Category : Surrealismo Urbano
Un tema fascinante que siempre ha interesado a la humanidad es el de esta exposición que se presenta en Venustiano Carranza #62, junto a la de “El Mal”.
Las brujas han existido en todas las sociedades desde tiempos inmemoriales, aunque a veces hayan recibido otros nombres. En ocasiones se llamaba así a las curanderas, a las personas que tenían actividades poco comunes o, simplemente, a las mujeres viejas y sabias que podían dar consejos sobre diversos temas. Esta muestra nos da algunos datos sobre sus actividades, y exhibe objetos, plantas y supersticiones relacionados con ellas.
Interesante es la colección de plantas: adormidera, belladona, hongos de diversos tipos, cicuta, etc., cuyos efectos van desde adormecer a quien la recibe a causarle poderosas alucinaciones y hasta la muerte, sin olvidar los efectos medicinales que algunas tienen.
Hay una serie de animales relacionados con las brujas: un dragón, una arpía (águila con cabeza de mujer), un basilisco, una serpiente con dos cabezas, un lagarto con cabeza de gallo, y hasta la momia de una sirena. Una cajita contiene los restos de un gnomo muerto; otra, el cuerpo momificado de un hada con alas de unos cuantos centímetros de altura; en otro lado se exhibe un ángel muerto por los pecados de los hombres. La exposición dice que la mayoría son hábiles mixtificaciones, pero que algunos han dejado asombrados a sus mejores restauradores; lo malo es que no dice por qué ni señala cuáles son. Hay ungüentos, pociones e instrumentos de tortura. Se describen aquelarres que terminaban, indefectiblemente, en orgías; y se habla de los bebedizos que necesitaban ingerir los pocos hombres asistentes para atender a la gran cantidad de brujas presentes. Se exhibe algún método que usaban para satisfacer sus apetitos sexuales y los instrumentos que para ello habían ideado.
Mención especial merece la historia de Mary Lacasta, una dama inglesa de origen mexicano que estaba empeñada en engendrar al Anticristo. Lo único que logró fue tener tres hijos que de humanos tenían casi nada, y que vivieron muy poco.
En otro lado se habla de las promesas que hacían algunas mujeres de embarazarse cada cincuenta días y de abortar, uno tras otro, los fetos que habían engendrado, llenando así el infierno de almas condenadas.
Y la historia de Violeta, una mujer de rostro igual al de el hada momificada que está en la muestra. Se trata de una mujer que vivió en Venecia, en Nápoles, en Londres y en Barcelona, misteriosa y escurridiza, que recibía en su casa la visita de damas extranjeras que luego se iban sin decir nada, y que es responsable de la gran atención que se dio a la brujería a principios del Siglo XX.
En suma, se trata de un recorrido por todo lo que se sabe de las brujas. Pero no hay limpias, ni folklorismo ni ganas de hacer una película de terror. Es un recorrido serio, con algunos testimonios interesantes y extraños. De lo único de que se puede acusar a la exposición es de algunas fallas en la continuidad. Pero eso es “pecata minuta”.
Datos Generales
Lugar: Venustiano Carranza #52, Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $65 pesos entrada general y $45 pesos para estudiantes con credencial vigente
Horarios: De lunes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.
Teléfonos: 55108762 y 55126986
Facebook: https://www.facebook.com/pages/ExpoCanter/195164587164074?fref=ts
Imágenes tomadas de:
http://periodicoopciones.com/conoce-la-maldad-en-su-maxima-expresion-a-traves-de-las-exposiciones-el-mal-los-mas-crueles-de-la-historia-y-brujeria/
Despiertas en un paraje desolado, un lugar cuyos rastros de civilización han sido devorados por la maleza y por la basura, que ya forma parte del ecosistema. Te levantas y caminas unos pasos en busca de algún rastro de humanidad, pero todos tus esfuerzos son en vano. Continúas tu camino hacia la nada, pasando sobre la hierba que bloquea tu camino. Todo está en silencio, en una especie de calma post-apocalíptica; sólo se escucha un repentino sonido provocado por la basura que rueda con ayuda del viento. Pudieron pasar algunos minutos, varias horas o algunos días mientras caminabas por el enorme campo abandonado, no puedes saberlo realmente, pues perdiste la noción del tiempo.
De pronto, a lo lejos, logras escuchar un fuerte ruido que rompe con toda la falsa calma en la que te encontrabas. Olvidas el cansancio y corres hacia la fuente del sonido; un eco salido de película de ciencia ficción que cimbra el piso cada vez que se escucha. Rodeas un montículo de pasto para descubrir lo que solía ser un enorme robot tirado en el suelo, devorado por la naturaleza. Te detienes un rato a observarlo. Mientras observas al autómata caído, un ruido te obliga a subir la vista. En ese momento te encuentras con una impresionante escena. Un robot gigante, con lo que parecería ser una máscara de jade prehispánica, recostado sobre la maleza, con la boca abierta y casi sin movimiento; mientras que un enorme esqueleto robótico, con lo que podría ser una vestimenta prehispánica y serpientes emplumadas que salen de su corona, lo toma de los hombros, como si quisiera darle esperanza al caído, o buscara escuchar sus últimas palabras.
