Category : Lugares Interesantes

Boppin Cadaver´s Jive Stuff: Clases de Baile en el Legendario Salón Bombay

Por @VaneBanderville

Bailar o ver bailar a alguien, puede llenarnos de distintas emociones, es una actividad que se disfruta en esencia misma y la satisfacción que da es incomparable.

En el baile hay energía, expresión, alegría, y toda una gama de sensaciones presentes en las puntas de los pies.

Bailar es descubrir el mundo al girar, es equivocarse, compartir, aprender, descubrir.

Tiene la maravillosa virtud de poder transportarnos a otras épocas con tan solo escuchar un ritmo y saber interpretarlo. Tal es el caso del Rockabilly y el Rock and roll que se encarga de recrear Boppin Cadaver’s Jive Stuff cada sábado, cuando el Legendario Salón Bombay le pertenece al Rock & Roll. Remontándonos a momentos del pasado, reflejando lo que durante los años cincuenta fue baile, energía y juventud.

Llevar a cabo esta actividad en un espacio como el Legendario Salón Bombay y con compañeros como los que aquí encuentras, hace que le tomes especial cariño y fascinación a este lugar y actividad, y aún más cuando sabes que, esos mosaicos blanco con negro en el piso, y esas pinturas en la pared que, parecen cambiar de forma por si solas, han sido testigos de tu goce al bailar.

Es fácil encariñarse de un lugar como este, cuando descubres, que es un claro ejemplo, de la gran diversidad de expresiones artísticas, en esta la Ciudad de México. Es fácil encariñarse con un espacio que está lleno de historia, de sonidos, de enseñanzas, de expresiones, de sonrisas y sobre todo, de buenos momentos.

En un ambiente sano y muy divertido, la pandilla del Bombay los invita a las clases, que se imparten todos los sábados, de 11 a 13 horas. Para aprender o para afinar los pasos ya conocidos, y que mejor que con un ritmo como lo es el Rock and roll.

Por @VaneBanderville

Datos Generales
Lugar: Salón Bombay (Eje Central Lázaro Cárdenas #99, col. Centro, Ciudad de México, Distrito Federal)
Horarios de clases: Todos los sábados de 11:00 a 13:00 hrs.
Costo: $50 pesos por pareja o $30 por persona
Teléfono: 55-29-03-39
Facebook:  www.facebook.com/pages/BOMBAY/132723463503498

 

Salón Bombay: Una leyenda viviente en la Ciudad de México

Por @VaneBanderville

Llama la atención la historia de un lugar como lo es el legendario Salón Bombay. En alguna ocasión saliendo de la librería Juan José Arreola me encontré con un ejemplar de “Km. Cero”; el encabezado decía: “Salón Bombay; de cabaret a centro cultural”.

Así me entere que en sus instalaciones, antes, brilló la lentejuela, que durante los años setenta allí desfilaron en atuendos diminutos Sasha Montenegro y Leticia Perdigón, entre otras, protagonistas de películas como Bellas De Noche, y que el Salón Bombay fue escenario del llamado “cine de ficheras”.

Nacido como una “piquería”, un expendido popular de bebidas alcohólicas, el lugar fue cambiando de nombre y de giro conforme pasaba el tiempo. Primero se llamó La Niña, después, El Imperial, Río Rita y Shangai, hasta que en 1952 fue adquirido por José Luis García y re-bautizado como Salón Bombay.

Cuentan que, en aquél entonces, era un cabaret tradicional pero que con el tiempo el concepto de cabaret perdió sus elementos característicos, salvo la pista de baile, las mujeres con poca ropa y las bebidas; la música dejo de ser en vivo  y así surgió el oficio de las ficheras, quienes en 1960 cobraban 20 centavos por bailar una canción.

Entonces se intentó transformar al Bombay en table dance, con poco éxito. Por lo que el dueño decide cerrarlo y rentar el local. Un sinfín de discotecas y antros se inauguraron y cerraron sin trascender.

Para Septiembre del 2011 Tomás Brum funda en el local del Bombay un centro cultural, su idea era la de renovar el legendario Salón Bombay, convirtiéndolo en el Centro de Desarrollo Artístico y cultural Rayarte, A.C. Esta idea hace que al Bombay se le acredite como foro.

