mascotas de los visitantes.
En la inauguración hablaron varias personas, conocedores y representantes de la religión budista. Así nos enteramos que se trata de una exposición itinerante que recorre el mundo con el noble propósito de luchar por la paz. Se ha presentado ya en más de 60 países, y seguirá haciéndolo mientras sea necesario. Para ello, cuenta con el apoyo de la sociedad “Iglesias por la Paz”; y aquí, con el de la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México, A. C.
Una sorpresa fue el constatar que en la Ciudad de México hay un grupo bastante importante de seguidores del budismo, a juzgar por la cantidad de gente que se reunió para la inauguración, que sabían ya de lo que se trataba y que ejecutaron algunas ceremonias de culto.
Un atractivo más de la exposición, que no se va a presentar todos los días, es la presentación musical de la Señora Pati Puente, quien ejecuta composiciones musicales con cuencos vacíos, de madera y de metal, sonidos que nos pueden parecer ajenos; pero, precisamente por tratarse de música, somos perfectamente capaces de apreciar.
Datos Generales
Lugar: Plaza Capuchinas (Venustiano Carranza #55, Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal)
Vigencia: del 11 al 19 de mayo, 2013
Costo: Entrada libre
Todos los días, millones de personas entran a redes sociales, salas de chat o páginas de clasificados personales, con la idea de conocer nuevos amigos. Por lo menos, una cuarta parte de las personas que conversan en la red con desconocidos mienten sobre su identidad, lo que, en general, no representa ningún problema, pues las amistades se quedan en un plano virtual y casi nunca llegan a conocerse en persona; sin embargo, hay personas que aprovechan el anonimato que ofrece Internet para como un campo de cacería sexual.
“Se estima que, tan sólo en México, cada hora se cometen más de 200 abusos a menores, razón por la cual, cuando salgas del teatro habrá un número importante de adolecentes para los que la vida habrá cambiado definitivamente. El problema rebasa a las autoridades y a la sociedad, que no encuentra cómo enfrentar legalmente el asunto sin poner candados a la libertad que simboliza la World Wide Web.” Programa
Muchas personas se aprovechan de Internet para engañar a niñas y niños inocentes, ofreciéndoles el cielo y las estrellas, para poder abusar de ellos cuando decidan conocerse en persona. Pero… ¿qué pasaría si uno de estos niños les volteara la jugada? ¿Qué pasaría si una adolescente aprovechara el anonimato de Internet para encontrar a los violadores pederastas y vengar a todas sus víctimas? ¿Qué pasaría si la víctima se convierte en victimario?
“De la misma estirpe que Lisbeth Salander, la antiheroína de Millenium, Haley es una niña genio que se cree capaz de hacer justicia por su propia mano; por ello ha urdido un plan para sacar de circulación al menos a uno de los numerosos pederastas que inundan la red”. Programa
Haley, una niña que decide tomar la justicia en sus manos para darle una cucharada de su propia medicina a uno de los tantos violadores que se encuentran en la red. Hard Candy, una intensa puesta en escena, que mantiene a todos los espectadores al borde del asiento, al permitirnos ver la venganza que Haley tiene planeada. Casi dos horas de intensidad, que nos llevan a reflexionar sobre el castigo que se le debe dar a los violadores de menores.
Personalmente, puedo decir que la obra de Hard Candy supera enormemente a la película que se filmó hace algunos años, pues el teatro permite una mayor cercanía con los personajes y con la historia. Sin duda, ver Hard Candy, en el Teatro Helénico, es una excelente oportunidad para disfrutar de una obra intensa en todos los aspectos, que te permitirá reflexionar sobre la justicia en tiempos de internet.
Datos Generales
Lugar: Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico (Av. Revolución #1500, Col. Guadalupe Inn, Ciudad de México)
Texto: Brian Nelson
Actores: Tessa La y Arap Bethke
Dirección: Anilú Pardo y Mario Mandujano
Costo: $350 a $400 pesos
Página web: http://www.helenico.gob.mx
Facebook: http://www.facebook.com/pages/Centro-Cultural-Hel%C3%A9nico/119521791444188
Twitter: @Helenico
Por @VaneBanderville
Llama la atención la historia de un lugar como lo es el legendario Salón Bombay. En alguna ocasión saliendo de la librería Juan José Arreola me encontré con un ejemplar de “Km. Cero”; el encabezado decía: “Salón Bombay; de cabaret a centro cultural”.