Una impresionante escena post-apocalíptica que refleja la decadencia de la humanidad y el capitalismo, mientras recalca esa necesidad que tiene el humano de semejarse a los dioses, al buscar crear vida a su imagen y semejanza. Dos piezas de arte creadas por uno de los artistas urbanos más reconocidos de nuestros tiempos, Pixel Pancho; artista italiano, con estudios en la Academia de Bellas Artes Albertina en Turín y Valencia, quien ha viajado por el mundo interviniendo muros de fábricas, edificios abandonados y otros tipos de inmuebles, reflejando su “posición anticapitalista al plasmar la decadencia de la comida chatarra, de la personalidad de dictadores de la historia universal y de personajes de Walt Disney.” (Museo del Chopo)
Y, para que podamos conocer más sobre Pixel Pancho, el Museo Universitario del Chopo, dentro de la cuarta edición de Concreto, presenta un impresionante mural, creado ex profeso para este recinto cultural. En esta pieza, Pixel Pancho mezcla el imaginario del robot con diferentes elementos de la cultura prehispánica, dando como resultado una escena de ciencia ficción que atrapa a todos los espectadores. Por si fuera poco, el Museo del Chopo, también presenta una intervención escultórica de Pixel Pancho, en la que la chatarra y la naturaleza se unen para darle continuidad a la escena post-apocalíptica del mural.
A pesar de que el Museo del Chopo sólo cuenta con dos piezas de Pixel Pancho, visitar la pequeña muestra es una excelente oportunidad de conocer el trabajo de este talentoso artista que, sin duda, está dejando mucho de qué hablar. Un momento de adentrarse en el arte urbano y vivir en un mundo de ciencia ficción por un rato.
Datos Generales
Lugar: Museo Universitario del Chopo (Dr. Enrique González Martínez #10, Col. Santa María la Ribera, Ciudad de México, Distrito Federal)
Horario: Martes a Domingo de 10:00 a 19:00 hrs.
Costo: $30 general y $15 estudiantes con credencial vigente e INAPAM (Martes entrada libre)
Vigencia: Hasta el domingo 21 de julio de 2013
Página web: www.chopo.unam.mx
Facebook: www.facebook.com/museouniversitario.delchopo
Twitter: @museodelchopo
Por @VaneBanderville
¿A qué te suena ese nombre? Lo primero que a mí se me vino a la mente fue el subterráneo de mi querida Ciudad de México, el metro, efectivamente aunque sea naranja. Entonces piensas mejor en algo amarillo y es cuando lo empiezas a relacionar con otras cosas y tu mente salta directamente a decir: Submarino Amarillo, la canción que en la voz de Ringo Starr, integrante del legendario cuarteto de Liverpool te platica, como todos nuestros amigos están a bordo, muchos de ellos viven al lado y la banda empieza a tocar porque todos vivimos en un submarino amarillo.
“Es un deleite escuchar sus magníficas interpretaciones en el centro de la ciudad…” Francisco Castañeda
Y así como lo interpretan The Beatles; lo pone en práctica la agrupación de Subterráneo Amarillo 4.1, quienes llevan tres años rindiéndole tributo al cuarteto inglés en calle de Filomeno Mata.
Y como en la canción, el capitán nos cuenta su vida, ellos me platicaron un poco sobre su trayectoria y no precisamente en la tierra de los submarinos, sino en la tierra de los automóviles, la contaminación, los edificios, la sobrepoblación pero también la de las bandas talentosas como lo son ellos.
“Espero tener pronto la oportunidad de escucharlos de nuevo. ¡Son fabulosos!” Magdalena Hernández Cruz
Así que caminamos sobre una de las calles peatonales del Centro Histórico: Francisco I. Madero, hasta encontrar el cruce con la calle, que nos llevaría hasta ellos, casi llegando a 5 de mayo y atraídos por música, y bien vale la pena detenerse a escucharlos.
Subterráneo Amarillo 4.1 decide su nombre día en el metro, pensando ideas para nombrar su agrupación; el 4.1 se lo agregan porque a veces eran 4 o a veces 5, no tenían un número fijo de integrantes, eso me lo platico Don Manuel López, quien también me contó que la intención principal era ganar dinero, presentándose en fiestas, conciertos y en la calle, así es como llegan a Filomeno Mata, en 2010, en donde el público los recibió con mucho ánimo. Lo interesante de esto, es que no tocan por tocar, sino porque saben hacerlo y porque les gusta. Cuando los escuchas, la mayoría de las canciones son de The Beatles y según nos sigue platicando Don Manuel este repertorio se empieza a hacer porque la misma gente lo pedía y lo sigue haciendo.
Sergio, guitarrista y estudiante de composición, me platica que no hay opción en querer o no tocar en la calle, si no, que es un reflejo de la realidad cotidiana, lo que ellos hacen es una forma de buscar salir adelante en el día a díao, los llaman a otros lugares y ahí tienen que estar para el público.
“Nos hacen pasar un buen rato de rock and roll.” Carmen Rosales
Y que prácticamente ya es un fenómeno y no solo por la música, sino que mucha gente ya sabe de ellos y se da sus vueltas al centro específicamente para escucharlos.
Elías, guitarrista y estudiante de Odontología, dice que al principio tenían problemas por tocar ahí; “los locatarios se quejaban del ruido, pero pues se habló y se pudo arreglar, quedamos en un horario”.