Actualmente Salón Bombay ofrece distintas actividades recreativas durante toda la semana, una de ellas y mi favorita, son las clases de Swing, Jive, Boogie Woogie, Stroll y Rock and Roll, por parte del “Primer Club de Rockabilly Dance en MéxicoBoppin Cadaver´s Jive Stuff. Los sábados de 11:00 a 13:00 horas. Además, en el Legendario Bombay puedes disfrutar conciertos de todo tipo, exposiciones y talleres para todos los gustos.

Por @VaneBanderville

Datos Generales
Dirección: Eje Central Lázaro Cárdenas #99, col. Centro, Ciudad de México, Distrito Federal.
Teléfono: 55-29-03-39
Facebook:  www.facebook.com/pages/BOMBAY/132723463503498

La Plaza del Rock and Roll: crinolinas, copetes, chamarras de cuero y baile

La delegación Cuauhtémoc es una de las 16 delegaciones del Distrito Federal, todos los sábados se convierte en la Plaza Del Rock And Roll. Deja de tener esa ambiente de todos los días y en donde, durante la semana se vieron filas llenas de gente, para hacer tramites o arreglar documentos, los sábados se ven crinolinas, copetes, chamarras de cuero y zapatos relucientes, resbalando en ese piso.

A este lugar llegan los pies solitos, guiados por el frenético sonido de la música y el sonido musical que predomina aquí, es el Rock and Roll, haciéndose notar, guitarras, contrabajos y batería, con un estilo único en la voz; aunque también hacen sonar twist, swing, chachachá y otros géneros. El sonido entra por los oídos y sale por los pies, no importa la edad o el estilo, no importa si eres novato o conocedor, aquí lo importante es disfrutar de la música.

La primera vez que yo visite la Plaza Del Rock And Roll fue por la invitación de unos amigos, ellos ya tenían tiempo visitando el lugar, lo primero que me dijeron fue: –Ahí nos juntamos a bailar.- a lo que yo les respondí  –Yo no sé bailar-.

Dejaron que yo misma descubriera todo lo que este lugar me podía ofrecer, y ahí empezaron mis primeras clases de baile, cuando llegas ya están listas las sillas alrededor de toda la explanada, en donde la gente se sienta a ver, mientras descansa entre rola y rola. De repente aparecen cazuelas de comida y todo el mundo se acerca a comer, el ambiente es sano y muy acogedor, se puede aprender de todos, algunos hablan de discos, otros de películas y de cómo eran los tiempos en el pasado; y no faltan los que ya están practicando nuevos pasos y piruetas para hacerse notar en el centro de la pista. Algunas veces llevan bandas en vivo, como es en el caso del aniversario de la plaza, que, Desde hace once años brinda la oportunidad de salir de la cotidianidad.

La Dele” como le dicen muchas de las personas que frecuentan el lugar, espera con ansias un sábado más, para que vuelva a convertirse en “la Plaza Del Rock And Roll”.

Datos Generales
Lugar: Explanada de la Delegación Cuauhtémoc (Aldama y mina s/n, Buenavista, Del. Cuauhtémoc, Ciudad de México, Distrito Federal. Metrobús Mina y Delegación Cuauhtémoc)
Horarios: Sábados de 15:00 a 20:00 hrs.
Teléfono: 24-52-31-24

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Museo del Automóvil: Un paseo por la historia del automovilismo

A finales del siglo XVIII, el escritor e inventor francés, Nicolas-Joseph Cugnot, desarrolló un vehículo propulsado por vapor, que fue ideado inicialmente para transportar piezas de artillería, llamado Cugnot. El diseño era muy sencillo, un triciclo con una caldera y un motor de dos cilindros verticales, y cuya llanta delantera servía para dirigir el vehículo. Desde ese momento, un gran número de inventores crearon diferentes versiones de automóviles, buscando nuevas tecnologías innovadoras que permitieran sacarle el mejor provecho a estos vehículos; en 1815, Josef Bozek construyó un auto con motor propulsado con aceite; en 1838, Robert Davison creó una locomotora eléctrica que alcanzó los 6 kilómetros por hora; y en 1839, Robert Anderson, creó el primer vehículo propulsado por células eléctricas no recargables.

En 1860, el inventor belga, Etienne Lenoir, propuso el primer vehículo propulsado por un motor de combustión interna con gas de carbón. Pocos años después, el inventor alemán, Siegfried Marcus, creó el primer motor de combustión interna a base de gasolina, usando un sistema de ignición de bajo voltaje, sentando las bases del automóvil moderno. Mientras tanto, también en Alemania, Karl Benz probaba también su automóvil con motor a base de gasolina, empezando la producción en 1888. A partir de ese momento, un gran número de personas y empresas se involucraron en el mundo del automóvil.

