Cómo hacer mágica la primera vez: Encanto y desencanto del teatro
Posted in La Ciudad en el Arte, Vive DF on January 9, 2012
Ir al teatro puede ser sin duda una experiencia increíble o la cosa más horrorosa habida y por haber. Para mí fue lo primero: fui muy afortunada. Con apenas pocos años fui con mi papá a llevar a mis hermanos a un lugar que le decían “Teatro”. No sabía qué era eso. Sólo veía a la gente aglomerada y unos “posters” que mostraban como un basurero y unos gatotes, “Cats”. Creo que mi papá vio mi curiosidad y, de última hora, me compró un boleto. Nos apuramos para entrar y no dio tiempo de que me explicara qué es un Teatro, los actores y esas cosas. Yo no fui a un teatro, no, yo vi otro mundo con unos seres mágicos, nunca vi una escenografía, yo vi un universo. Sentí emociones de alegría y tristeza con cada canción y personaje; la magia era real.
Con el tiempo fue inevitable seguir yendo al teatro. Sin embargo, siempre que invitaba a amigos, era imposible que pusieran alguna excusa: “No hay dinero, la primera vez que fui al teatro fue horrible, no entiendo, me hacen sentir inculto, etc.”
Sigo asistiendo al Teatro y me encantaría compartir toda esa magia que sigo viendo con mis amigos que no son teatreros. Así que me doy a la tarea de dar una guía de cómo acercarse a ese extraño lugar llamado Teatro.
Intenté primero ponerme en los zapatos de aquéllos que no van. A mí me ha pasado. Recuerdo un Cervantino. Fui con mis amigas a una obra de casi mil pesos. Pero era un director “intelectual y de mucho renombre”. Al terminar la función salimos callados. La verdad nunca supe de qué iba la obra, ni el tema, ni quiénes eran los personajes; gritaban tánto que ni las palabras descifré. Ah, pero era una “buena compañía de teatro”, así es que todos salían echando flores, y juraban haber visto hasta lo que no existió.
Como en el programa de mano se mostraba una crítica, fue fácil “entender” la obra.
Al paso el tiempo no lograba comprender por qué la gente no iba al teatro y me refugié en razones como: “En México no hay cultura; esto no es para todos; para entenderlo debes tener cierto nivel cultural, etc.”; el arte comenzó a ser un privilegio elitista.
Cuando comencé a estudiar Teatro me topé con opiniones diversas, algunas fortalecieron ese elitismo o don de poder apreciar el Teatro: como que hay que dejar de lado nuestros juicios de valor. No puedes nunca, por ningún motivo, decir: “Me gustó…o no me gustó”. Debes ver la obra como tal.
Por un lado aprendes muchísimo de Arte, por otro…dejas de ser tú, y vas a donde van los demás.
Las obras con las mejores críticas, “atascadas”…pero, de la misma comunidad teatral.
Actualmente ya no tengo maestros que me guíen sobre qué obras ver, ni tánto tiempo disponible.
Tengo que discernir a cuál ir, cuándo y si me alcanza; si voy con amigos, familia, etc. Podría tomar el mismo camino: leer críticas e ir, para luego toparme con los mismos.
Pero decidí hacerlo de manera diferente; al igual que lo harían mis amigos que, no por no haber estudiado Arte, lo aprecian de forma no menos valiosa.
Quise recuperar eso que ya no encontraba, cuando no sabía leer y lo que menos me interesaba era saber sobre la justificación de la obra.
Betty Edwards, de otro medio artístico, Pintura, escribe en su libro sobre el color, que primero hay que poner sobre una paleta qué colores nos gustan y cuáles no; pero saber por qué.
Les recomiendo esto:
- reflexionen qué tipo de obras les gusta ver y cuáles no. Eso no significa que sólo vean lo que les guste, les ayudará como punto de partida. Saber por lo menos a dónde quieren ir, comenzar por allí y ya luego acercarse a las demás obras.
- Lean reseñas de Teatro antes de ver una obra, pero las críticas déjenlas para después. En la reseña se darán cuenta del tema, si es para ir con niños, familia o amigos; si la dejan para un día de trabajo o un fin de semana.
- Hay Teatro para todos los gustos: comedia, drama, musicales, festivales, infantil, etc.
- Los precios son :
Existen los “Jueves de Teatro” para diversas obras del INBA y la UNAM, si es que se aplica, el costo por boleto es de aproximadamente treinta pesos.
Los musicales parecerían caros, sin embargo, también tienen precios accesibles que fluctúan entre $250 y $650 aproximadamente; algunas ocasiones existe el 30% de descuento.
Teatro Universitario, $150 aproximadamente y hay descuento para estudiantes e INAPAM.
Existen muchas funciones totalmente gratuitas.
- Después de ver la obra, formen su propia opinión, y ya entonces compárenla con las críticas. El arte es subjetivo. Las críticas les servirán para entender y saber más cosas, sobre el origen y creadores; apreciar otras visiones, pero no las tomen como verdades absolutas.
- Varíen de obras a las que van, cuando menos se lo esperen, su paleta o abanico de gustos se volverá más rico.
- Respetemos el Arte, pero no nos intimidemos por él: es un amigo. Seguramente hay gente estudiada con opiniones asombrosas, pero finalmente el Teatro está hecho por gente que, en principio, tampoco supo nada.
Recuerdo aquel poema de Sabines, Uno es el Hombre: “…Uno nació desnudo, sucio,en la humedad directa,y no bebió metáforas de leche,y no vivió sino en la tierra.”
- Reconozcamos y respetemos las diferentes opiniones y gustos.
- Si la obra no fue de nuestro agrado, hay que tener en cuenta que es un juicio personal, y que no por eso es mala. El Teatro no debe ser de una sola forma. Únicamente podemos exigir lo exigible: horarios, que se respete el precio, que se aconseje para qué edades es la obra, etc.
- A su vez la Compañía de Teatro no puede pedir que el público simpatice con la obra, pero sí puede exigir respeto, puntualidad, silencio y críticas respetuosas.
- Si la obra les gustó, recomiéndenla a sus amigos
Quizá nuestra primera experiencia en el Teatro no fue la mejor, los invito a seguir yendo. La cartelera es muy amplia y cabemos todos.

