Muchas veces el clima los traiciona, principalmente la lluvia, que hace que tengan que volverse locos y correr para salvaguardar los instrumentos.
”Mi opinión del público es que hay de todo desde la gente que va siempre que le gusto y como que nos meten en su horario así de amm pues vamos a verlos, hasta gente que iba pasado y pues no sé si les gusta o se la hace curioso que una banda completa este tocando, definitivamente hay de todo niños, jóvenes, gente adulta… porque pues creo que la música de los beatles es como muy generacional.” Me compartió Elías.
Fernando, egresado del INBA con la Licenciatura en Jazz, nos comenta que últimamente tienen problemas, con una nueva ley que tiene que ver los decibeles en la vía pública, pero no queremos que esta banda deje de deleitarnos como lo han venido haciendo desde hace 3 años.
Datos Generales
Tocan en: Calle Filomeno Mata, en el Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal
Horarios: Jueves, viernes, sábado y domingo ,regularmente entre las 15:00 y 18:00 hrs.
Facebook: www.facebook.com/subterraneo.amarillo
Twitter: @subterraneofm
Mail: GrupoSubterraneo 4.1@gmail.com
Por @VaneBanderville
En un edificio perdido en el Centro Histórico se presenta una exposición dedicada a las víctimas de la crueldad que, como todos sabemos, son muchísimas. El Mal. ¿Cómo se hace este homenaje? Presentando, en un espacio reducido, a los hombres más crueles que ha dado la Humanidad, así como narrando sus vidas y las atrocidades que cometieron.
Son también muchos los tiranos que los pueblos han soportado, y la exposición presenta tan sólo unos cuantos. Calígula, Atila, Rasputín, Gadafi, Saddam Hussein y Osama Bin Laden reciben pequeños espacios: la mayor parte de la exposición se ocupa de Pol Pot (Camboya), Idi Amín Dada (Uganda), Adolfo Hitler (Alemania) y José Stalin (URSS).
Estos cuatro personajes tienen varias cosas en común: su actuación fue durante el Siglo XX, todos nacieron en familias pobres y sufrieron privaciones en su infancia, todos conquistaron y ejercieron el poder absoluto en sus respectivos países, y para ello asesinaron a millones de seres humanos.
La exposición dedica una sección a cada uno de ellos. Lo primero que vemos es una estatua en cera del personaje. Conocemos las condiciones de vida del país, el ambiente en el que el individuo se desarrolló, su ascenso al poder y los métodos de que se valió para mantenerse en él. Esos métodos en todos los casos fueron iguales: persecución de disidentes, torturas para hacerlos arrepentirse y delatar a otros y masacres de “culpables”. Ahí vemos representadas, en cera también, las torturas que infligían a los prisioneros; y si el relato de una tortura es estremecedor, mucho más lo es su visualización. Hay también videos de cada uno de estos personajes, que los muestran en diversos momentos de su vida pública: momentos de triunfo, de alabanza, de gloria, instantes de la vida real que contrastan con el sufrimiento del pueblo que los sustentaba. Lo curioso es que esos pueblos siempre dijeron ignorar lo que ocurría en las cárceles y campos de concentración. Pero, ¿es posible que un pueblo entero ignorara el Holocausto de los judíos en Alemania y la existencia de los Gulag en Rusia? ¿O tal vez decidieron ignorarlos en un gesto de incredulidad, y hasta de defensa propia? Eso queda para los sociólogos. Aquí, lo interesante es conocer lo que estos hombres hicieron, y como lo hicieron.
El “cómo” es muy importante. En el caso de Hitler, con el pretexto de estudiar las condiciones a que se exponían los aviadores a grandes alturas, hizo experimentos en cámaras de descompresión con el fin de comprobar qué ocurría muy altas o muy bajas presiones atmosféricas; otros pretendían estudiar la regeneración de los huesos o el efecto del gas fósgeno. El doctor Josef Mengele llevo a cabo experimentos genéticos, sobre todo con gemelos. Ilse Koch, la única mujer que presenta la exposición, se dedicó a hacer experimentos con la piel, a curtirla y grabarla, y llegó al grado de fabricar carteras y otros artículos con piel humana, y a reducir cabezas al estilo de los jíbaros del Amazonas. Y todos los experimentos se hacían en seres vivos. Por eso, no es extraño oir que a Hitler se le hace responsable de la muerte de veinte millones de personas; y a Stalin, de cuarenta millones.
Una audio-guía portátil con una buena grabación nos explica sencillamente todos los puntos importantes en exhibición.
La visita a “El Mal” es una experiencia al mismo tiempo deprimente y enriquecedora. Deprimente, porque nos muestra hasta qué extremos ha llegado el hombre en su busca del poder; y enriquecedora, porque demuestra que todos los tiranos terminan por caer, y el ser humano sigue su marcha hacia adelante.
Datos Generales
Lugar: Venustiano Carranza #52, Centro Histórico, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $65 pesos entrada general y $45 pesos para estudiantes con credencial vigente
Horarios: De lunes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.