Así me entere que en sus instalaciones, antes, brilló la lentejuela, que durante los años setenta allí desfilaron en atuendos diminutos Sasha Montenegro y Leticia Perdigón, entre otras, protagonistas de películas como Bellas De Noche, y que el Salón Bombay fue escenario del llamado “cine de ficheras”.
Nacido como una “piquería”, un expendido popular de bebidas alcohólicas, el lugar fue cambiando de nombre y de giro conforme pasaba el tiempo. Primero se llamó La Niña, después, El Imperial, Río Rita y Shangai, hasta que en 1952 fue adquirido por José Luis García y re-bautizado como Salón Bombay.
Cuentan que, en aquél entonces, era un cabaret tradicional pero que con el tiempo el concepto de cabaret perdió sus elementos característicos, salvo la pista de baile, las mujeres con poca ropa y las bebidas; la música dejo de ser en vivo y así surgió el oficio de las ficheras, quienes en 1960 cobraban 20 centavos por bailar una canción.
Entonces se intentó transformar al Bombay en table dance, con poco éxito. Por lo que el dueño decide cerrarlo y rentar el local. Un sinfín de discotecas y antros se inauguraron y cerraron sin trascender.
Para Septiembre del 2011 Tomás Brum funda en el local del Bombay un centro cultural, su idea era la de renovar el legendario Salón Bombay, convirtiéndolo en el Centro de Desarrollo Artístico y cultural Rayarte, A.C. Esta idea hace que al Bombay se le acredite como foro.
Actualmente Salón Bombay ofrece distintas actividades recreativas durante toda la semana, una de ellas y mi favorita, son las clases de Swing, Jive, Boogie Woogie, Stroll y Rock and Roll, por parte del “Primer Club de Rockabilly Dance en México” Boppin Cadaver´s Jive Stuff. Los sábados de 11:00 a 13:00 horas. Además, en el Legendario Bombay puedes disfrutar conciertos de todo tipo, exposiciones y talleres para todos los gustos.
Por @VaneBanderville
Datos Generales
Dirección: Eje Central Lázaro Cárdenas #99, col. Centro, Ciudad de México, Distrito Federal.
Teléfono: 55-29-03-39
Facebook: www.facebook.com/pages/BOMBAY/132723463503498
Despiertas en un paraje desolado, un lugar cuyos rastros de civilización han sido devorados por la maleza y por la basura, que ya forma parte del ecosistema. Te levantas y caminas unos pasos en busca de algún rastro de humanidad, pero todos tus esfuerzos son en vano. Continúas tu camino hacia la nada, pasando sobre la hierba que bloquea tu camino. Todo está en silencio, en una especie de calma post-apocalíptica; sólo se escucha un repentino sonido provocado por la basura que rueda con ayuda del viento. Pudieron pasar algunos minutos, varias horas o algunos días mientras caminabas por el enorme campo abandonado, no puedes saberlo realmente, pues perdiste la noción del tiempo.
De pronto, a lo lejos, logras escuchar un fuerte ruido que rompe con toda la falsa calma en la que te encontrabas. Olvidas el cansancio y corres hacia la fuente del sonido; un eco salido de película de ciencia ficción que cimbra el piso cada vez que se escucha. Rodeas un montículo de pasto para descubrir lo que solía ser un enorme robot tirado en el suelo, devorado por la naturaleza. Te detienes un rato a observarlo. Mientras observas al autómata caído, un ruido te obliga a subir la vista. En ese momento te encuentras con una impresionante escena. Un robot gigante, con lo que parecería ser una máscara de jade prehispánica, recostado sobre la maleza, con la boca abierta y casi sin movimiento; mientras que un enorme esqueleto robótico, con lo que podría ser una vestimenta prehispánica y serpientes emplumadas que salen de su corona, lo toma de los hombros, como si quisiera darle esperanza al caído, o buscara escuchar sus últimas palabras.
