Monumento a la Madre

Llévame, madre mía, despiértame del todo, hazme soñar tu sueño, unta mis ojos con aceite…
Octavio Paz, La Poesía

La historia de México, así como sus leyendas están llenas de episodios en los que una Madre ha trascendido ya sea por sus actos heroicos o porque su sufrimiento las llevó a penar eternamente por todo el país llorando por sus hijos; y la importancia de las Madres no se queda sólo en ese ámbito, todos los días se le rinde homenaje a las madres mexicanas en diferentes aspectos. Además, por si fuera poco, todos los días nos la recuerdan o se la recordamos a alguien más cuando estamos manejando en las conflictivas calles de ésta gran Ciudad.

Es por eso que siempre pensé que el Día de la Madre era una costumbre legendaria del pueblo mexicano, pero estaba equivocado; ésta tradición llegó a México en el año de 1921 cuando algunos periodistas del periódico Excelsior propusieron el 10 de mayo como un día especial para festejar a la persona que nos trajo al mundo. Por el mismo amor que el pueblo le tiene a la Madre, la idea de esta celebración fue adoptada casi inmediatamente. Pronto el 10 de mayo se popularizó y se demostró con mayor fuerza el amor y respeto que le tenemos a la jerarca de familia.

Pocos años después, para 1944 se inició la construcción de lo que cinco años más tarde sería el Monumento a la Madre. En vista de que el 10 de mayo había sido idea del Excelsior, este periódico se involucró en el proyecto y en 1948 convocó a un certamen para que el ganador fuera quien diseñara las esculturas que se encuentran sobre una base del recinto. Y fueron las esculturas de Luis Ortiz Monasterio las que se escogieron para adornar el colosal monumento.

60 años después de que se inauguro, el Monumento a la Madre sigue asombrando con su magnificencia a todos los que pasan; además de que ofrece una excelente opción para  jugar futbol o descansar un rato, pues cuenta con una gran plaza en la que los niños pueden jugar un momento, sin tener que usar la calle. Por si fuera poco, de vez en cuando se montan diferentes ferias de productos mexicanos, ya sea de comida, artesanias o juguetes (siempre y cuando no este tomada por el Movimiento de los 400 Pueblos).

Una de las ventajas es que justo debajo de la plancha del monumento hay un gran estacionamiento, por lo que no necesitarás caminar para llegar; además de que, a sólo unos pasos se encuentra el Jardín del Arte, el Teatro Arlequín y ¡Los Huevitos y Hot-Cakes!.

Datos Generales
Dirección: Se encuentra entre Sullivan, Villalongín y la Avenida de los Insurgentes

Deli Very pizzas, pastas y vino…

Es un lugar muy pequeño que se encuentra escondido en la calle de Valencia, en la Colonia Insurgentes Mixcoac; aun así, cuando pasas cerca de Deli Very, su decoración rústica y acogedora te invita a entrar a disfrutar de los platillos que te ofrece. En la carta encontrarás pizzas, tacos, flautas, ensaladas, sopas, pastas o chapatas (Baguettes),  etc. y para beber puedes pedir un refresco, cerveza o vino de la casa.

Tiempo después de ordenar llegará a tu mesa un plato con tus alimentos, sin mucha decoración ni guarniciones; es en ese momento cuando se empieza a pensar que el precio es algo alto, pero al momento de probar la sazón pensarás que el precio es justo. Al terminar puedes pedir un rico postre, café o tomarte una copa de vino de la casa mientras disfrutas de una buena plática de sobremesa.

Deli Very ofrece una buena comida y un ambiente relajado ideal para pasar un buen rato, o para ir acompañado de los compañeros de trabajo durante la hora de la comida y olvidarse, por unos minutos, de la vida de oficina. Una buena opción para comer, principalmente entre semana.

Datos Generales
Precio promedio por persona: de $100 a $150 pesos
Horarios: de domingo  jueves de 12:00 a 23:00 hrs. y viernes y sábados de 12:00 a 1:00 hrs.