A lo largo de los años, los automóviles han sufrido muchos cambios en su diseño y tecnología, adaptándose a las necesidades y a los deseos de su tiempo. Además, por sus innovaciones tecnológicas, su potencia, su diseño y sus lujos, un gran número de automóviles son considerados, por muchas personas, verdaderas obras de arte; objetos del deseo, admirados por chicos y grandes a lo largo del mundo.

Al sur de la Ciudad de México, en donde solía ser el pueblo de San Pablo Tepetlapa (delegación Coyoacán), se encuentra un lugar que rinde un merecido homenaje al mundo del automovilismo; el Museo del Automóvil, un lugar en el que puedes encontrar más de ciento veinte automóviles de diferentes marcas, desde 1904 hasta 1970, y con modelos con motor a vapor, disel y gasolina. Además, dentro de la colección, el Museo del Automóvil cuenta con un Packard Dietrich Phaeton Super 8 de 1936, un modelo único en el mundo; un Stanley Steam de 1920, con motor de vapor; un Franklin de 1919, con motor refrigerado por aire; y un Olds Mobile de 1904, cuyo diseño se asemeja a los carruajes jalados por caballos.

Sin duda, la colección de autos del Museo del Automóvil es impresionante, pues nos permite conocer los coches más emblemáticos de la historia; además, cada uno de los autos cuenta con una ficha informativa en la que se explica la forma en la que innovaron con ese vehículo. El Museo del Automóvil es un lugar en el que chicos y grandes pueden divertirse descubriendo la historia y evolución del transporte más popular en el mundo, incluso si no son fanáticos del automovilismo. Una buena opción para pasar un día en familia.

Datos Generales
Dirección: Av. División del Norte #3572,  esquina Nezahualpilli, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán (Casi llegando a Tlalpan)
Costo: $30 pesos adultos y $15 pesos menores de 18 años, mestros, estudiantes y adultos mayores
Horario: De martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.
Teléfono: 56-17-04-11
Página web: www.museodelautomovil.com.mx
Facebook: www.facebook.com/pages/Museo-Del-Automovil-Mexico/155001814526812

Museo Diego Rivera Anahuacalli: Un recorrido por el México Prehispánico a través de Diego Rivera

A lo largo de su vida, Diego Rivera se dedicó a coleccionar piezas de arte prehispánico, logrando reunir más de cincuenta mil estatuillas. Miles de piezas que, por su legado histórico y cultural, pertenecían al pueblo de México; es por eso que Rivera decidió edificar uno de los museos más impresionantes de la Ciudad de México, el Museo Diego Rivera Anahuacalli. Desde que vas llegando al Anahuacalli, puedes descubrir el imponente edificio piramidal, construido con “la misma piedra volcánica sobre la que está levantado”. Una construcción moderna, inspirada en la arquitectura prehispánica, que hace referencia al teocalli, palabra náhuatl que significa casa de energía.

En el momento en que entras al Anahuacalli, te trasladas al inframundo. Un lugar obscuro, apenas iluminado por la luz que logra colarse a través de los ventanales de ónix, con lo que parecería ser un altar con diferentes piezas prehispánicas. En las repisas de piedra del nivel inferior puedes encontrar todo tipo de piezas prehispánicas dedicadas a, de alguna manera, al Mictlán o Xiomoayan, lugar de los muertos descarnados (el inframundo). Además, cada una de las esquinas de este nivel, está dedicada a las deidades precolombinas, de los cuatro elementos: Tláloc, dios del agua, Chicomecoátl, diosa de la tierra, Ehécatl, dios del viento, y Huehuetéotl, dios del fuego.

Cuando el recorrido por el inframundo llega a su fin, es hora de subir por las estrechas escaleras de piedra, para llegar al Mundo Terrenal. En cuanto llegas, el lugar se inunda de luz natural, que te permite apreciar a la perfección todas las piezas prehispánica, principalmente de las culturas del occidente del país: Sinaloa, Jaliso, Nayarit, Colima y Michoacán. Y, por si fuera poco, este Mundo Terrenal se encuentra plagado de parejas, mujeres, guerreros, niños y algunos xoloitzcuintles, entre otros personajes y animales que se encontraban presentes en la vida cotidiana del México precolombino.