Una impresionante escena post-apocalíptica que refleja la decadencia de la humanidad y el capitalismo, mientras recalca esa necesidad que tiene el humano de semejarse a los dioses, al buscar crear vida a su imagen y semejanza. Dos piezas de arte creadas por uno de los artistas urbanos más reconocidos de nuestros tiempos, Pixel Pancho; artista italiano, con estudios en la Academia de Bellas Artes Albertina en Turín y Valencia, quien ha viajado por el mundo interviniendo muros de fábricas, edificios abandonados y otros tipos de inmuebles, reflejando su “posición anticapitalista al plasmar la decadencia de la comida chatarra, de la personalidad de dictadores de la historia universal y de personajes de Walt Disney.” (Museo del Chopo)
Y, para que podamos conocer más sobre Pixel Pancho, el Museo Universitario del Chopo, dentro de la cuarta edición de Concreto, presenta un impresionante mural, creado ex profeso para este recinto cultural. En esta pieza, Pixel Pancho mezcla el imaginario del robot con diferentes elementos de la cultura prehispánica, dando como resultado una escena de ciencia ficción que atrapa a todos los espectadores. Por si fuera poco, el Museo del Chopo, también presenta una intervención escultórica de Pixel Pancho, en la que la chatarra y la naturaleza se unen para darle continuidad a la escena post-apocalíptica del mural.
A pesar de que el Museo del Chopo sólo cuenta con dos piezas de Pixel Pancho, visitar la pequeña muestra es una excelente oportunidad de conocer el trabajo de este talentoso artista que, sin duda, está dejando mucho de qué hablar. Un momento de adentrarse en el arte urbano y vivir en un mundo de ciencia ficción por un rato.
Datos Generales
Lugar: Museo Universitario del Chopo (Dr. Enrique González Martínez #10, Col. Santa María la Ribera, Ciudad de México, Distrito Federal)
Horario: Martes a Domingo de 10:00 a 19:00 hrs.
Costo: $30 general y $15 estudiantes con credencial vigente e INAPAM (Martes entrada libre)
Vigencia: Hasta el domingo 21 de julio de 2013
Página web: www.chopo.unam.mx
Facebook: www.facebook.com/museouniversitario.delchopo
Twitter: @museodelchopo
Por @VaneBanderville
¿A qué te suena ese nombre? Lo primero que a mí se me vino a la mente fue el subterráneo de mi querida Ciudad de México, el metro, efectivamente aunque sea naranja. Entonces piensas mejor en algo amarillo y es cuando lo empiezas a relacionar con otras cosas y tu mente salta directamente a decir: Submarino Amarillo, la canción que en la voz de Ringo Starr, integrante del legendario cuarteto de Liverpool te platica, como todos nuestros amigos están a bordo, muchos de ellos viven al lado y la banda empieza a tocar porque todos vivimos en un submarino amarillo.
“Es un deleite escuchar sus magníficas interpretaciones en el centro de la ciudad…” Francisco Castañeda
Y así como lo interpretan The Beatles; lo pone en práctica la agrupación de Subterráneo Amarillo 4.1, quienes llevan tres años rindiéndole tributo al cuarteto inglés en calle de Filomeno Mata.
Y como en la canción, el capitán nos cuenta su vida, ellos me platicaron un poco sobre su trayectoria y no precisamente en la tierra de los submarinos, sino en la tierra de los automóviles, la contaminación, los edificios, la sobrepoblación pero también la de las bandas talentosas como lo son ellos.
“Espero tener pronto la oportunidad de escucharlos de nuevo. ¡Son fabulosos!” Magdalena Hernández Cruz
Así que caminamos sobre una de las calles peatonales del Centro Histórico: Francisco I. Madero, hasta encontrar el cruce con la calle, que nos llevaría hasta ellos, casi llegando a 5 de mayo y atraídos por música, y bien vale la pena detenerse a escucharlos.
Subterráneo Amarillo 4.1 decide su nombre día en el metro, pensando ideas para nombrar su agrupación; el 4.1 se lo agregan porque a veces eran 4 o a veces 5, no tenían un número fijo de integrantes, eso me lo platico Don Manuel López, quien también me contó que la intención principal era ganar dinero, presentándose en fiestas, conciertos y en la calle, así es como llegan a Filomeno Mata, en 2010, en donde el público los recibió con mucho ánimo. Lo interesante de esto, es que no tocan por tocar, sino porque saben hacerlo y porque les gusta. Cuando los escuchas, la mayoría de las canciones son de The Beatles y según nos sigue platicando Don Manuel este repertorio se empieza a hacer porque la misma gente lo pedía y lo sigue haciendo.
