Category : Museos y Sitios Arquelógicos

Museo Diego Rivera Anahuacalli: Un recorrido por el México Prehispánico a través de Diego Rivera

A lo largo de su vida, Diego Rivera se dedicó a coleccionar piezas de arte prehispánico, logrando reunir más de cincuenta mil estatuillas. Miles de piezas que, por su legado histórico y cultural, pertenecían al pueblo de México; es por eso que Rivera decidió edificar uno de los museos más impresionantes de la Ciudad de México, el Museo Diego Rivera Anahuacalli. Desde que vas llegando al Anahuacalli, puedes descubrir el imponente edificio piramidal, construido con “la misma piedra volcánica sobre la que está levantado”. Una construcción moderna, inspirada en la arquitectura prehispánica, que hace referencia al teocalli, palabra náhuatl que significa casa de energía.

En el momento en que entras al Anahuacalli, te trasladas al inframundo. Un lugar obscuro, apenas iluminado por la luz que logra colarse a través de los ventanales de ónix, con lo que parecería ser un altar con diferentes piezas prehispánicas. En las repisas de piedra del nivel inferior puedes encontrar todo tipo de piezas prehispánicas dedicadas a, de alguna manera, al Mictlán o Xiomoayan, lugar de los muertos descarnados (el inframundo). Además, cada una de las esquinas de este nivel, está dedicada a las deidades precolombinas, de los cuatro elementos: Tláloc, dios del agua, Chicomecoátl, diosa de la tierra, Ehécatl, dios del viento, y Huehuetéotl, dios del fuego.

Cuando el recorrido por el inframundo llega a su fin, es hora de subir por las estrechas escaleras de piedra, para llegar al Mundo Terrenal. En cuanto llegas, el lugar se inunda de luz natural, que te permite apreciar a la perfección todas las piezas prehispánica, principalmente de las culturas del occidente del país: Sinaloa, Jaliso, Nayarit, Colima y Michoacán. Y, por si fuera poco, este Mundo Terrenal se encuentra plagado de parejas, mujeres, guerreros, niños y algunos xoloitzcuintles, entre otros personajes y animales que se encontraban presentes en la vida cotidiana del México precolombino.

Por si fuera poco, en este segundo nivel del Anahuacalli, se encuentra lo que hubiera sido el estudio de Diego Rivera; una enorme habitación, con un gran ventanal, en la que se pueden apreciar algunos de los bocetos que realizó Rivera a lo largo de su vida, así como algunos Judas de papel. Probablemente, esta es una de las salas más interesantes de todo el museo, pues se puede ver el boceto que realizó Rivera del mural que realizó para el Rockefeller Center (El hombre en la encrucijada), y que fue destruido por sus connotaciones comunistas, así como uno de los bocetos del mural del Cárcamo de Dolores (El agua, origen de la vida), y uno que fue vetado en México (Pesadilla de guerra, sueño de paz) y que desapareció mientras lo transportaban a China (este último es muy impresionante).

El tercer nivel está dedicado al Supramundo prehispánico, por lo que se pueden encontrar diferentes piezas relativas al Juego de Pelota, a los sacrificios humanos y entierros, entre otras. Cabe mencionar que Diego Rivera ya había muerto para cuando se completó la construcción de este nivel del Museo Anahucalli, por lo que Ruth Rivera , hija del muralista, y Juan O’Gorman, arquitecto y amigo de Rivera, supervisaron la construcción del mismo, siguiendo las indicaciones que se habían dejado.

Y, al terminar el recorrido por el supramundo, se puede subir a la terraza del Anahuacalli para observar la vista de 360° grados que se tiene de la Ciudad de México; desde ahí se pueden apreciar los edificios de Santa Fe, la Torre Latino, la Torre Mayor, el Ajusco, el Cerro de la Estrella y, si las condiciones lo permiten, la Torre Insignia, entre muchos otros edificios representativos de la Ciudad de México.

Por si fuera poco, el Museo Anahuacalli cuenta con una galería en la que se presentan diferentes exposiciones artísticas y culturales, así como un anfiteatro al aire libre en donde se presentan diferentes espectáculos teatrales, musicales y dancísticos que vale la pena conocer.

El Museo Diego Rivera Anahuacalli es un lugar en el que puedes adentrarte en el México prehispánico, para conocer más de nuestra cultura y raíces; así como conocer las diferentes manifestaciones artísticas y culturales que se están realizando en nuestro país y en el mundo. Visitar el Anahuacalli es una oportunidad para pasar una tarde llena de historia, arte y cultura.