Por si fuera poco, en este segundo nivel del Anahuacalli, se encuentra lo que hubiera sido el estudio de Diego Rivera; una enorme habitación, con un gran ventanal, en la que se pueden apreciar algunos de los bocetos que realizó Rivera a lo largo de su vida, así como algunos Judas de papel. Probablemente, esta es una de las salas más interesantes de todo el museo, pues se puede ver el boceto que realizó Rivera del mural que realizó para el Rockefeller Center (El hombre en la encrucijada), y que fue destruido por sus connotaciones comunistas, así como uno de los bocetos del mural del Cárcamo de Dolores (El agua, origen de la vida), y uno que fue vetado en México (Pesadilla de guerra, sueño de paz) y que desapareció mientras lo transportaban a China (este último es muy impresionante).

El tercer nivel está dedicado al Supramundo prehispánico, por lo que se pueden encontrar diferentes piezas relativas al Juego de Pelota, a los sacrificios humanos y entierros, entre otras. Cabe mencionar que Diego Rivera ya había muerto para cuando se completó la construcción de este nivel del Museo Anahucalli, por lo que Ruth Rivera , hija del muralista, y Juan O’Gorman, arquitecto y amigo de Rivera, supervisaron la construcción del mismo, siguiendo las indicaciones que se habían dejado.

Y, al terminar el recorrido por el supramundo, se puede subir a la terraza del Anahuacalli para observar la vista de 360° grados que se tiene de la Ciudad de México; desde ahí se pueden apreciar los edificios de Santa Fe, la Torre Latino, la Torre Mayor, el Ajusco, el Cerro de la Estrella y, si las condiciones lo permiten, la Torre Insignia, entre muchos otros edificios representativos de la Ciudad de México.

Por si fuera poco, el Museo Anahuacalli cuenta con una galería en la que se presentan diferentes exposiciones artísticas y culturales, así como un anfiteatro al aire libre en donde se presentan diferentes espectáculos teatrales, musicales y dancísticos que vale la pena conocer.

El Museo Diego Rivera Anahuacalli es un lugar en el que puedes adentrarte en el México prehispánico, para conocer más de nuestra cultura y raíces; así como conocer las diferentes manifestaciones artísticas y culturales que se están realizando en nuestro país y en el mundo. Visitar el Anahuacalli es una oportunidad para pasar una tarde llena de historia, arte y cultura.

Datos Generales
Dirección: Calle Museo #150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $35 pesos
Horario: Miércoles a domingo de 11:00 a 17:00 hrs.
Teléfono: 56-17-43-10
Página web: www.museoanahuacalli.org.mx
Mail: difusion@museoanahuacalli.org.mx
Facebook: www.facebook.com/museoanahuacalli
Twitter: @anahuacalli
¿Cómo llegar? Tomar la lateral de División dle Norte (en dirección sur), al llegar al cruce con la calle Museo pegarse a la derecha. Dar la vuelta a la derecha en la siguiente, Ocelotl (es muy pequeña). Seguir derecho hasta topar con pared (calle Miguel Hidalgo) y dar la vuelta a la derecha. Seguir derecho hasta la calle Museo, donde se dará la vuelta a la izquierda.


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Cárcamo de Dolores: Un santuario de Arte e Historia en Chapultepec

En 1941 el entonces presidente, Manuel Ávila Camacho, dio luz verde para que se realizara la primera etapa del Sistema Lerma, una solución hidráulica que llevaría agua del Río Lerma, en el Valle de Toluca, a la Ciudad de México. Toda el agua llegaría a Chapultepec, donde sería distribuida al Distrito Federal. Cuando los trabajos estaban por terminar, Diego Rivera y Ricardo Rivas, en conjunto con el ingeniero Eduardo Molina, crearon una instalación artística, justo en donde se encontraría la cámara distribuidora de agua, para conmemorar la finalización de los trabajos y para honrar a los trabajadores y a la cultura mexicana.

El resultado de la intervención artística es el Cárcamo de Dolores, uno de los sitios más interesantes e impresionantes en Chapultepec, y en la Ciudad de México. El Cárcamo es un edificio funcionalista, decorado con varios detalles prehispánicos, entre los que destacan las columnas de Quetzalcóatl; adentro del inmueble se encuentra la cámara distribuidora, en la que se encuentra el impresionante mural (que cubre toda la cámara) “El agua, origen de la vida” (con una medida aproximada de 5 x 8 m, más 128 m2 del túnel, en total 272 m2).