Sucursal Reforma
Dirección: Río Lerma, esq. con Río Tiber, Col. Cuauhtémoc55
Teléfonos: 55-33-07-42 y 55-33-07-43

Sucursal Mixcoac
Dirección: Valencia #23, Col. Insurgentes Mixcoac
Teléfono: 56-11-38-18

Monumento a Cuauhtémoc

El 21 de agosto de 1887, Porfirio Díaz inauguró una impresionante glorieta, que fue concebida por Miguel Noreña y Francisco M. Jiménez, en la que, a través de un espectacular monumento, se puede ver a Tenochtitlán, a sus héroes y su caída. En la cima del mismo hay una gran escultura dedicada al último Emperador Azteca, Cuauhtémoc; además de la estatua, en los costados del monumento se pueden ver el momento en el que le quemaron los pies al gobernante azteca, entre otros momentos de la conquista.

Cuenta la leyenda, que esta estatua fue fundida un 13 de agosto de 1883, conmemorando el aniversario de la caída de Tenochtitlán (que fue en 1521); y, por si fuera poco, al momento en el que se vertió el acero en el molde, un pequeño chorro de metal incandescente cayó sobre el pie de Jesús F. Contreras (uno de los asistentes de Miguel Noroña), perforándolo y quemándolo. El tiempo pasó y la Ciudad creció. Por lo mismo, se tuvieron que construir nuevas vialidades y adaptar las que ya existían.

A unos metros del lugar en el que se encontraba la Glorieta de Cuauhtémoc se construyó una de las más grandes e importantes avenidas en el Distrito Federal, se construyó Insurgentes; y para que el cruce de estas dos importantes arterias vehiculares fuera más vistoso, en 1949 se decidió recorrer el aproximadamente 100 metros, pero se eliminó la bella glorieta.

Son pocas las personas que se acercan al monumento para ver las historias que puede contarno y son aun menos las que se acercan a ver la maravillosa vista que se tiene, desde ahí, de las otras Glorietas de Paseo de la Reforma; es la vista y la historia, tanto la que nos cuenta como la que vivió, el Monumento a Cuauhtémoc lo que hacen que valga mucho la pena visitar este interesante lugar.

Monumento a la Raza

Cuando era niño, me encantaba pasar por Insurgentes y observar detenidamente el Monumento a la Raza; pensaba que era una pirámide verdadera en la que se mostraba a los héroes que habían defendido el México prehispánico. Crecí. Entendí que no era una verdadera pirámide en la que se habían lidiado épicas batallas entre Aztecas y Españoles. Sin embargo, este monumento nunca dejó de gustarme, aunque sí perdí la fascinación infantil, pues era el símbolo que me anunciaba la cercanía a mi hogar.

El tiempo se comió a las esculturas que adornan la pirámide, el jardín perdió su belleza y el tráfico me llevó a olvidarme de las historias que pudieron ocurrir ahí. Por suerte, hace algún tiempo arreglaron el jardín en el que se encuentra el Monumento a la Raza, mi interés empezó a volver.

Pero cuando visité el museo de la Torre Latino, me volvió la fascinación, aunque a otro nivel, por La Raza. En la exposición me enteré que el águila que se encuentra en la parte superior es una enorme escultura que se creó para ser la “cereza en el pastel” de lo que sería la Cámara de Diputados y Senadores promovida por Porfirio Díaz, lo que hoy es el Monumento a la Revolución, pero que, debido a que se cambió el concepto del edificio se tuvo que colocar en esta pirámide.

Por si fuera poco, ahora se, que las esculturas que se encuentras a los costados representan dos cosas muy diferentes; al oriente (la que se ve de norte a sur) está el Grupo de la Fundación de México y al poniente (de sur a norte) el Grupo de la Defensa de Tenochtitlán. En otras palabras, las esculturas representan dos grupos muy importantes para el México Prehispánico.

Realmente, el Monumento a la Raza es una interesante pirámide que adorna el paisaje urbano del norte de la Ciudad. Es muy improbable que tengas el tiempo de visitarlo, pero puedes buscarle su historia y su belleza cuando pases por Insurgentes, justo por donde cruza Vallejo (Guerrero) y el Circuito Interior.

Nota: La única forma de llegar al Monumento a la Raza es por el puente que cruza Insurgentes a unos metros del Circuito Interior; normalmente está cerrado el acceso a la pirámide, pero puedes acercarte y descansar en el jardín con juegos infantiles.