Teléfonos: 55108762 y 55126986
Facebook: https://www.facebook.com/pages/ExpoCanter/195164587164074?fref=ts
Imágenes tomadas de: http://www.mex4you.biz/evento.php?n=1074
A lo largo de su vida, Diego Rivera se dedicó a coleccionar piezas de arte prehispánico, logrando reunir más de cincuenta mil estatuillas. Miles de piezas que, por su legado histórico y cultural, pertenecían al pueblo de México; es por eso que Rivera decidió edificar uno de los museos más impresionantes de la Ciudad de México, el Museo Diego Rivera Anahuacalli. Desde que vas llegando al Anahuacalli, puedes descubrir el imponente edificio piramidal, construido con “la misma piedra volcánica sobre la que está levantado”. Una construcción moderna, inspirada en la arquitectura prehispánica, que hace referencia al teocalli, palabra náhuatl que significa casa de energía.
En el momento en que entras al Anahuacalli, te trasladas al inframundo. Un lugar obscuro, apenas iluminado por la luz que logra colarse a través de los ventanales de ónix, con lo que parecería ser un altar con diferentes piezas prehispánicas. En las repisas de piedra del nivel inferior puedes encontrar todo tipo de piezas prehispánicas dedicadas a, de alguna manera, al Mictlán o Xiomoayan, lugar de los muertos descarnados (el inframundo). Además, cada una de las esquinas de este nivel, está dedicada a las deidades precolombinas, de los cuatro elementos: Tláloc, dios del agua, Chicomecoátl, diosa de la tierra, Ehécatl, dios del viento, y Huehuetéotl, dios del fuego.
Cuando el recorrido por el inframundo llega a su fin, es hora de subir por las estrechas escaleras de piedra, para llegar al Mundo Terrenal. En cuanto llegas, el lugar se inunda de luz natural, que te permite apreciar a la perfección todas las piezas prehispánica, principalmente de las culturas del occidente del país: Sinaloa, Jaliso, Nayarit, Colima y Michoacán. Y, por si fuera poco, este Mundo Terrenal se encuentra plagado de parejas, mujeres, guerreros, niños y algunos xoloitzcuintles, entre otros personajes y animales que se encontraban presentes en la vida cotidiana del México precolombino.
Por si fuera poco, en este segundo nivel del Anahuacalli, se encuentra lo que hubiera sido el estudio de Diego Rivera; una enorme habitación, con un gran ventanal, en la que se pueden apreciar algunos de los bocetos que realizó Rivera a lo largo de su vida, así como algunos Judas de papel. Probablemente, esta es una de las salas más interesantes de todo el museo, pues se puede ver el boceto que realizó Rivera del mural que realizó para el Rockefeller Center (El hombre en la encrucijada), y que fue destruido por sus connotaciones comunistas, así como uno de los bocetos del mural del Cárcamo de Dolores (El agua, origen de la vida), y uno que fue vetado en México (Pesadilla de guerra, sueño de paz) y que desapareció mientras lo transportaban a China (este último es muy impresionante).
El tercer nivel está dedicado al Supramundo prehispánico, por lo que se pueden encontrar diferentes piezas relativas al Juego de Pelota, a los sacrificios humanos y entierros, entre otras. Cabe mencionar que Diego Rivera ya había muerto para cuando se completó la construcción de este nivel del Museo Anahucalli, por lo que Ruth Rivera , hija del muralista, y Juan O’Gorman, arquitecto y amigo de Rivera, supervisaron la construcción del mismo, siguiendo las indicaciones que se habían dejado.
Y, al terminar el recorrido por el supramundo, se puede subir a la terraza del Anahuacalli para observar la vista de 360° grados que se tiene de la Ciudad de México; desde ahí se pueden apreciar los edificios de Santa Fe, la Torre Latino, la Torre Mayor, el Ajusco, el Cerro de la Estrella y, si las condiciones lo permiten, la Torre Insignia, entre muchos otros edificios representativos de la Ciudad de México.
Por si fuera poco, el Museo Anahuacalli cuenta con una galería en la que se presentan diferentes exposiciones artísticas y culturales, así como un anfiteatro al aire libre en donde se presentan diferentes espectáculos teatrales, musicales y dancísticos que vale la pena conocer.
El Museo Diego Rivera Anahuacalli es un lugar en el que puedes adentrarte en el México prehispánico, para conocer más de nuestra cultura y raíces; así como conocer las diferentes manifestaciones artísticas y culturales que se están realizando en nuestro país y en el mundo. Visitar el Anahuacalli es una oportunidad para pasar una tarde llena de historia, arte y cultura.
Datos Generales
Dirección: Calle Museo #150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $35 pesos
Horario: Miércoles a domingo de 11:00 a 17:00 hrs.
Teléfono: 56-17-43-10
Página web: www.museoanahuacalli.org.mx
Mail: difusion@museoanahuacalli.org.mx
Facebook: www.facebook.com/museoanahuacalli
Twitter: @anahuacalli
¿Cómo llegar? Tomar la lateral de División dle Norte (en dirección sur), al llegar al cruce con la calle Museo pegarse a la derecha. Dar la vuelta a la derecha en la siguiente, Ocelotl (es muy pequeña). Seguir derecho hasta topar con pared (calle Miguel Hidalgo) y dar la vuelta a la derecha. Seguir derecho hasta la calle Museo, donde se dará la vuelta a la izquierda.