El fresco inicia en el suelo de la cámara distribuidora, donde se puede ver una célula primigenia que se va desarrollando en colonias complejas y, posteriormente, en organismos pluricelulares, mientras el mural empieza a llegar a las paredes de la cámara, que se transforman en animales y, al final, el humano. Además, dentro del mismo mural se pueden ver diferentes escenas sobre el origen de la vida y la importancia del agua para la subsistencia humana. Por otro lado, sobre la boca del túnel (por donde llegaba el agua) se pueden ver dos enormes manos que entregan el líquido vital a toda la Ciudad de México. Y, finalmente, sobre la pared en la que se encuentran las compuertas de distribución, se pueden ver a algunos de los trabajadores involucrados en la construcción del Sistema Lerma.

La Cámara Lambdoma fue hecha para evocar de nueva cuenta la presencia del agua en el recinto.
Ariel Guzik

Por si fuera poco, dentro del Cárcamo de Dolores se encuentra la Cámara Lamndoma, una intervención del artista Ariel Guzik (2010); esta Cámara utiliza diferentes instrumentos de medición atmosférico y acuáticos, que, interpreta las ondas del agua del Sistema Lerma, así como las del viento, para crear diferentes ritmos y sonidos que le dan una vida especial al Cárcamo; mientras nos recuerdan que, aunque ya no se puede ver el agua llegar a la cámara distribuidora, sigue presente en Chapultepec.

Y para refundar el lazo histórico entre el México prehispánico y el moderno, así como para darle una continuidad exterior al muralEl agua, origen de la vida”, Diego Rivera creó, a la entrada del Cárcamo de Dolores, el “Totopamitl, el Dios del Agua, la lluvia y las cosechas“, mejor conocido como la Fuente de Tlaloc. Una impresionante escultura, creada con mosaicos y piedras de colores, sobre un espejo de agua, en la que se puede ver al dios náhuatl-culhua, emergiendo del cieno y ofreciendo el maíz a los mexicanos; además, en la escultura, se pueden llegar a encontrar diferentes elementos de la cultura prehispánica y al dios Quetzalcóatl, quien se encuentra presente en todos los detalles del Cárcamo de Dolores.

No cabe duda de que el Cárcamo de Dolores y la Fuente de Tlaloc son uno de los sitios culturales más impresionantes de la Ciudad de México, un lugar en el que la naturaleza y la tecnología conviven perfectamente con la arquitectura, la pintura y la escultura, creando una experiencia enriquecedora en todos los sentidos posible. Es una oportunidad de adentrarse en el arte, mientras se reflexiona sobre la importancia del agua para nuestra subsistencia, con uno de los trabajos más impresionantes de Diego Rivera. Es un lugar en el que podemos realizar un viaje en el tiempo y conocer el México moderno que hemos dejado atrás.

Además, una vez en el Cárcamo de Dolores, no hay nada mejor que visitar el Museo de Historia Natural (cuyo boleto está incluido en la entrada al Cárcamo de Dolores) y recorrer los jardines de Chapultepec, que se encuentran sobre las diferentes cámaras acuáticas del Sistema Lerma.

Datos Generales
Ubicación: Avenida Rodolfo Neri Vela, 2da Sección del Bosque de Chapultepec, entre el Museo del Papalote y el Museo de Historia Natural
Costo: $22 pesos y $11 pesos para estudiantes, maestros y pensionados (incluye boleto para el Museo de Historia Natural)
Horarios: Martes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs.
Teléfono: 55 15 22 22 ext. 112 y 113
Página web: www.museodehistorianatural.df.gob.mx
Facebook: www.facebook.com/pages/Museo-de-Historia-Natural-y-Cultura-Ambiental-de-la-Ciudad-de-M%C3%A9xico/136324377767?ref=ts
Twitter: @MHNCA


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La Puerta Abierta Bakery: Un paraíso para los amantes del pan en la Colonia Roma

Caminaba por la Colonia Roma, visitando los diferentes museos y galerías que se encuentran en la calle de Colima, cuando me llegó un intenso, y delicioso, olor a pan. Mientras caminaba el aroma se hacía más intenso, hasta que llegué a una pequeña vitrina desde la que se podían ver algunos panes y frascos con conservas; se me hizo agua la boca. No lo pensé dos veces y entré a la pequeña panadería de barrio que me había encontrado. Era una catarsis visual y olfativa.