**Imágenes tomadas de Wikipedia**

Monumento a la Revolución

En 1897 Porfirio Díaz promovió una convocatoria a nivel internacional para idear el proyecto arquitectónico de lo que sería la sede de la cámara de diputados y senadores. En el concurso participaron varios de los arquitectos más reconocidos a nivel global, entre los que destacaba Adamo Boari (quien construyó Bellas Artes y el Palacio de Correos); sin embargo, el ganador fue Emile Bernard.

Los últimos días de septiembre se colocó la primera piedra de lo que sería un monumental edificio. Pero, gracias a las luchas armadas que se estaban dando en el país, el proyecto se suspendió temporalmente; poco tiempo después Díaz salió del país. Nunca se pudo terminar la cámara de diputados y senadores, especialmente porque sería un insulto que los políticos posrevolucionarios usaran un edificio ideado por el “opresor” contra el que habían luchado.

El proyecto quedó abandonado por varios años. Se empezó a considerar la demolición de la estructura que se tenía ya erguida. Por suerte, Carlos Obregón Santacilia pensó que se podría usar la estructura para crear un gran monumento en honor a la Revolución Mexicana. La idea fue aceptada por Alberto J. Pani, el entonces secretario de Hacienda, y en 1933 se iniciaron los trabajos de construcción que duraron cuatro años. Se terminó el Monumento a la Revolución.

Hoy en día, este edificio no sólo rinde homenaje a las personas que formaron parte de los movimientos revolucionarios de 1910 en México, también es el mausoleo de vario de los personajes más importantes de éste periodo Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Francisco Villa, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. Además, es un edificio que representa muy bien la arquitectura que, en ese momento, estaba de moda: el Art Decó.

Gracias al simbolismo que se le ha dado al Monumento a la Revolución, hoy en día se llevan a cabo todo tipo de eventos en su explanada, desde conciertos hasta mítines políticos, pasando por ferias culturales y encuentros con otros países.

Definitivamente, éste es uno de los monumentos más espectaculares e interesantes que se encuentran en la Ciudad de México, por lo que siempre vale la pena darse una vuelta y disfrutar de todo lo que nos ofrece.

Dirección: Plaza de la República s/n. (Cerca del metro Revolución y San Cosme)

Las Bicis Fantasmas invaden la Ciudad

Hace algunos meses caminaba por Reforma hacia el Periférico cuando vi algo que llamó mi atención. A lo lejos logré ver una bicicleta, más bien un triciclo, que colgaba de un poste de luz; curioso, me acerqué a observarlo detenidamente. Junto al vehículo, que estaba pintado de blanco, había una fotografía, aparentemente de un niño, y había un letrero que decía: “En la Bici va una vida”.

Aparentemente era una ofrenda a Rubén Vázquez, quien murió atropellado el 8 de octubre mientras vendía pan y café sobre Reforma. Después de un rato continué mi camino. Pocos días después, mientras caminaba por Insurgentes, a la altura de Sinaloa, me encontré con otra bicicleta blanca, esta vez como ofenda al Pokemón, un fotógrafo que murió atropellado en el 2008. También descubrí que había una bici ofrenda en Coyoacán que rinde homenaje a Liliana Castillo Reséndiz, y otra en Benjamín Franklin que hace ofrenda a Ignacio Santiago Martínez.

Decidí investigar un poquito sobre éstas extrañas ofrendas que han ido apareciendo en la Ciudad; encontré en la página de los Bicitekas encontré algunos artículos y mapas de ubicación de las Bicis Fantasmas; pequeños altares que fueron colocados por varias organizaciones civiles, entre las que destacan los Bicitekas, buscando llamar la atención de los ciudadanos, para crear conciencia víal y evitar más accidentes trágicos como éstos.

Hasta el momento se han colocado cinco altares de este tipo en la Ciudad de México y, aunque uno fue robado o quitado por las autoridades, permanecen como testigos silenciosos de la falta de cultura vial en esta urbe. Observar a las Bicis Fantasmas es una experiencia fuera de lo normal; una manera realmente original de expresar la necesidad social y fomentar la educación en pro de una Ciudad más sustentable.

Si quieres conocer la ubicación de éstas Bicis Fantasmas, así como leer más información al respecto no dudes en visitar la página de los Bicitekas en http://bicitekas.org/?cat=5.