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asco: 2. m. Impresión desagradable causada por algo que repugna. – RAE.es
A finales de la década de los cuarentas, el Supremo Tribunal, en Estados Unidos, declaró inconstitucional la segregación a los jóvenes de ascendencia latina, gracias al caso de Méndez v. Westminster; sin embargo, treinta años después de la declaración del Supremo Tribunal, los jóvenes chicanos, seguían viviendo una segregación social, derivada de la discriminación. Las oportunidades laborales y sociales se veían limitadas por la ascendencia latina de los chicanos, lo que los llevaba a sólo poder tomar trabajos mal pagados, vivir en barrios pobres y, en muchas ocasiones, organizarse en bandas. Por lo mismo, los chicanos empezaron a desarrollar una cultura propia, que definía un estilo estético muy particular.
Bajo este contexto surgió ASCO, “un colectivo de arte conceptual y performance que trabajó en Los Ángeles de 1972 a 1987”; un colectivo de arte reactivo que atacaba las turbulencias socio-políticas que se estaban viviendo en la ciudad de Los Ángeles y en el resto del mundo. Un grupo de artistas chicanos que buscaban combatir la desigualdad social, pero alejándose de la estética que se había desarrollado en el movimiento Chicano, lo que los llevó a crear una serie de performances, impresos, piezas multimedia y “happenings” de arte público que rompió con todos los estándares del arte que se estaba desarrollando en su momento.
“Más que un colectivo, fue un movimiento chicano de vocación política y subversiva frente a las estructuras artísticas norteamericanas de aquel periodo. Integrado por Harry Gamboa Jr., Gronk, Willie F. Herron III y Patssi Valdez, el grupo se dedicó a explorar los medios de comunicación, con frecuencia usando sus cuerpos y tácticas de guerrilla para empujar los límites del arte chicano y de la escena del arte contemporáneo de Los Ángeles, aún en formación.” Revista Código
Para que podamos conocer a los protagonistas y la evolución de este movimiento artístico, que rompió con las convencionalidades sociales y artísticas, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, creó presenta la exposición “Asco: Elite de lo oscuro, una retrospectiva 1972-1987”, la primera exposición en presentar la amplia gama del trabajo del colectivo ASCO. En la muestra, se pueden apreciar, de manera cronológica, testigos de los diferentes performances e intervenciones artísticas de guerrilla que ASCO realizó a lo largo de su historia; además, se pueden ver diferentes piezas impresas y multimedia que realizaron.
Visitar “Asco: Elite de lo oscuro, una retrospectiva 1972-1987” es, sin duda, una oportunidad única de adentrarse en el mundo del arte y el movimiento chicano, desde la visión particular de ASCO, uno de los colectivos artísticos más interesantes que ha visto el arte contemporáneo. Una excelente forma de disfrutar una tarde llena de arte.
Datos Generales
Lugar: MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporánea) Se encuentra dentro de la Zona Cultural de Ciudad Universitaria de la UNAM.
Vigencia: Hasta el 28 de julio del 2013
Precio: $40 (entrada general) y $20 (estudiantes, maestros y adultos mayores).
Horario: Miércoles, viernes y domingos de 10:00 a 18:00; jueves y sábados de 12:00 a 20:00 horas.
Página Web: www.muac.unam.mx
Facebook: www.facebook.com/pages/Museo-Universitario-Arte-Contempor%C3%A1neo/136104369755
Twitter: @muac_unam
“Hay hombres que luchan un dia y son buenos // hay hombres que luchan un año y son mejores // hay quienes luchan muchos años y son muy buenos // pero los hay quienes lucha todos los domingos // esos son los chidos” El Guacarrock del Santo, Botellita de Jeréz
El ambiente se vuelve festivo mientras te vas acercando a la Arena México; en los alrededores puedes encontrar un sinfín de puestos ambulantes que se llenan de vida y color con las reproducciones de las máscaras de los luchadores. Una vez adentro, puedes recorrer los viejos pasillos de la Catedral de la Lucha Libre, comprar alguna mascarita, o tomarte fotografías con los luchadores que suelen pasearse por ahí. La emoción sube conforme se va acercando el inicio de la función. “¡Lucharán, de dos a tres caídas sin límite de tiempo!” De pronto, por las escaleras centrales salen los luchadores, uno por uno, acompañados de pirotecnia y algunos audiovisuales.
“No sólo es la acción dentro del cuadrilátero. La gente que asiste a las arenas no ve lo que pasa realmente. Se vive un drama y esto se puede convertir en arte” Edgar Medel
En ese momento, el pancracio se convierte en un coliseo en el que diferentes gladiadores enmascarados arriesgan su físico en una épica batalla cuerpo a cuerpo, en la que se enfrenta el bien contra el mal, los rudos contra los técnicos. La Lucha Libre Mexicana es mucho más que un deporte o un espectáculo, es una experiencia que sale del ring y las arenas, para formar parte del folclor mexicano. Es una tradición llena de color, cuya estética ha inspirado a un sinfín de artistas y diseñadores mexicanos y extranjeros.