En cuanto entré a La Puerta Abierta sentí que me transportaba a una antigua panadería de algún barrio neoyorkino o europeo; el largo mostrador de madera, las cestas y charolas de pan, los aparadores, la vitrina para conservas, la cocina abierta y los focos redondos que cuelgan del techo hacen crean un ambiente cálido en el que te puedes sentir muy a gusto. Mientras revisaba los aparadores llenos de pan, una persona, muy amable, se acercó a para recibirme y ofrecerme una degustación de los panqués y panes dulces que ofrecen en la pequeña panadería de la Colonia Roma. Los pocos que probé estaban simplemente deliciosos.

Al preguntar por algún pan salado, o que no fuera dulce, la mujer, quien resultó ser la dueña, tomó una enorme hogaza de pan de ajonjolí de una de las cestas del fondo y un pan blanco. Los partió y me dio una probadita. Mientras disfrutaba del delicioso sabor de los dos panes, me dijo que también podía darme a probar un pan de arándano. Debo confesar que, a pesar de que no tenía mucha intención de comprar pan cuando entré a curiosear a La Puerta Abierta Bakery, terminé comprando dos enormes hogazas de pan, para seguir disfrutando de los ricos sabores y compartirlo con mi familia.

Por otro lado, mientras guardaban mis panes bolsas de papel, me preguntaron si ya había probado las mermeladas gourmet que venden en La Puerta Abierta. Y, ante mi negativa, tomaron un pequeño frasco de mermelada, untaron un poco en un pedacito de pan y me dieron a probar. La mermelada era roja y muy rica; conocía algunos de los aromas y sabores que se dispersaban en mi boca, pero no lograba reconocer de qué era la mermelada. Era mermelada de vino tinto y Jamaica, una verdadera delicia. Me quedé con ganas de comprar un frasco de esa mermelada, y de las demás conservas que tienen en La Puerta Abierta, y definitivamente volveré a comprar uno muy pronto.

La Puerta Abierta Bakery es una panadería de barrio en la que puedes encontrar delicioso pan y mermeladas artesanales, a un precio bastante accesible (considerando el tamaño de las hogazas de pan) y con un servicio excelente. Es una oportunidad para salir de la rutina y consentirte con los sabores y aromas del pan.

Datos Generales
Dirección: Colima #226, Colonia Roma Norte, Ciudad de México, Distrito Federal
Teléfono: 63-05-37-93

Espacio Escultórico de la UNAM: Arte Colectivo en conexión con la Naturaleza

La erupción del volcán Xitle, convirtió gran parte del sur de la Ciudad en un mar de lava volcánica petrificada, dando paso a un terreno hostil, que fue bautizado por los conquistadores del siglo XVI como Malpaís, pues a simple vista parecía un terreno semidesértico.  Pero los españoles nunca pensaron que en ese terrenal habitaba un sinfín de flora y fauna fantástica que se ocultaba y vivía de la roca volcánica. Los exploradores nunca se dedicaron a conocer el microcosmos que vivía en esta “tempestad de lava milenaria”  (como lo llamaría el poeta Luis Cardoza y Aragón).

Su emplazamiento se da, como el resto de la magna Ciudad Universitaria, en medio del océano de lava volcánica, conocido bajo el nombre de Pedregal de San Ángel, cuyo origen prehispánico se atribuye a la erupción del volcán Xitle, hoy apagado, aun cuando su cono, cubierto de vegetación, se pueda admirar hasta la fecha en las laderas de la serranía del Ajusco
Joaquín Sánchez Macgrégor

Unos siglos después, se eligió la zona del Pedregal de San Ángel para construir la Ciudad Universitaria, que sería la sede principal de la Universidad Nacional Autónoma de México, y que en 2007 fuera inscrito en el Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO. El año que la UNAM cumplió 50 años como un ente autónomo, en 1979, 6 de los artistas más representativos en el país decidieron erguir un espectacular monumento. En ese año Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Matías Goeritz, Hersúa, Sebastián y Federico Silva, crearon el Espacio Escultórico de la UNAM.