El Tianguis del Oro

Este texto fue escrito por Édgar D. Heredia

Cada miércoles se coloca en la Calle de Oro, entre Insurgentes y la Glorieta de las Cibeles (donde confluyen Medellin, Oaxaca, Sonora y Oro), en la Colonia Roma, un tianguis de comida ideal para los trabajadores de las instituciones públicas y empresas privadas ubicadas en el área. Es un lugar donde se puede encontrar crepas dulces y saladas, a precios algo caros para ser un tianguis (entre 40 y 50 pesos la crepa), pero de muy buen sabor. Además, ordenar en ese mismo puesto, se pueden ordenar platanos machos fritos, duraznos y fresas con crema.

En otro puesto, se puede encontrar uno con tostadas de tinga, pata o pollo, gorditas, enchiladas, comidas corridas, sopes, huraches y el tradicional pozole blanco o rojo, acompañado de lechuga y tostadas con crema; ahí los precios son más accesibles (entre 12 pesos los antojos mexicanos de muy buen tamaño y 30 pesos el pozole o la comida corrida por 35 pesos).

Si aun así no es suficiente, puedes encontrar distintos puestos de tacos de tripa, carnitas, al pastor y de cochinita, a los cuales les puedes poner libremente papas fritas, algo grasosas, o bien frijoles.

Pero de entre toda la oferta gastronómica se destaca un puesto de carnes argentino-uruguayas bastante recomendable que tiene su restaurante formal en la calle de Tamaulipas, y que lleva un horno donde preparan la carne roja y de pollo, las papas alemanas, las ensaladas de lechuga, jitomate o ensalada rusa o pasta, así como el choripan o empanadas… ¿El precio? va de los 75 a los 120 pesos.

También es notable el puesto de barbacoa. En dicho lugar, siendo el segundo puesto (casi al principio del tianguis, si vas de insurgentes a la glorieta del lado derecho), puedes ordenar un consomé, y unos tacos sean suaves o dorados acompañados con crema y queso.

Finalmente, en lo personal, concluyo mi aventura comprando un eskimo en un puesto ubicado al principio del tianguis (del lado derecho si vas de la Glorieta a Insurgentes). En él ofrecen  su presentación Volcán, acompañado de chocolate Hershey’s, crema batida y granillo de chocolate o bien sencillo leche y saborizante y mucha azúcar batidos en la tradicional máquina. Son muchísimos sabores, personalmente ya he consumido todos, y recomiendo chocolate, vainilla, tres leches, capuchino, pistache y café; el de fresa no lo recomiendo ya que no es hecho con fresa natural y no sabe igual. Cabe señalar que ahí mismo se venden raspados de sabores acompañados de leche condensada (La Lechera) y canela espolvoreada.

La única objeción que se puede hacer sobre el Tianguis de Alimentos, es que en tiempos de lluvia su presencia es intermitente y es un volado saber si asistirán o no a vender sus productos.

Este texto fue escrito por Édgar D. Heredia

Nacimientos en Reforma

Desde hace ya varios años, la avenida Reforma ha visto desfilar un sin fin de criaturas y eventos fuera de lo común; desde marchas en contra de las acciones del gobierno federal en Atenco hasta las vacas más curiosas y artísticas del Cowparade, pasando por las creaciones oníricas de Leonora Carrington y las coloridas calaveras de diferentes artístas.

En esta ocasión, entre Insurgentes y Circuito Interior, esta importante arteria vial es testigo del asentamiento de varias representaciones del nacimiento de Jesús de Nazareth como resultado de un esfuerzo conjunto del Gobierno del Distrito Federal y varias empresas privadas. Gracias a esto, el paseante tendrá la oportunidad de visitar la 5a Exposición de Nacimientos 2008, en la cual podrá observar todo tipo de esculturas en torno a la llegada del mesías, hasta el 7 de enero del 2009.

A pesar de que muchas de las escenas son similares a las del año pasado, si no es que iguales, quien no haya tenido oportunidad de visitar la exposición con anterioridad puede llevarse una grata sorpresa. Además, para cerrar el paseo con broche de oro, es posible visitar el Árbol Coca-Cola (justo frente a Torre Mayor) y la pequeña feria que se instaló a un costado del mismo.

A continuación, podrás encontrar algunas fotografías de la exposición y del Arbolito.