Datos Generales
Dirección: Calle Museo #150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán, Ciudad de México, Distrito Federal
Costo: $35 pesos
Horario: Miércoles a domingo de 11:00 a 17:00 hrs.
Teléfono: 56-17-43-10
Página web: www.museoanahuacalli.org.mx
Mail: difusion@museoanahuacalli.org.mx
Facebook: www.facebook.com/museoanahuacalli
Twitter: @anahuacalli
¿Cómo llegar? Tomar la lateral de División dle Norte (en dirección sur), al llegar al cruce con la calle Museo pegarse a la derecha. Dar la vuelta a la derecha en la siguiente, Ocelotl (es muy pequeña). Seguir derecho hasta topar con pared (calle Miguel Hidalgo) y dar la vuelta a la derecha. Seguir derecho hasta la calle Museo, donde se dará la vuelta a la izquierda.


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Templo Mayor: Recordando las maravillas del México Prehispánico

La clase de historia, en la primaria y secundaria era muy monótona. Todos los años empezábamos con una unidad dedicada al México Prehispánico, nos hablaban de los diferentes pueblos indígenas que había en el país, su economía, geografía y relaciones. La siguiente unidad era sobre el descubrimiento de América, retomando el contexto español y las travesías de Cristobal Colón. Después nos repetían la historia de la Conquista, incluyendo la telenovela de Hernán Cortés y la Malinche, y la situación de los indígenas, criollos, españoles y demás castas durante la Colonia. Llegando a este punto, las maestras nos mandaban, como tarea, a conocer la vida político-religiosa del México Prehispánico y los pocoos vestigios que quedaron después de que los españoles acabaron con el Imperio Azteca; en otras palabras nos mandaban al Templo Mayor.

En el Huēy Teocalli, como se le dice en náhuatl, confluían los aspectos más importantes de la vida política, económica y religiosa de los mexicas; aquí se realizaban las fiestas que marcaba el tonalamatl (libro de los días), así como los funerales de los gobernantes y las ceremonias de entronización de los tlatoanis. Era el centro simbólico de todo el Imperio Azteca, un lugar al que la gente adoraba a Huitzilopōchtli (dios de la guerra) y a Tláloc (dios de  la lluvia). El Templo Mayor, era un símbolo del poderío azteca.

Pero después de la conquista, los españoles destruyeron sistemáticamente los principales templos religiosos de los pueblos prehispánicos; en parte por el connotación religiosa que éstos tenían y en parte para construir con los restos sus iglesias y palacios. Poco a poco, el Templo Mayor, así como la ciudad de Tenochtitlán fueron desapareciendo bajo las construcciones de los españoles.

Durante cientos de años, el Templo Mayor quedó en el olvido. Pero a mediados del siglo XX, mientras construían la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, fueron descubiertas las ruinas de las capas más antiguas de la pirámide. En este sitio arquelógico, se han encontrado un sinfin de tesoros y vestigios que nos han ayudado a conocer más sobre el Imperio Azteca.

Hoy en día, el Templo Mayor cuenta con un pequeño recorrido por algunas de las ruinas que han sido preservadas y un enorme museo de sitio en el que chicos y grandes pueden conocer más sobre la cultura Mexica y, por ende, la historia de México. Además, en algunos de los edificios y museos que están cerca del Templo Mayor, como el Palacio de la Autonomía o el Ex Teresa Arte Actual (antes Convento de San José y el Templo de Santa Teresa la Antigua), puedes ver diferentes vestigios de lo que fue este enorme templo azteca.

Al final, sólo queda decir que, darse una vuelta por el Templo Mayor, sin ir obligados por la maestra de historia (de niños no apreciábamos igual), es una excelente forma de empaparse de las culturas del México Prehispánico y disfrutar de una tarde de fin de semana.