Quienes participamos en el proyecto universitario del Espacio Escultórico hemos intentado poner en práctica principios olvidados por cientos de años: buscar hacer del arte un gran acontecimiento para todos y para siempre, superando, al menos en esta experiencia, el voluntarismo individualista autosuficiente y caduco.
Manifiesto del Espacio Escultórico

Es una enorme estructura circular con un ancho de 13.61 metros, un diámetro exterior de 120 metros y un diámetro interior mide 92.78 metros; sobre la impresionante estructura se levantan 64 módulos poliédricos con una base rectangular que miden unos 4 metros de alto y están separados por una calle que mide 1.75 metros sobre el perímetro interior y 2.67 metros sobre el exterior. Nadie sabe en realidad el significado exacto del Espacio Escultórico, los únicos datos que se tienen sobre la justificación artística del mismo se encuentra en el Manifiesto del Espacio Escultórico; sin embargo, el manifiesto no da una verdadera explicación del monumento. Según el arquitecto Dan Russek, los 64 módulos se pueden vincular con las 64 posibilidades de combinación de los ocho signos básicos del I Ching. Lo que, según este arquitecto, hace que el Espacio Escultórico sea un microcosmos que sintetiza el Universo.

Si a los artistas que formamos este equipo de trabajo no le sobre vive alguna de sus obras, el Espacio Escultórico, por todo lo que tiene de oculto y anónimo, habrá de perdurar como el intento colectivo de arte público más importante de los últimos años.
Manifiesto del Espacio Escultórico

Hoy en día, el Espacio Escultórico de la UNAM es uno de los más impresionantes monumentos escondidos en la Ciudad de México; es un lugar en el que puedes perderte del mundo por un momento, mientras te sumerges en un microcosmos rodeado de naturaleza. Es un espacio en el que puedes detener el tiempo, mientras disfrutas de la sinergia de entre el arte y la naturaleza; además, puedes aprovechar algunas de las formaciones rocosas naturales y artificiales del Espacio Escultórico, para practicar Búlder  (Boulder) o escalada en roca con rutas. Y, una vez ahí, no hay nada como caminar unos metros y adentrarse en el Paseo Escultórico de la UNAM, que es un complemento al Espacio Escultórico.

Para conocer más del Espacio Escultórico de la UNAM, recomiendo leer la ponencia de Joaquín Sánchez Macgrégor: A treinta años del Espacio Escultórico

¿Cómo llegar?
Desde Av. Insurgentes Sur tomar el Circuito Maestro Mario de la Cueva (como si fueras al Centro Cultural) y avanzar unos metros. El Espacio Escultórico se encuentra unos metros a la izquierda, pasando la calle que lleva al Universum.

Artistas que participaron: Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Matías Goeritz, Hersúa, Sebastián y Federico Silva

 

 

**Imágenes tomadas de Internet**


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Vete a la Belga: Un paseo por el mundo de Bue The Warrior y El Grand Chamaco, en Rojo Bermelo

Bue The Warrior es un artista urbano que, durante varios años, se ha dedicado a darle una nueva vida a las manchas urbanas a lo largo del mundo, llenándolas de colores y felicidad; convirtiéndolas en un mundo caprichoso, en el que habitan un sinfín de criaturas amistosas, que logran sacarle una sonrisa a todos los que las encuentran. Los primeros personajes salidos de la imaginación de Bue The Warrior nacieron en Bélgica, su país natal, pero no pasó mucho tiempo para que estos agradables y coloridos trazos de aerosol empezaran a llegar a Alemania, España, Francia, Nueva York, Los Ángeles y la Ciudad de México.

Por otro lado, El Grand Chamaco es ilustrador y diseñador originario de Los Ramones, Nuevo León, que logró permearse en el mundo de las Redes Sociales gracias a su proyecto de “Se Dibujan Tuits”. A partir de ahí, ha logrado ser reconocido en todo México, gracias a las colaboraciones que ha tenido con diferentes marcas, como Sprite, y por haber participado en el festival de arte urbano All City Canvas, interviniendo el Trolebús cultural de Plaza Luis Cabrera. Hoy en día, El Grand Chamaco es muy reconocido por su estilo de Bad Fingers Back.