“La lucha libre ha traspasado las arenas y ha llegado al arte, combinando diversas técnicas para crear géneros plásticos distintos” Conaculta
Y para enaltecer la estética que ha desarrollado la Lucha Libre Mexicana, el Museo Nacional de Culturas Populares, en conjunto con Yahoo! Y el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), presenta la exposición “Reflejos y destellos de la Lucha Libre”, una gran colección de fotografías en las que podemos apreciar con lujo de detalle el arte de la Lucha Libre; desde las máscaras y trajes que usan los gladiadores contemporáneos, hasta la picardía y los diseños de los fanáticos que asisten semana con semana a la Arena México. Fotografías, tomadas por Gonzalo López, Édgar Medel y Diego Gallegos; en las que podemos conocer todos los aspectos literarios y estéticos que conlleva la creación de cada uno de los personajes enmascarados. Por si fuera poco, la exposición “Reflejos y destellos de la Lucha Libre” presenta diferentes obras de Miguel Valverde, David Gremard y Marisa Lara, quienes se han inspirado en la Lucha Libre para crear diferentes piezas que reflejan la cultura y tradiciones mexicanas.
“La exposición que retrata el modo de ‘ganarse la vida en el ring y en las arenas de la lucha libre’ tanto de los luchadores como de los artistas se basa en la historia reciente del deporte mexicano en la que aparecen la figuras de El hijo del Santo, Blue Demon Jr., Atlantis, El Negro Casas, Rey Tormenta, Místico, Máximo, Guerrero Negro Jr., entre otros” Conaculta
Al final “Reflejos y destellos de la Lucha Libre”, en el Museo Nacional de Culturas Populares, es una excelente oportunidad para sumergirse en el mundo de la Lucha Libre Mexicana, y apreciar los matices estéticos y discursivos que han surgido con este deporte-espectáculo que, durante años, se ha ganado el corazón de chicos y grandes. Es un momento para empaparse de una tradición única en el mundo.
Datos Generales
Lugar: Museo Nacional de Culturas Populares (Avenida Hidalgo #289, Esquina con Allende, Col. Del Carmen, Coyoacán, Ciudad de México)
Costo: $11 pesos. Domingo entrada libre. Menores de 12 años, mayores de 60 años, jubilados, pensionados, personas con discapacidad, estudiantes y maestros con credencial vigente, entrada libre.
Teléfono: 41-55-09-20
Horarios: De martes a domingo de 10:00 a 19:00 hrs.
Página web: www.museoculturaspopulares.mx
Facebook: www.facebook.com/pages/Museo-Nacional-de-Culturas-Populares/229655753753162
YouTube: www.youtube.com/user/culturaspopulares
Twitter: @mncp_dgcp
Posted in La Ciudad, Lo Que Se Ve, Lugares Interesantes, Monumentos, Museos, Museos de Arte Moderno, Museos Misceláneos, Museos y Exposiciones, Otros, Parques, Surrealismo Urbano on March 21, 2013
En 1941 el entonces presidente, Manuel Ávila Camacho, dio luz verde para que se realizara la primera etapa del Sistema Lerma, una solución hidráulica que llevaría agua del Río Lerma, en el Valle de Toluca, a la Ciudad de México. Toda el agua llegaría a Chapultepec, donde sería distribuida al Distrito Federal. Cuando los trabajos estaban por terminar, Diego Rivera y Ricardo Rivas, en conjunto con el ingeniero Eduardo Molina, crearon una instalación artística, justo en donde se encontraría la cámara distribuidora de agua, para conmemorar la finalización de los trabajos y para honrar a los trabajadores y a la cultura mexicana.
El resultado de la intervención artística es el Cárcamo de Dolores, uno de los sitios más interesantes e impresionantes en Chapultepec, y en la Ciudad de México. El Cárcamo es un edificio funcionalista, decorado con varios detalles prehispánicos, entre los que destacan las columnas de Quetzalcóatl; adentro del inmueble se encuentra la cámara distribuidora, en la que se encuentra el impresionante mural (que cubre toda la cámara) “El agua, origen de la vida” (con una medida aproximada de 5 x 8 m, más 128 m2 del túnel, en total 272 m2).
El fresco inicia en el suelo de la cámara distribuidora, donde se puede ver una célula primigenia que se va desarrollando en colonias complejas y, posteriormente, en organismos pluricelulares, mientras el mural empieza a llegar a las paredes de la cámara, que se transforman en animales y, al final, el humano. Además, dentro del mismo mural se pueden ver diferentes escenas sobre el origen de la vida y la importancia del agua para la subsistencia humana. Por otro lado, sobre la boca del túnel (por donde llegaba el agua) se pueden ver dos enormes manos que entregan el líquido vital a toda la Ciudad de México. Y, finalmente, sobre la pared en la que se encuentran las compuertas de distribución, se pueden ver a algunos de los trabajadores involucrados en la construcción del Sistema Lerma.
La Cámara Lambdoma fue hecha para evocar de nueva cuenta la presencia del agua en el recinto.
Ariel Guzik
Por si fuera poco, dentro del Cárcamo de Dolores se encuentra la Cámara Lamndoma, una intervención del artista Ariel Guzik (2010); esta Cámara utiliza diferentes instrumentos de medición atmosférico y acuáticos, que, interpreta las ondas del agua del Sistema Lerma, así como las del viento, para crear diferentes ritmos y sonidos que le dan una vida especial al Cárcamo; mientras nos recuerdan que, aunque ya no se puede ver el agua llegar a la cámara distribuidora, sigue presente en Chapultepec.