Puedes encontrar más información en http://www.gobiernodigital.inah.gob.mx/mener/index.php?id=32

Datos Generales
Dirección:
 Seminario #8, Centro Histórico, Ciudad de México
Costos: $57 pesos. Los domingos la entrada es libre para visitantes nacionales. Niños menores de 13 años, estudiantes, profesores, adultos mayores, jubilados, pensionados, discapacitados e investigadores están excentos de pago con el permiso del INAH.
Horarios: Martes a domingo de 9:00 a 17:00 hrs.
Página web: www.templomayor.inah.gob.mx

Cuicuilco: Lugar donde se hacen cantos y danzas

Todavía me acuerdo que, cuando iba en segundo de primaria, me tocó hacer una exposición, para la clase de geografía, sobre el Distrito Federal; en la tarea yo quería hablar sobre las Pirámides de Teotihuacán, pero haciendo el reporte me enteré que éstas se encontraban en el Estado de México, pero fue ahí cuando descubrí que  al sur de la Ciudad estaba la pirámide de Cuicuilco. Al principio no lo creí, pues según la información que leí, se encontraba prácticamente frente a Perisur y yo iba muy seguido a ese Centro Comercial, pero nunca había visto una pirámide. Hasta que un día, mientras viajábamos a Xochimilco, mis padres me la mostraron mientras pasábamos por el Periférico.

A pesar de, y muy probablemente gracias a, la cercanía de esta pirámide, nunca me interesé por conocerla; siempre decía que me gustaría ir, pero nunca concretaba un paseo a esa zona arqueológica. La visita se pospuso durante quince años. Lo que no sabía, o no me había interesado del todo, es que este sitio arqueológico mesoamericano (del periodo preclásico – 700 a.C. a 150 d.C.) fue, probablemente, una de las primeras Ciudades del Valle de México, así como el primer centro cívico-religioso del Altiplano Mexicano

Este sitio arqueológico era bastante grande, pero entre la capa de lava volcánica (que conforma al Pedregal) y las construcciones modernas, gran parte del centro cívico ceremonial ha sido devorado y destruido; el resto no se ha descubierto. Y, a pesar de que la zona arqueológica que se puede visitar es muy pequeña, vale mucho la pena conocerla, pues te permite alejarte un tiempo de los ajetreos de la civilzación y perderte por los senderos que rodean la pirámide, así como disfrutar de una increíble vista de la Ciudad desde la sima del templo y conocer más de la historia de la zona a través del museo de sitio y las diferentes fichas con información que se encuentran por el lugar.

El sitio arqueológico y reserva ecológica de Cuicuilco es un lugar lleno de historia; una zona que vio nacer a nuestro país, que forma parte de nuestra cultura. Un sitio arqueológico que vale la pena conocer por la naturaleza que se puede encontrar ahí, por las historias que nos puede contar, porque es importante conocer nuestras raíces y por la gente que lo visita (si tienes suerte podrás ver gente vestida de blanco rindiendo tributo a los extraterrestres).

Al final, el sitio arqueológico y reserva ecológica de Cuicuilco es una excelente opción para conocer la historia de México y pasar un buen rato sin salir de la Ciudad y sin gastar un peso, aunque es muy recomendable contratar alguno de los guías de turistas que ofrecen sus servicios ahí.

Datos Generales Dirección: Insurgentes Sur, en el cruce con Anillo Periférico (La entrada está en Insurgentes) Precio: Entrada Libre Horario: De martes a domingo de de 9:00 a 17:00 hrs.

Museo de Antropología: Un recorrido a través de la historia prehispánica de México y América

Diseñado por Pedro Ramírez Velásquez, arquitecto de la nueva Basílica de Guadalupe y diseñador de la imagen de las Olimpiadas México 68, el Museo de Antropología es considerado uno de los más importantes en el mundo, gracias a que cuenta con la colección más grande de artesanías prehispánicas.

Para poder entender mejor a la antropología y las culturas prehispánicas, el museo se divide en 13 salas que abarcan la mayoría de las culturas mexicanas. Puedes pasar más de 5 horas observando todas las artesanías precolombinas; además, por si fuera poco, este museo cuenta con una enorme sala de exposiciones temporales en las que se ha habido exhibiciones, de otros museos importantes en el mundo, sobre los Griegos, Romanos, Españoles Medievales, Egipto y los Zares Rusos (entre otros).

Datos Generales
Dirección: Paseo de la Reforma esquina Gandhi, frente al Bosque de Chapultepec
Horario: Martes a Domingo de 9:00 a 19:00 hrs.
Costo: $51 para ehibiciones permanentes y temporales (se cobran por separado); estudiantes, maestros y adultos mayores entran gratis (mostrando su credencial vigente en taquillas)
Estacionamiento: $16 la hora, la entrada esta sobre Gandhi
Otros servicios: Restaurante/Bar, tienda, guardarropa, biblioteca

El museo ofrece, además, visitas guiadas, talleres y varias actividades más.