Sergio, guitarrista y estudiante de composición, me platica que no hay opción en querer o no tocar en la calle, si no, que es un reflejo de la realidad cotidiana, lo que ellos hacen es una forma de buscar salir adelante en el día a díao, los llaman a otros lugares y ahí tienen que estar para el público.
“Nos hacen pasar un buen rato de rock and roll.” Carmen Rosales
Y que prácticamente ya es un fenómeno y no solo por la música, sino que mucha gente ya sabe de ellos y se da sus vueltas al centro específicamente para escucharlos.
Elías, guitarrista y estudiante de Odontología, dice que al principio tenían problemas por tocar ahí; “los locatarios se quejaban del ruido, pero pues se habló y se pudo arreglar, quedamos en un horario”.
Muchas veces el clima los traiciona, principalmente la lluvia, que hace que tengan que volverse locos y correr para salvaguardar los instrumentos.
”Mi opinión del público es que hay de todo desde la gente que va siempre que le gusto y como que nos meten en su horario así de amm pues vamos a verlos, hasta gente que iba pasado y pues no sé si les gusta o se la hace curioso que una banda completa este tocando, definitivamente hay de todo niños, jóvenes, gente adulta… porque pues creo que la música de los beatles es como muy generacional.” Me compartió Elías.
Fernando, egresado del INBA con la Licenciatura en Jazz, nos comenta que últimamente tienen problemas, con una nueva ley que tiene que ver los decibeles en la vía pública, pero no queremos que esta banda deje de deleitarnos como lo han venido haciendo desde hace 3 años.
Datos Generales
Tocan en: Calle Filomeno Mata, en el Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal
Horarios: Jueves, viernes, sábado y domingo ,regularmente entre las 15:00 y 18:00 hrs.
Facebook: www.facebook.com/subterraneo.amarillo
Twitter: @subterraneofm
Mail: GrupoSubterraneo 4.1@gmail.com
Por @VaneBanderville
La delegación Cuauhtémoc es una de las 16 delegaciones del Distrito Federal, todos los sábados se convierte en la Plaza Del Rock And Roll. Deja de tener esa ambiente de todos los días y en donde, durante la semana se vieron filas llenas de gente, para hacer tramites o arreglar documentos, los sábados se ven crinolinas, copetes, chamarras de cuero y zapatos relucientes, resbalando en ese piso.
A este lugar llegan los pies solitos, guiados por el frenético sonido de la música y el sonido musical que predomina aquí, es el Rock and Roll, haciéndose notar, guitarras, contrabajos y batería, con un estilo único en la voz; aunque también hacen sonar twist, swing, chachachá y otros géneros. El sonido entra por los oídos y sale por los pies, no importa la edad o el estilo, no importa si eres novato o conocedor, aquí lo importante es disfrutar de la música.
La primera vez que yo visite la Plaza Del Rock And Roll fue por la invitación de unos amigos, ellos ya tenían tiempo visitando el lugar, lo primero que me dijeron fue: –Ahí nos juntamos a bailar.- a lo que yo les respondí –Yo no sé bailar-.
Dejaron que yo misma descubriera todo lo que este lugar me podía ofrecer, y ahí empezaron mis primeras clases de baile, cuando llegas ya están listas las sillas alrededor de toda la explanada, en donde la gente se sienta a ver, mientras descansa entre rola y rola. De repente aparecen cazuelas de comida y todo el mundo se acerca a comer, el ambiente es sano y muy acogedor, se puede aprender de todos, algunos hablan de discos, otros de películas y de cómo eran los tiempos en el pasado; y no faltan los que ya están practicando nuevos pasos y piruetas para hacerse notar en el centro de la pista. Algunas veces llevan bandas en vivo, como es en el caso del aniversario de la plaza, que, Desde hace once años brinda la oportunidad de salir de la cotidianidad.
“La Dele” como le dicen muchas de las personas que frecuentan el lugar, espera con ansias un sábado más, para que vuelva a convertirse en “la Plaza Del Rock And Roll”.
Datos Generales
Lugar: Explanada de la Delegación Cuauhtémoc (Aldama y mina s/n, Buenavista, Del. Cuauhtémoc, Ciudad de México, Distrito Federal. Metrobús Mina y Delegación Cuauhtémoc)
Horarios: Sábados de 15:00 a 20:00 hrs.
Teléfono: 24-52-31-24