Vete a la Belga, desde Los Ramones, NL, hasta Gent, Bélgica” es una exposición en la que el trabajo y los personajes de Bue The Warrior y El Grand Chamaco conviven en un mismo lugar, creando un mundo lleno de colores y alegría, en el que todo puede pasar. Una exposición en la que podemos adentrarnos en el trabajo del artista de origen belga, realizando un viaje fotográfico a través de los países en los que ha dejado su huella, y con varios cuadros, ilustraciones, muñecos, muebles y un mural que realizó ex profeso para la muestra en Rojo Bermelo.

Además, en “Vete a la Belga”, El Grand Chamaco presenta una serie de más de 100 fotografías, que fueron seleccionadas con una convocatoria abierta, así como varios billetes y revistas intervenidos con el inigualable estilo Bad Fingers Back; y, por si fuera poco, también presenta doce ilustraciones en 3D en las que puedes conocer a algunos de los personajes de El Grand Chamaco.

Visitar “Vete a la Belga, desde Los Ramones, NL, hasta Gent, Bélgica”, en Rojo Bermelo, es una gran oportunidad de adentrarse en un mundo lleno de colores, en el que puedes olvidarte de todo y sonreír al lado de los personajes que surgen en la mente de Bue The Warrior y El Grand Chamaco. Una excelente opción para disfrutar de una tarde en compañía del arte y la ilustración.

Datos Generales
Dirección: Amatlán #105, Col. Condesa, Ciudad de México. Distrito Federal (Entre Campeche y Michoacán)
Horarios: Lunes a sábado de 12:00 a 20:30 hrs. y domingos de 14:00 a 20:30 hrs.
Teléfono: 63-03-05-96
Página web: www.rojobermelo.com
Facebook: www.facebook.com/pages/ROJO-BERMELO/238738616394
Twitter: @rojobermelo

Trolebús Escénico La Nave: Un espacio no convencional de cultura en movimiento

Desde hace ya algunos años, un trolebús varado se ha convertido en parte del  paisaje urbano que rodea al Parque México. Un camión estacionado sobre Avenida de Sonora, justo a un lado del parque, que llama la atención de todos los paseantes con los interesantes dibujos en su fachada, y con la tarima improvisada, decorada con bicicletas rojas, que se encuentra sobre el techo del mismo. Una vez que se acercan, pueden ver una pequeña escalera de caracol, cuyos peldaños fueron creados con viejas tablas de patinetas.

De día, sólo es un trolebús abandonado en las calles de la Condesa, y que fue intervenido, mejorando su aspecto; pero de noche, se convierte en el Trolebús Escénico La Nave, un pequeño centro cultural en el que, noche tras noche, se presentan diferentes obras de teatro, y otras propuestas escénicas, que rompen con las experiencias sensoriales tradicionales de los teatros convencionales. Son momentos en los que los espectadores pueden adentrarse en las puestas en escena de una manera única, despertando todos sus sentidos gracias a la proximidad que tienen con la acción; un foro, en el que el teatro sale del teatro, dando nuevas libertades a las historias, a los actores y a los espectadores.

Al igual que el trolebús que se encuentra frente al Parque España (justo a un costado de la Casa de la Condesa, Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles) y el que se encuentra en la Plaza Luis Cabrera, el Trolebús Escénico La Nave fue un obsequio que realizó la embajada de Japón al pueblo mexicano, para que fueran usados como espacios culturales. Fue así, que, desde 2009, este vehículo, que fue mandado traer desde tierras niponas, se destinó para dar cabida a innovadoras propuestas escénicas lejanas a la teatralidad. Es un foro no convencional, en un espacio no convencional, para obras no convencionales y para públicos no convencionales; un lugar en el que puedes vivir una experiencia única en la Ciudad de México, en la que puedes involucrarte de manera directa y cercana con la historia que estás presenciando, y en la que los actores parecerían convertirse en un reflejo de la realidad.

Sin duda, visitar el Trolebús Escénico La Nave es una oportunidad de adentrarse en un mundo ajeno, mientras te vuelves un testigo directo de grandes historias, que suceden en un espacio pequeño. Es un momento de vivir el arte escénico urbano que se está desarrollando en la Ciudad de México.

Datos Generales
Dirección: Parque México, esquina Av. Sonora y Av. México, Condesa, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $150 pesos por persona (generalmente)
Funciones: de Jueves a  domingo
Taquilla: Se abre una hora antes de cada función
Facebook: www.facebook.com/trolebus.escenico (perfil) y www.facebook.com/LaNaveCulturaEnMovimientoTrolebusEscenico (página)
Twitter: @TrolebusLaNave