Y para refundar el lazo histórico entre el México prehispánico y el moderno, así como para darle una continuidad exterior al mural “El agua, origen de la vida”, Diego Rivera creó, a la entrada del Cárcamo de Dolores, el “Totopamitl, el Dios del Agua, la lluvia y las cosechas“, mejor conocido como la Fuente de Tlaloc. Una impresionante escultura, creada con mosaicos y piedras de colores, sobre un espejo de agua, en la que se puede ver al dios náhuatl-culhua, emergiendo del cieno y ofreciendo el maíz a los mexicanos; además, en la escultura, se pueden llegar a encontrar diferentes elementos de la cultura prehispánica y al dios Quetzalcóatl, quien se encuentra presente en todos los detalles del Cárcamo de Dolores.
No cabe duda de que el Cárcamo de Dolores y la Fuente de Tlaloc son uno de los sitios culturales más impresionantes de la Ciudad de México, un lugar en el que la naturaleza y la tecnología conviven perfectamente con la arquitectura, la pintura y la escultura, creando una experiencia enriquecedora en todos los sentidos posible. Es una oportunidad de adentrarse en el arte, mientras se reflexiona sobre la importancia del agua para nuestra subsistencia, con uno de los trabajos más impresionantes de Diego Rivera. Es un lugar en el que podemos realizar un viaje en el tiempo y conocer el México moderno que hemos dejado atrás.
Además, una vez en el Cárcamo de Dolores, no hay nada mejor que visitar el Museo de Historia Natural (cuyo boleto está incluido en la entrada al Cárcamo de Dolores) y recorrer los jardines de Chapultepec, que se encuentran sobre las diferentes cámaras acuáticas del Sistema Lerma.
Datos Generales
Ubicación: Avenida Rodolfo Neri Vela, 2da Sección del Bosque de Chapultepec, entre el Museo del Papalote y el Museo de Historia Natural
Costo: $22 pesos y $11 pesos para estudiantes, maestros y pensionados (incluye boleto para el Museo de Historia Natural)
Horarios: Martes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs.
Teléfono: 55 15 22 22 ext. 112 y 113
Página web: www.museodehistorianatural.df.gob.mx
Facebook: www.facebook.com/pages/Museo-de-Historia-Natural-y-Cultura-Ambiental-de-la-Ciudad-de-M%C3%A9xico/136324377767?ref=ts
Twitter: @MHNCA
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Eran los inicios de la década de los ochenta y el fin del mundo se sentía cercano gracias a la Guerra Fría. El probable y cercano apocalipsis nuclear era el tema principal de los noticieros y los programas de opinión. El miedo se había apoderado de la población. Bajo este contexto de tensión política y social, la gente empezó a retomar algunas de las ideas de la década de los sesenta, para unirse y pedir el desarme nuclear. Fue así, que varias organizaciones retomaron la fuerza que habían adquirido en décadas anteriores. Probablemente el mejor caso, es el de la Campaign for Nuclear Disarmament (Campaña para el Desarme Nuclear), o CND, una organización que se formó en 1957 como respuesta a la carrera armamentista del Reino Unido, con la que pedían el desarme nuclear unilateral e internacional; una organización que, en su momento, fue tan importante, que su logotipo fue usado por toda la generación hippie.
Con la sociedad civil empezando a organizarse, las calles inglesas empezaron a llenarse de posters en las que se podía ver el logotipo de la CND cortando un misil nuclear. La gente salía a manifestarse con pancartas en las que se podía ver la misma imagen, y en las que se pedía el desarme nuclear. Un fotomontaje bastante sencillo, que dio la vuelta al mundo, gracias a su poderoso simbolismo.
Un fotomontaje creado por Peter Kennard, un artista que ha dedicado su vida y su trabajo a crear un mundo mejor, a través del activismo político. Usando imágenes de noticieros, periódicos y fotoreportajes, Kennard se ha convertido en uno de los artistas más controversiales e interesantes de la escena artística londinense. En su trabajo se puede ver la realidad política internacional en la que nos encontramos inmersos, confrontándonos con una realidad que no queremos reconocer.
“El objetivo de mi trabajo es usar imágenes icónicas, que pueden ser reconocidas fácilmente, para que resulten inaceptables. Romper la imagen del misil todopoderoso, con el fin de representar el poder de las millones de personas que realmente están tratando de romperlo. Y después romperlos a ellos, para mostrar las nuevas posibilidades que surgen en las grietas y fragmentos astillados de la vieja realidad.” Peter Kennard
Y para que podamos adentrarnos en el trabajo de Peter Kennard, la galería Fifty24mx presenta la exposición “Images of Resistance”, una interesante colección de imágenes y fotomontajes, en los que podemos reconocer nuestra realidad, recordando los conflictos políticos que han existido desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Una exhibición llena de la más cruda realidad, pero con un dejo de paz y esperanza; una muestra que puede abrirnos los ojos, para demostrarnos que el cambio está en nosotros.
Sin duda, “Images of Resistance” es una excelente oportunidad para conocer el trabajo de uno de los artistas más interesantes y radicales de la segunda mitad del siglo XX; una oportunidad para adentrarse en el arte político, y reflexionar sobre el rumbo que ha tomado la humanidad en los últimos años.
“Creo que la imagen de los objetos a los que nos oponemos debe ser dividida, destrozada al oponerse las imágenes. Debemos encontrar imágenes que nos permitan abrir y revelar los mecanismos ocultos de los regímenes opresivos.” Peter Kennard
Datos Generales
Lugar: Galería Fifty24mx (Colima #184, Col. Roma, Ciudad de México, Distrito Federal)
Vigencia: Hasta el 10 de marzo 2013
Horarios: De martes a sábado de 13:00 a 20:00 hrs. domingos de 12:00 a 18:00 hrs.
Costo: Entrada Libre
Pagina web: www.fifty24mx.com
Twitter: @Fifty24_MX
La erupción del volcán Xitle, convirtió gran parte del sur de la Ciudad en un mar de lava volcánica petrificada, dando paso a un terreno hostil, que fue bautizado por los conquistadores del siglo XVI como Malpaís, pues a simple vista parecía un terreno semidesértico. Pero los españoles nunca pensaron que en ese terrenal habitaba un sinfín de flora y fauna fantástica que se ocultaba y vivía de la roca volcánica. Los exploradores nunca se dedicaron a conocer el microcosmos que vivía en esta “tempestad de lava milenaria” (como lo llamaría el poeta Luis Cardoza y Aragón).
Su emplazamiento se da, como el resto de la magna Ciudad Universitaria, en medio del océano de lava volcánica, conocido bajo el nombre de Pedregal de San Ángel, cuyo origen prehispánico se atribuye a la erupción del volcán Xitle, hoy apagado, aun cuando su cono, cubierto de vegetación, se pueda admirar hasta la fecha en las laderas de la serranía del Ajusco…
Joaquín Sánchez Macgrégor
Unos siglos después, se eligió la zona del Pedregal de San Ángel para construir la Ciudad Universitaria, que sería la sede principal de la Universidad Nacional Autónoma de México, y que en 2007 fuera inscrito en el Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO. El año que la UNAM cumplió 50 años como un ente autónomo, en 1979, 6 de los artistas más representativos en el país decidieron erguir un espectacular monumento. En ese año Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Matías Goeritz, Hersúa, Sebastián y Federico Silva, crearon el Espacio Escultórico de la UNAM.
Quienes participamos en el proyecto universitario del Espacio Escultórico hemos intentado poner en práctica principios olvidados por cientos de años: buscar hacer del arte un gran acontecimiento para todos y para siempre, superando, al menos en esta experiencia, el voluntarismo individualista autosuficiente y caduco.
Manifiesto del Espacio Escultórico
Es una enorme estructura circular con un ancho de 13.61 metros, un diámetro exterior de 120 metros y un diámetro interior mide 92.78 metros; sobre la impresionante estructura se levantan 64 módulos poliédricos con una base rectangular que miden unos 4 metros de alto y están separados por una calle que mide 1.75 metros sobre el perímetro interior y 2.67 metros sobre el exterior. Nadie sabe en realidad el significado exacto del Espacio Escultórico, los únicos datos que se tienen sobre la justificación artística del mismo se encuentra en el Manifiesto del Espacio Escultórico; sin embargo, el manifiesto no da una verdadera explicación del monumento. Según el arquitecto Dan Russek, los 64 módulos se pueden vincular con las 64 posibilidades de combinación de los ocho signos básicos del I Ching. Lo que, según este arquitecto, hace que el Espacio Escultórico sea un microcosmos que sintetiza el Universo.
Si a los artistas que formamos este equipo de trabajo no le sobre vive alguna de sus obras, el Espacio Escultórico, por todo lo que tiene de oculto y anónimo, habrá de perdurar como el intento colectivo de arte público más importante de los últimos años.
Manifiesto del Espacio Escultórico
Hoy en día, el Espacio Escultórico de la UNAM es uno de los más impresionantes monumentos escondidos en la Ciudad de México; es un lugar en el que puedes perderte del mundo por un momento, mientras te sumerges en un microcosmos rodeado de naturaleza. Es un espacio en el que puedes detener el tiempo, mientras disfrutas de la sinergia de entre el arte y la naturaleza; además, puedes aprovechar algunas de las formaciones rocosas naturales y artificiales del Espacio Escultórico, para practicar Búlder (Boulder) o escalada en roca con rutas. Y, una vez ahí, no hay nada como caminar unos metros y adentrarse en el Paseo Escultórico de la UNAM, que es un complemento al Espacio Escultórico.
Para conocer más del Espacio Escultórico de la UNAM, recomiendo leer la ponencia de Joaquín Sánchez Macgrégor: A treinta años del Espacio Escultórico
¿Cómo llegar?
Desde Av. Insurgentes Sur tomar el Circuito Maestro Mario de la Cueva (como si fueras al Centro Cultural) y avanzar unos metros. El Espacio Escultórico se encuentra unos metros a la izquierda, pasando la calle que lleva al Universum.
Artistas que participaron: Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Matías Goeritz, Hersúa, Sebastián y Federico Silva
**Imágenes tomadas de Internet**
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